Cloud | Noticias | 28 ABR 2021

2021: un año clave para el desarrollo del "Edge"

Partiendo de la primera de que el ‘Edge’ no viene a sustituir a la nube, sino que se trata de una extensión, nos aprestamos a vivir unos meses intensos en lo que a su desarrollo se refiere. Meses en los que el Canal desempeñará un papel fundamental.
edge computing
Redacción

Este mes hemos preguntado al sector de las TI, y en especial al Canal, si el Edge Computing es el nuevo Cloud. Y lo primero que hay que decir es que, en sí, estamos hablando de una tecnología nueva. Pues, como apunta Miguel Pleite, director técnico de Pure Storage España, “existe desde hace décadas, y a medida que la tecnología se ha desarrollado y la conectividad ha mejorado a pasos agigantados, hemos visto un número creciente de casos de uso y aplicaciones en casi todos los aspectos de la vida humana”.

Aceleración que vivió un momento, casi podríamos decirlo, estelar. Un año único por muchas razones. “Una de las cuales fue la significativa aceleración de una serie de despliegues tecnológicos e iniciativas de transformación digital, siendo el Edge Computing distribuido uno de esos proyectos”, prosigue Miguel Pleite.

Todo ello con una salvedad que hay que precisar antes que nada: “El Edge Computing no viene a sustituir la nube, sino que se trata de una extensión del Cloud que pretende que buena parte de los procesos se realicen de forma local para conseguir latencias mínimas y tiempos de respuesta inmediatos, así como racionalizar el consumo de ancho de banda y la dependencia de las conexión a la red. Por supuesto, para desempeñar su labor el Edge se apoya en la nube tradicional”, detalla Juanjo García, director de la Unidad de Negocio de Cloud de Microsoft en España.

 

Cada vez más datos en el borde

Lo que está claro es que, cada vez más, los datos se crean en el borde. Datos que son impulsados por las personas y las interacciones humanas con la tecnología; que tienen gravedad y existen en volúmenes demasiado grandes para ser trasladados a lugares centralizados.

¿Qué significa esto? “Que los datos deben ser procesados de forma inteligente en el borde y a través de los sitios de borde. Simplemente es demasiado caro y prohibitivo mover los datos a una ubicación central para este fin. Las aplicaciones y la infraestructura necesarias para apoyar esto deben ser de naturaleza más distribuida, impulsando un cambio hacia el procesamiento de aplicaciones en un eje centralizado, trabajando mano a mano con una nube distribuida en el borde. Por eso, dada su importancia, confiamos en que asistiremos a un desarrollo sin precedentes de esta tecnología, similar a la evolución de la nube tradicional hace diez años”, continúa el director técnico de Pure Storage España.

Datos, datos y datos. Que, sin duda, vendrán de la mano de nuevos modelos de negocio nacidos al calor del Edge Computing. ¿Será así, realmente? “Sin ninguna duda —tiene claro Jaime Gutiérrez de Mesa, director de Cloudture de Ibermática—. El avance de las soluciones de IoT, que requiere de componentes Edge para su correcto funcionamiento, lo hacen imprescindible, y la tecnología ya cuenta con un nivel de madurez suficiente. Al final, los modelos de negocio se diseñan respondiendo a las necesidades de los clientes, y éstos (los modelos) se van adaptando a esas necesidades a medida que los clientes comienzan a consumirlos. En los próximos meses iremos viendo nuevos modelos incipientes que, con el paso de los años, se adaptarán para responder de verdad a las necesidades de los clientes y permitan su despliegue. Una buena tecnología con un modelo de negocio inadecuado está condenada al fracaso, por lo que la clave para alcanzar los objetivos de negocio es disponer del modelo que mejor responda a las necesidades de los clientes”.

A lo que hay que añadir un condicionante importante que veremos a lo largo del año, como es la aceleración del despliegue del 5G en todo el mundo. Eso hará que, según Miguel Pleite, este año veamos cómo el Edge Computing alcanza la mayoría de edad.

¿En qué se traducirá eso? En su opinión, en el desarrollo de diferentes tecnologías, tales como sensores en el campo que ayuden a los agricultores a controlar la salud de sus cultivos, máquinas autoconducidas que trabajen las 24 horas del día en las explotaciones mineras, fábricas automatizadas que funcionen las 24 horas del día con una mínima supervisión humana, incluso nanobots que un cirujano pueda introducir en el organismo. El límite de las aplicaciones es nuestra imaginación”.

 

El paso del "Cloud" al "Edge"

No son pocas las consultoras que ya advierte de que una gran cantidad de clientes cambiará sus estrategias Cloud hacia el Edge en los próximos tres años. Alguna de aquéllas ya ha predicho que en 2021 alcanzaremos los 30 000 millones de dispositivos conectados a la nube, y 150 000 millones con un alcance del 30% en los datos en tiempo real para el 2025. “Es indudable que la nube, el Edge Computing y el Internet de las Cosas (IoT) están avanzando para transformar industrias enteras y crear oportunidades que no eran posibles hace unos años”, tiene claro Juanjo García.

¿Se puede hablar de un todo o un nada? ¿Dejar atrás el Cloud para echarse en brazos del Edge? “No se trata de un todo o nada, sino de una evolución natural en la que el Edge Computing viene a cubrir necesidades de una forma más racional a la que lo hace por sí sola la nube más convencional”, vuelve de nuevo Juanjo García.

 

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