TENDENCIAS | Artículos | 01 AGO 2018

'Edge Computing' y la analítica de 'Big Data': un negocio en alza

Internet de las Cosas recoge una gran cantidad de datos instalados en diversos lugares y dispositivos que generan un alto volumen de información. Información que debe ser procesada correctamente, reduciendo el tiempo y el tráfico. Una estrategia que puede generar nuevos modelos de negocio para el Canal de distribución.
Edge Computing
Mª Isabel Campo

Pero ¿de qué estamos hablando cuando nos referimos de Edge Computing? Se trata de una "red de malla de micro centros de datos que procesa o almacena datos críticos  de  manera local y traslada todos los datos recibidos a un centro de datos central o repositorio de almacenamiento en la nube, en una superficie de menos de 30 metros pies cuadrados", según definición de IDC.

Actualmente, cuando hablamos de Edge Computing, nos referimos, fundamentalmente, a usos vinculados con IoT en los que los dispositivos situados al borde de la red recopilarían datos y los enviarían a un centro de datos o a una nube para su procesamiento. La computación Edge calcula los datos localmente para que algunos de ellos se procesen allí, reduciendo así el tráfico al repositorio central.

Normalmente esto lo hacen los dispositivos IoT que transfieren los datos a un dispositivo local, que incluye computación, almacenamiento y conectividad de red en un factor de forma pequeño. Los datos se procesan en el borde y todo o una porción de éste se envía al repositorio central de procesamiento o almacenamiento en un centro de datos corporativo o nube IaaS.

En consecuencia, Edge Computing es una forma de agilizar el flujo de tráfico de los dispositivos IoT y proporcionar análisis de datos locales en tiempo real. Permite que los datos producidos por los dispositivos de Internet de las cosas (IoT) se procesen más cerca de donde se crean, en lugar de enviarlos a través de rutas largas a centros de datos o nubes.

Hacer este cálculo más cerca del borde de la red permite a las organizaciones analizar datos importantes en tiempo casi real, una necesidad, sobre todo, en muchas industrias, incluyendo la fabricación, la salud, las telecomunicaciones y las finanzas.

Según Toshiba, Edge Computing será la tecnología más destable en 2018, ya que traslada el procesamiento de la información a las propias fuentes de generación de datos, descargando así al servidor central. Esto permite determinar qué información debe almacenarse localmente y cuál necesita ser enviada a la nube para ser usada posteriormente. Esto se traduce en una mayor eficiencia de la infraestructura tecnológica de cualquier organización, al proporcionar procesamiento de datos en tiempo real, reducción del tráfico, menores costes operativos y mejor rendimiento de las aplicaciones.

Acuerdos entre tecnológicas y operadores

Edge Computing es un tipo emergente de dispositivos informáticos que funcionará en la periferia de la red y será de gran utilidad cuando la baja latencia sea un factor crítico. Por ejemplo, en los coches autónomos.

Los expertos aconsejan a los proveedores de tecnología que se asocien con empresas de telecomunicaciones en respuesta a la creciente demanda de esta tecnología. Algunos todavía creen firmemente que Edge Computing está en la etapa de desarrollo. Es el caso de Gartner, que considera que esta tecnología alcanzará su cénit entre 2020 y 2023.

No obstante, existe la posibilidad de que las empresas de telecomunicaciones tengan el liderazgo en el control de los centros de datos de borde de la red. Pero, debido a que aquéllas no disponen de las habilidades necesarias, deberán colaborar con las compañías propietarias de los datos.

La importancia del ‘Edge Computing’

Las implementaciones de ‘Edge Computing’ son ideales en una variedad de circunstancias. Así, por poner un caso, cuando los dispositivos IoT tienen una conectividad pobre y no es eficiente que los dispositivos IoT estén constantemente conectados a una nube central. En otros casos, su importancia tiene que ver con la reducción de la latencia, porque los datos no tienen que atravesar una red para llegar a un centro de datos o a una nube para su procesamiento.

Esos datos no necesariamente tienen que ser enviados a través de una red tan pronto como se produce, por lo que, en su lugar, el sistema local de computación de borde compila los datos y envía informes diarios a un centro de datos central o nube para el almacenamiento a largo plazo.

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