| Artículos | 01 SEP 1996

Televisión Interactiva

Tags: Histórico
Susana Galán.

El PC y otros dispositivos compiten para ser el centro de una nueva tecnología que, en no mucho tiempo, producirá una auténtica revolución en el ocio de los consumidores: la televisión interactiva.

Desde hace ya relativamente bastante tiempo se está hablando sobre la posibilidad de disponer de sistemas de televisión interactiva mediante los cuales los telespectadores fuesen capaces de seleccionar el programa que desean ver en cada momento (independientemente de la programación definida por las distintas cadenas), o acceder a servicios de todo tipo desde el televisor: compra de productos, reserva de billetes de medios de transporte o de localidades de espectáculos, acceso a videojuegos, etc.

Si bien esto parecía una quimera hace poco tiempo, hoy en día ya se dispone de la base tecnológica necesaria para que algunas de las empresas más importantes de electrónica de consumo estén trabajando en sistemas que, aunque de momento puedan ser experimentales, en pocos años estarán en el mercado al alcance de cualquier consumidor.

La base de la TV interactiva

Al igual que sucede con muchos dispositivos que utilizamos en la vida diaria, la televisión interactiva será, básicamente, un ordenador acoplado a un monitor de televisión convencional. Mediante este sistema informático, además de controlar las funciones de un televisor clásico, accederemos a las nuevas posibilidades que nos brindan las telecomunicaciones y los proveedores de servicios que irán apareciendo, poco a poco, en el mercado.

Una de las batallas más feroces que se va a librar en los próximos años va a ser protagonizada por los fabricantes de ordenadores PC y por los de los denominados set-top boxes y NC (Network Computers). Estos últimos equipos son pequeños ordenadores, que no disponen de disco duro, que se conectan a una red de telecomunicaciones (como por ejemplo la línea telefónica) y a un televisor convencional. La principal ventaja de estos aparatos es su bajo precio, ya que no integran algunos componentes presentes en un ordenador convencional.

Sin embargo, hay algunas diferencias a destacar entre los NC y los set-top boxes, ya que este último tipo de dispositivo suele estar concebido como un decodificador que se conecta al televisor y muchas veces está ligado a un determinado proveedor de servicios (de forma similar a lo que ocurre con los decodificadores de los canales de televisión de pago).

Como todo ordenador, los set-top boxes y los NC necesitan ejecutar un sistema operativo que les mantiene en funcionamiento y mediante el cual el usuario es capaz de ordenar tareas al sistema y recibir de éste una respuesta. Debido a la naturaleza de este tipo de dispositivos el sistema operativo se encontrará rodeado por una serie de capas de software cuya misión fundamental será proporcionar al usuario una interfaz amigable sencilla de utilizar.

Desde un punto de vista más técnico, encontraremos diversos módulos integrados dentro de un sistema operativo en tiempo real que será el responsable de la gestión del funcionamiento del sistema de televisión interactiva.

En este artículo nos vamos a fijar, casi exclusivamente, en el sistema DAVID (Digital Audio/Vídeo Interactive Decoder, Decodificador Digital Interactivo de Audio y Vídeo), desarrollado por la compañía Microware.

La base de DAVID

Este sistema de decodificación interactivo de audio y vídeo está basado en el OS-9, el cual es un sistema operativo en tiempo real cuya característica más importante es su bajo requerimiento de memoria RAM y ROM.

El núcleo del sistema operativo OS-9 está formado por un kernel multitarea de alto rendimiento, el que funciona como administrador del sistema y sus recursos.

Todos los módulos de las aplicaciones, y el propio OS-9, son independientes de su posición en memoria y re-entrantes. Esta última característica quiere decir que un programa o un servicio del sistema operativo pueden ser ejecutados aunque ya estén ejecutándose para dar servicio a alguna otra petición de otro software del sistema.

Como cualquier sistema operativo robusto, OS-9 proporciona un control de interrupciones y excepciones potente. Las rutinas de servicio de interrupciones pueden acceder a muchos servicios del sistema operativo, lo cual no ocurre con otros sistemas operativos, como por ejemplo MS-DOS. Por otra parte, si una aplicación solicita el control de un dispositivo de entrada/salida o de una zona de memoria, pero no la devuelve a OS-9 antes de finalizar su ejecución, el sistema operativo detecta dicha situación y hace que los recursos asignados a la aplicación vuelvan a quedar bajo su control.

Otra función importante de un sistema operativo es la administración de la memoria instalada en el equipo sobre el que se ejecuta. OS-9 administra toda la memoria del sistema de forma dinámica. Las tareas que se ejecutan en el sistema utilizan funciones estándar de C para solicitar, redimensionar o liberar bloques de memoria, mientras que determinados tipos de memoria (como memoria de vídeo o memoria no volátil respaldada mediante una batería) pueden ser definidos en el kernel para que las aplicaciones tengan acceso a ellas de igual forma a como lo harían a la memoria convencional.

Al igual que ocurre con los modernos sistemas operativos para ordenadores personales (Windows 95, Windows NT, OS/2, Unix, etc.), OS-9 utiliza un modelo de memoria plano en el que el software accede a la memoria a través de punteros, generalmente de 32 bits, mediante los cuales no es necesario utilizar esquemas de segmentación de memoria (como ocurre con los procesadores x86 de Intel cuando trabajan en modo real).

Además, OS-9 soporta dispositivos hardware para ayuda a la depuración, mediante los cuales es posible localizar errores que, de otra forma, serían de muy difícil localización. Entre estas ayudas cabe citar, por ejemplo, el uso de breakpoints por hardware mediante las facilidades que a tal efecto están presentes en la arquitectura de la familia de procesadores x86 de Intel.

Otro de los puntos fuertes de OS-9 es su amplio soporte de dispositivos de entrada/salida:

- Soporte completo de dispositivos de salida y almacenamiento (discos duros, unidades de cinta, etc.)

- Soporte de red mediante TCP/IP, RDSI y T1/E1.

- Soporte de gráficos mediante X Windows y MPEG.

- API para aplicaciones multimedia (MAUI).

Introducción a DAVID

Básicamente, DAVID es un sistema operativo abierto para ser implementado en dispositivos orientados al mercado de consumo, tales como decodificadores de televisión interactiva, que pueden utilizarse sobre redes telefónicas, televisión por cable y redes inalámbricas.

Las aplicaciones creadas para ser ejecutadas sobre plataformas basadas en DAVID son independientes del hardware, ya que el sistema está diseñado para que las aplicaciones sean creadas una sola vez, se almacenen en cualquier servidor, se envíen a través de cualquier red y se reproduzcan en cualquier dispositivo que ejecute este sistema operativo.

Si bien DAVID no requiere que el equipo sobre el que funciona posea unas determinadas características técnicas, se indica que cualquier sistema de este tipo disponga al menos de:

- Un canal de datos de alta velocidad

- Un canal de inferior velocidad para el control de la misma, y de la señalización

- Un decodificador MPEG de audio y vídeo

- Un controlador de overlay de gráficos

- Un control remoto infrarrojo

Por otra parte, el propio sistema operativo está dividido en módulos, los cuales están especializados en una función concreta:

- Serial Protocol File Manager (SPF). Es el encargado de controlar en tiempo real los canales de datos recibidos desde una red de área extensa. También es el responsable de manejar el canal de comunicaciones

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