Mercado en cifras | Artículos | 15 ABR 2003

Las redes WiFi estimularon el mercado de chips inalámbricos el pasado año

Yolanda Sánchez.
2002 fue un buen año para los fabricantes de componentes de redes locales inalámbricas, dado que las ventas de chipsets registraron un crecimiento más fuerte que el año anterior, pese a la situación de la economía mundial y al débil momento del mercado de semiconductores.
Según la consultora In-Stat/MDR, uno de los factores esenciales que ha incentivado las ventas de chipsets ha sido la popularidad adquirida por la tecnología inalámbrica 802.11b y es que los productos basados en tecnología 802.11g han empezado a contar con una gran aceptación, así como los chips combo.
“2002 podría ser considerado como un año de transición para las redes locales inalámbricas, los fabricantes de chips y el estándar 802.11b, en general”, han explicado fuentes de la firma. “Ha sido el año en que la tecnología inalámbrica ha registrado un proceso de transición, pasando de estar enmarcada en un nicho muy definido de mercado a convertirse en una tecnología ampliamente reconocida, lo que ha movido a los fabricantes de chips a redefinir sus estrategias y a formar alianzas con vistas a largo plazo”, reconocen voces de la consultora In-Stat/MDR. Además, ha sido el año en el que las arquitecturas de conversión directa, que usan RF CMOS, han ganado legitimidad.
Pese a la situación política y económica internacional y el mal momento por el que atraviesa el mercado de semiconductores, las ventas de chips para redes locales inalámbricas crecieron más del doble de lo que lo hicieron en 2001, llegando a alcanzar la cifra de 20 millones de unidades.

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