TENDENCIAS | Artículos | 18 ENE 2018

Edge Computing, la clave para el procesamiento rápido de datos

Podemos definir Edge Computing como la tecnología que permite que los datos producidos por los dispositivos de Internet de las cosas (IoT) se procesen más cerca de donde se crean, en lugar de enviarlos a través de rutas largas a centros de datos o nubes
IoT Movilidad seguridad
Isabel Campo

A grandes rasgos, esta tecnología traslada el procesamiento de la información a las propias fuentes de generación de datos, descargando así al servidor central. El Edge Computing (EC) permite determinar qué información debe almacenarse localmente y cuál necesita ser enviada a la nube para ser usada posteriormente. Ello se traduce en una mayor eficiencia de la infraestructura tecnológica de cualquier organización, al proporcionar procesamiento de datos en tiempo real, reducción del tráfico, menores costes operativos y mejor rendimiento de las aplicaciones.

Realizar los cálculos más cerca del borde de la red permite a las organizaciones analizar datos importantes en tiempo casi real, una necesidad de las organizaciones en muchas industrias, como la fabricación, la salud, las telecomunicaciones y las finanzas.

En qué consiste

Edge Computing es una red de malla de micro centros de datos que procesa o almacena datos críticos localmente y empuja todos los datos recibidos a un centro de datos central o repositorio de almacenamiento en la nube, en una superficie de menos de 30 metros cuadrados. Así, se trata de un concepto estrechamente relacionado con la idea de Internet de las cosas. Al alejarse de los centros de datos centrales, los centros de datos periféricos, se reduce la latencia y mejora el rendimiento general, mejorando notablemente la entrega de servicios digitales. Mediante la optimización y el futuro de los centros de datos de borde, las aplicaciones pueden reducir los fallos del servidor.

Cuál es la importancia de esta tecnología

Las implementaciones de EC son ideales en una gran variedad de circunstancias. Por ejemplo, cuando los dispositivos IoT tienen una conectividad pobre y no es eficiente que estén constantemente conectados a una nube central. También en aquellos casos que tienen que ver con el procesamiento latente de la información como la realidad aumentada o los coches inteligentes. EC reduce la latencia porque los datos no tienen que atravesar una red hasta un centro de datos o una nube para su procesamiento. Esto es ideal para situaciones en las que las latencias de milisegundos pueden ser insostenibles, como en los servicios financieros o de fabricación.

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