TENDENCIAS | Artículos | 20 JUN 2018

SD-WAN: reinventando las redes corporativas

¿Está preparada la infraestructura de red de las empresas para dar respuesta al entorno digital? Una respuesta sencilla es que no, una más elaborada se basa en la idea de la brecha de complejidad: mientras que los datos, las cargas críticas y los dispositivos de acceso siguen creciendo de forma exponencial, los recursos necesarios –personas y presupuesto— para absorber y gestionar este crecimiento, en el mejor de los casos, se mantienen.
Fernando Maldonado
Fernando Maldonado.
Fernando Maldonado

Las empresas han respondido a esta brecha dinamizado una parte sustancial de su infraestructura, virtualizando y automatizándola allí donde ha sido posible. Sin embargo, hasta ahora, esta se ha centrado exclusivamente en el centro de datos y no ha llegado a las redes corporativas. Esto las convierte en el cuello de botella. Por ejemplo, si un negocio tiene una potente analítica en tienda pero los insights llegan con retraso, se pierde la posibilidad de rentabilizar cuándo el cliente está delante. Esto es un reto para todas las interacciones con clientes. La latencia de las aplicaciones impacta en la experiencia de cliente, desde la navegación hasta el servicio postventa.

En consecuencia, han empezado a convivir, de forma no planificada, dos realidades en las redes corporativas: las necesidades del negocio cada vez más cerca del tiempo real y las rigideces de las redes heredadas. Además, el negocio necesita disponer de una red flexible para soportar la creciente demanda de servicios Cloud, capaz de escalar a gran velocidad cuando se dispare la demanda y fiable para un empleado que trabaja en movilidad de forma colaborativa. Frente a estas necesidades del negocio se evidencian los límites de una infraestructura de red: gestión muy compleja (por ejemplo, convivencia de redes, appliances y distintas tecnologías), servicios muy costosos (MPL, por citar alguno) y contratos de servicios muy rígidos.

Esta situación tiene similitudes con la que había cuando llegó la virtualización a los servidores: hoy ya resulta difícil pensar en un centro de datos sin ella. De forma similar está emergiendo una nueva tecnología que permitirá transformar las arquitecturas de red heredadas en otras definidas por software (SD-WAN).

En esencia, las redes definidas por software clasifican y priorizan el tráfico. Conceptualmente intervienen dos capas: (1) la de enrutamiento, que representa el mecanismo físico (o virtual) a través del cual viajan los datos; y (2) la de software, que representa el control, orquestación, seguridad y analíticas de tráfico que frecuentemente son gestionados bajo un único cuadro de mando.

La combinación de ambas capas permite que se produzca un cambio de paradigma importante: pasar de asegurar líneas a asegurar aplicaciones. Y esto es posible gracias a disponer de una mayor visibilidad sobre las aplicaciones o a la automatización de políticas que permite, priorizando de forma dinámica el tráfico, optimizar el rendimiento de las aplicaciones y proteger los SLAs de aquellas consideradas críticas. Otras ventajas es que permite un despliegue ágil, simplifica y centraliza la gestión, facilita un uso más eficiente de los recursos de red e incluso un despliegue con menos necesidades de hardware.

La idea de adoptar las redes definidas por software es muy prometedora, pero la madurez del mercado todavía es baja, sobre todo, en el lado de la demanda. Los casos de uso responden a necesidades muy específicas y en los que la motivación no ha sido económica sino de agilidad de despliegue. El mercado se encuentra en fase de early adopters que buscan la agilidad de despliegue, pero para dar el salto a una mayoría temprana será necesario conocer el verdadero coste de migrar e integrar estas redes en la infraestructura existente. Una vez allí tendrán que decidir cuál es el proveedor de referencia: integrador, operador o fabricante.

Es el momento de que los partners encuentren su sitio y se posicionen en un mercado todavía en construcción. El primer paso es familiarizarse con los casos de uso emergentes para desarrollar una venta consultiva.

Puede leer aquí el resto de esta tribuna.

Fernando Maldonado es Analista principal de Delfos Research.

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