| Artículos | 01 JUN 2006

Placas base con chipset i975, una garantía de futuro

Tags: Histórico
Paula Bardera.
En un mercado que se mueve a velocidad de vértigo, sobre todo tras la introducción de la tecnología PCI Express, es fundamental saber elegir la mejor placa base, una que nos garantice la inversión realizada frente a futuros y previsibles cambios. Las que cuentan con el chipset i975 se sitúan como la apuesta ganadora, pues pueden trabajar con los procesadores de doble núcleo sin descuidar las capacidades multimedia.
Y es que, eclipsado por el mercado de los procesadores, el de las placas base es un competitivo y duro segmento en el que sólo sobreviven los más competitivos.

Aunque los sobremesa pierden posiciones frente a los equipos portátiles y los fabricantes internacionales ganan peso en los rankings de ventas de ordenadores con sus políticas de precios agresivas, lo cierto es que en nuestro país hay un segmento importante de mercado que sigue apostando por la integración. De hecho, no es raro ver en las primeras posiciones de estos listados a firmas nacionales. Es por ello que en Dealer World hemos querido desarrollar en profundidad todo lo que rodea a un componente fundamental en cualquier configuración, las placas base. Y más en concreto, las que incorporan el chipset i975.
El porqué de esta elección responde a que éste es uno de los últimos modelos en tener cierta relevancia en el mercado, pues tras la aparición de las propuestas de NVIDIA y ATI con altas capacidades gráficas, apareció esta alternativa de Intel, cuya principal ventaja es que están preparadas para adaptarse a los nuevos procesadores de doble núcleo del fabricante. Además, y como no podía ser menos en las últimas generaciones de placas base, saca el mayor partido a las capacidades multimedia, dando soporte a la nueva era digital, propulsada por la tecnología PCI Express. Así, ante la avalancha de cambios tecnológicos que nos esperan y para poder afrontar adecuadamente la adopción de los nuevos procesadores de Intel, lo más aconsejable es apostar por las placas base con chipset 975X, que garantizan el soporte de procesadores de doble núcleo. En realidad, y si hemos de ser justos, este chipset no innova demasiado frente a su predecesor, el modelo 955X, tan sólo incorpora algunas mejoras en el apartado de soporte PCI Express relacionadas con capacidades gráficas y el soporte de la familia Pentium 4 sobre zócalo 775, entre los que están las versiones de doble núcleo y los modelos Extreme Edition.

Competencia y precios
Luchando contra viento y marea, es decir, contra las agresivas campañas de las marcas multinacionales, que se resisten a renunciar a sus posiciones privilegiadas en el mercado, los integradores locales siguen trabajando por mantener su hueco en el negocio. Para ello, han de apostar por configuraciones de calidad. Y ahí entra en juego la elección de las placas base.
Así, aunque Intel marca el ritmo, lo cierto es que en el desarrollo de las placas base como tal, y según Ismael García Martín, director de Gigabyte en España, “las directrices siguen marcándolas los grandes, Gigabyte y ASUS, mientras que los demás tratan de adaptarse a la situación que los grandes crean”. De hecho, en su opinión, “si algo hay que destacar de este mercado es la alta competitividad que existe”.
Lo cierto es que, como explica Marisa García, directora regional de AOpen Iberia, el mercado actual de las placas base está condicionado por la notable bajada en los precios. Además, “el mercado ha disminuido en cuanto a las cantidades distribuidas y hay menos oportunidad de competir con los PC de marca. Si los integradores locales utilizan placas base estándares sin ningún valor añadido actualmente no será posible hacer frente a los PC de marca”. Y es ahí donde radica, por tanto, la importancia de elegir componentes de prestigio y calidad contrastada.
En opinión de Luca Cippone, director de gestión de la oficina de Foxconn en España, “la situación del mercado conlleva que finalmente sólo sobrevivan unos pocos jugadores, los más fuertes. Esto se debe a que el mercado de los PC clónicos está reduciéndose hoy en día, ya que la saturación del sector y el progreso de los portátiles en cuanto a volumen, es una realidad patente. Por tanto, sólo aquellos que sean fuertes económicamente y tengan una gran capacidad de producción podrán mantener sus beneficios dentro de este escenario”.
Diferente perspectiva tiene Joan Sumoy, responsable de marketing de la división de componentes y periféricos de Ingram Micro, pues desde un mayorista, las cosas se pueden llegar a ver de otro modo. Así, en su opinión, “era lógico que las medidas tomadas por los principales fabricantes PC de marca tuvieran cierto impacto: han ajustado sus precios de venta y los márgenes de distribución, hacen un mayor foco en las grandes superficies y tienen al PC portátil como producto natural que sustituye al PC de sobremesa, en el que el integrador, en general y por diversas cuestiones, está menos presente. En cualquier caso, las ventas han afectado básicamente a los fabricantes de placas que forman parte de los equipos de marca”.
Sin embargo, Pedro Quiroga, director general de MCR aporta un nuevo punto de vista, pues considera que “la situación es igual que en los años anteriores, pero parece que hay una evolución hacia la compra en canal oficial y no en el canal gris, el cliente valora y premia más la profesionalidad y buen servicio que el precio”.

Una guerra entre dos bandas
Lo que es indiscutible es que el mercado de las placas se ha visto afectado por el crecimiento de las ventas de los PC de marcas internacionales frente a los de integradores locales, pues son estos últimos los principales clientes en nuestro país de las placas base para el mercado de la integración. Así lo detalla Marisa García, de AOpen, “hemos comprobado que los vendedores de las placas base afrontan una gran batalla al competir con los PC de marca, es una realidad que las placas base necesitan un valor añadido. Las placas base de AOpen cumplen el requisito de ofrecer un valor añadido. Somos el primer fabricante de placas base en el mundo con tecnología mobile”. Así las cosas, la estrategia actual de AOpen es informar al canal de que “nuestros productos están enfocados a cubrir las necesidades de sus mercados locales y a dar soluciones vanguardistas diferentes a las que ofrecen los PC de marca”.
Para Cippone, “entre el mercado de clónicos y los PC de marca hay una fuerte competencia hoy en día. Sin embargo, debido a la disminución de los costes de marketing y a los cada vez más fuertes equipos comerciales locales, son una opción seria a las firmas de marca. En realidad, como resultado de esta guerra, las marcas blancas han visto descender su beneficio año tras año, y ésta es la razón por la que están tratando de incrementar su beneficio de otra manera además de con la producción de PC, es decir, con servicios, networking o software, por ejemplo.
Para Ismael García, de Gigabyte, hace unos años había más competidores en el negocio de las placas, contabiliza en torno a 10. Sin embargo, las cosas han cambiado considerablemente y, “en estos momentos el pastel se lo reparten entre 5 fabricantes prácticamente. La mayoría de los fabricantes que han desaparecido lo han hecho por no poder soportar la presión a la que les han sometido los grande
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