| Artículos | 15 NOV 2001

Un universo virtual

Tags: Histórico
Tarjetas Gráficas 3D
Juan Cuello.
En los últimos tiempos, el mundo de las tarjetas gráficas 3D ha sufrido un rápido proceso de expansión, evolución y desarrollo. Los avances tecnológicos se han sucedido a una velocidad de vértigo con nuevas tarjetas, nuevos procesadores, y nuevas técnicas. Esta situación ha provocado que sea prácticamente imposible estar a la última en este campo y complica sobre manera la elección de una nueva adquisición. No resulta extraño, por tanto, que los usuarios se vean abrumados por un mar de dudas a la hora de realizar la compra de una de estas tarjetas. Procesadores, memorias, chips, tecnologías, prestaciones, resoluciones, y capacidades. Conocer en cada momento todas las posibilidades y saber cuál es la que mejor se ajusta a las necesidades de cada uno, es una cuestión difícil y de gran importancia en el rendimiento final de cualquier equipo de altas prestaciones.

La tarjeta o aceleradora gráfica se ha convertido en uno de los elementos fundamentales de todo ordenador moderno. En muchas de las configuraciones que se ofrecen actualmente representa el elemento más caro, con bastante diferencia, de cuantos componen un sistema informático. No obstante, también es cierto que la diversidad existente en el mercado permite un amplio abanico que va desde las 4.000 ó 5.000 pesetas de las más baratas, a las 100.000 de algunas de ellas. Naturalmente, entre ambos extremos existe, un sin fin de posibles elecciones con más o menos prestaciones dependiendo de la utilidad que cada uno quiera darle.
Por otra parte, a la hora de realizar una compra, siempre hay que tener en mente que lo más importante en un sistema no es la tarjeta gráfica, la memoria o el procesador, sino que éste se encuentre balanceado. Es decir, que las capacidades y prestaciones de todos los elementos que intervienen sea la apropiada. De nada servirá, o de muy poco, gastar 100.000 pesetas en el último modelo de GeForce3, si el sistema no es capaz de servirle datos con fluidez. Saber las necesidades de cada uno, las prestaciones que ofrece cada tarjeta, y el dinero que se quiere gastar son las tres premisas necesarias y suficientes para realizar una buena elección.
Este artículo pretende servir de ayuda para entender mejor las características, prestaciones y nuevas tecnologías de las tarjetas del mercado de hoy, al tiempo que dar a conocer los aspectos prácticos más interesantes al respecto de las mismas para que el dealer pueda aconsejar adecuadamente a sus clientes en función al dinero que cada uno de ellos esté dispuesto a pagar.

Una realidad impresionante
Una de las facetas más importantes que todo ordenador posee es, sin duda alguna, la información gráfica o información visual. Con los avances tecnológicos que el hardware ha experimentado, este protagonismo ha sido sencillamente, y en dos palabras, impactante y espectacular. No hay que remontarse a la Edad de Piedra para recordar aquellos monitores de fósforo verde y sus austeros entornos gráficos basados en el texto alfanumérico. Afortunadamente, en apenas diez años se ha pasado rápidamente a entornos altamente visuales, resoluciones de vértigo y capacidades gráficas de gran calidad.
Una cosa está clara, los usuarios prefieren la comodidad y sencillez de lo gráfico, así como los entornos amigables, frente a los crípticos sistemas gráficos que hacen una profusa utilización del texto. Además, el campo de los juegos por ordenador y los programas gráficos ha acentuado aún más si cabe este tema, otorgando a las funciones gráficas una importancia vital. En esta misma línea de actuación, el nuevo hardware provoca nuevos avances de software, lo que hace más atractivo el mundo de la informática. La llegada de los entornos visuales y las interfaces sencillas e intuitivas han llevado la informática hasta prácticamente todo tipo de usuarios y, con ello, un progresivo acercamiento al ordenador por parte de todo tipo de usuarios, lo que se materializa en una mayor demanda de más y mejores avances. Consecuentemente, el ciclo vuelve a empezar, la pescadilla que se muerde la cola.

Capacidades crecientes
Por otra parte, la capacidad de representar imágenes visuales en los ordenador de última generación es realmente fantástica y de difícil superación a corto plazo. Puede decirse, sin temor a equivocarnos, que en este aspecto se está llegando a un techo de difícil superación. Resoluciones de 1.600 x 1.200 pixels con 16,7 millones de colores son datos significativos que avalan las prestaciones altas nivel inherentes en toda tarjeta gráfica de última generación. Sirva como ejemplo que la calidad de un DVD es de “sólo” 720 x 576 pixels, lo cual no tiene ni punto de comparación con los sistemas tradicionales VHS.
No obstante, los problemas surgen en la gran cantidad de información que esto supone. En concreto, en los sistemas de almacenamiento masivo, los procesos de compresión y edición de vídeo y, sobre todo, en el hardware gráfico capaz de acelerar esta gestión de la información gráfica.
Con la llegada del mundo de las capacidades gráficas en tres dimensiones, los entornos virtuales y los juegos de 3D, la cantidad de información se ha vuelto a elevar, lo que ha provocado una nueva serie de avances, hardware y software en una carrera que todavía no tiene término, y parece que continuará durante algún tiempo más sin que se pueda atisbar el final. En menos de cinco años, las calidades y capacidades del hardware 3D se han acelerado exponencialmente.
Para bien o para mal, cada nuevo día que pasa los avances y las nuevas técnicas se suceden cada vez con mayor rapidez, casi hasta el punto de que actualmente el cuello de botella se encuentra en la producción de software que aproveche estos avances tecnológicos implementados en el hardware gráfico. Es más, el ritmo de crecimiento del hardware es tan acelerado que está provocando que las tarjetas de última generación no sean explotadas en todo su esplendor hasta bien pasados unos cuantos meses, el tiempo justo antes de que los nuevos avances hardware salgan a la luz convirtiendo en “chatarra” todo lo existente hasta entonces.
Hay que decir que estos avances de hardware se encuentran en muchas ocasiones controlados por las compañías productoras y sujetos a requisitos del mercado. Un factor que influye con fuerza en los avances tecnológicos es la competencia entre dichas compañías. Si esta competencia no es muy fuerte, literalmente los avances tecnológicos no tienen que ser tan continuos, lo que permite sacar una mayor producción de las existencias del momento. Cuando la competencia se hace más cruda, las compañías sorprenden sin respiro con nuevas técnicas, hardware y prestaciones de vértigo, viéndose obligadas a sacar al mercado sus mayores secretos de la “despensa”, en un intento de seguir en lo más alto de la cadena de producción.

Un futuro inimaginable
Con el ritmo de crecimiento y avance tecnológico actual resulta extremadamente difícil poder predecir qué nos deparará el futuro. Todo lo que se diga serán meras especulaciones sobre una situación en continua evolución y con un desarrollo al margen de toda lógica y control. Lo que está claro es que mientras exista una demanda de nuevos y mejores productos gráficos, los avances no cesarán. Esto hace pensar que, en un futuro no
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