| Artículos | 01 SEP 2001

El entorno doméstico y sus complementos

Tags: Histórico
Un nuevo rumbo hacia una mayor versatilidad
Ramón A. Fernández.
Una nueva revolución informática aguarda a los sufridos usuarios del ordenador a la vuelta de la esquina. Abanderados por la omnipresente Microsoft y su nueva generación XP, muchas de las malas costumbres y hábitos de los usuarios domésticos, sufrirán una profunda renovación. Asimismo, nuevas tecnologías dirigidas a la plena explotación de las capacidades multimedia y al soporte de la nueva era digital, irán poco a poco introduciéndose en los hogares para conformar un entorno más sencillo y lúdico de utilizar.

Ya sea en el puesto de trabajo o en nuestra propia casa, el ordenador se ha convertido en ese amigo e inseparable compañero de experiencias multimedia, para unos, o en esa endiablada máquina infernal, para otros, que masivamente pueblan todo tipo de escritorios, tanto particulares como corporativos. En definitiva, unos y otros vuelven a sentarse delante de su equipo informático con el ánimo de que éste siga realizando sus cometidos con la misma diligencia y eficacia con que hasta ahora lo venia desempeñando.
Pero el tiempo pasa, y con el transcurrir de los meses, nuevas y mejores tecnologías han ido apareciendo en el mercado con el objeto de sacar un mayor rendimiento a nuestros ordenadores. Por ejemplo, en el plano del software cada vez son más las herramientas destinadas a convertir nuestro ordenador personal en un centro de entretenimiento multimedia lleno de posibilidades, tanto en el campo del audio como en el terreno del vídeo digital. Asimismo, las comunicaciones, y especialmente la masiva explotación de Internet, es otra máxima hacia la que apuntan todas las miradas, proyectos y negocios. En este sentido, la inminente llegada de Windows XP (proyecto Whistler), en sus versiones Home Edition y Profesional, supondrá un renovado impulso hacia un entorno mucho más amigable con el usuario inexperto. Al mismo tiempo, Windows XP ofrece importantes mejoras en muchas de sus facetas, pero donde la ansiada adopción del núcleo NT en los sistemas domésticos (Windows 3.x y Windows 9x/Me) es, sin duda alguna, el avance más significativo en esta nueva era. Por otro lado, las últimas generaciones de productos y periféricos siguen mejorando sus prestaciones al tiempo que rebajando sus precios, circunstancia que nos lleva a plantearnos la remodelación de algunos de los periféricos más socorridos y veteranos de nuestro escritorio.
En síntesis, en estas páginas queremos en los diferentes aspectos informáticos que rodean al usuario doméstico, dando una visión generalizada de las tendencias que en el mercado informático, tanto hardware como software, nos aguardan en estos próximos meses. Con el presente artículo, la redacción de Dealer World quiere ofrecer a sus lectores una visión general de las futuras demandas que los usuarios particulares, con el objeto de informar y mantener prevenido al dealer, el cual deberá estar siempre un paso por delante de lo que le exigen sus clientes.

El escritorio doméstico
Como ya hemos comentado, el escritorio al que se enfrentan actualmente los usuarios particulares poco o casi nada tiene que ver con el que presentaban los primeros PC, en los primeros años 80 y 90. Al principio, hubo un tiempo en que Windows simplemente no se había inventado, por lo que los usuarios debían enfrentarse a una austera línea de comandos en la que escribir extrañas órdenes con las que realizar la tareas más simples. Asimismo, los programas creados en aquellos tiempos no presentaban, ni mucho menos, la agradable estética ni la cuidada elaboración que muestran hoy en día la práctica totalidad de las aplicaciones de escritorio. Una simple barra de menús en la parte superior, ofrecía unas opciones básicas pero efectivas con las que acceder a las funciones de la aplicación en cuestión. Eran tiempos en que el ratón no era un elemento imprescindible para poder “navegar” a través de las diferentes interfaces gráficas. Obviamente, este proceder, aunque efectivo, era bastante laborioso y requería de notables conocimientos por parte de los usuarios.
Así, y según iba extendiéndose el germen informático entre los usuarios domésticos, las herramientas con las que sacar todo el jugo a estos primeros PC fueron adoptando una apariencia mucho más amigable. Es decir, llegó la primera versión de Windows, la 3.1, y con ella ese sencillo pero práctico dispositivo de señalización conocido con el popular nombre de ratón empezó a tomar un protagonismo. Poco después llegó Windows 95, mucho más efectivo, elaborado e intuitivo, y bajo su influencia el comienzo de la revolución multimedia en el mundo de los ordenadores personales, la cual supuso la expansión definitiva del PC en el ámbito doméstico. Luego llegó Windows 98 y la más depurada y fiable versión 98SE, que consolidó el terreno ganado hasta entonces y amplió nuevos horizontes con el soporte de nuevas tecnologías y dispositivos. Testimonialmente, y en último lugar, Windows ME pasará a los anales de la historia como el sistema operativo de Microsoft que menos éxito tuvo entre los usuarios domésticos, a pesar de sus evidentes mejoras en numerosas facetas, especialmente en el ámbito multimedia.
Y así llegamos hasta el instante actual en el que nos encontramos, justo a escasamente dos meses vista del lanzamiento de una nueva versión de Windows para sistemas de escritorio, Windows XP. Pero Windows XP, cuyo nombre en clave es Whistler, no representa únicamente una remodelación más del popular sistema operativo de Microsoft. Con la llegada de Windows XP comienza una etapa hacia una total concordia entre el usuario, ya sea experimentado o inexperto, y las nuevas tecnologías de la comunicación.

Windows XP, una nueva era
No nos cabe la menor duda que la llegada de Windows XP será el principal acontecimiento informático de este año 2001. Y no es para menos, después de numerosos años de intenso trabajo, Microsoft consuma su ansiada y anhelada meta de unificar sus dos líneas de sistemas operativos, la saga 3.x/9x/Me y la familia profesional NT/2000, bajo un mismo núcleo, que obviamente no es otro que el utilizado actualmente por Windows 2000. Con esta medida, Microsoft no sólo consigue un sustancial ahorro en los costes de propiedad de su línea de desarrollo al eliminar esa dualidad de sistemas, sino que, además, unifica las líneas de actuación, herramientas y controladores que se utilizarán en cualquiera de las nuevas y futuras versiones de Windows XP, y, al mismo tiempo, traslada la mayor fiabilidad y robustez de Windows 2000 a los escritorios domésticos.
Como adelanto queremos avanzarles un par de pinceladas a modo de boceto de las muchas mejoras que introduce para que nuestros lectores puedan hacerse una idea de lo que puede aportar Windows XP a sus clientes o su propio negocio.
Por descontado, la primera novedad ante la que tendrán que enfrentarse los usuarios será la nueva interfaz gráfica, la cual aporta un novedoso estilo y diseño con el objeto de hacerla todavía más intuitiva y fácil de utilizar por parte de los usuarios menos experimentados. Por otra parte, la siempre criticada fiabilidad de los escritorios de Windows va a ganar muchos enteros con la adopción del núcleo NT y la firma digital de los controladores. De este modo, y a pesar de permitir la utilización de un sin fin de dispositivos y periféricos de todo tipo y natu

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