| Artículos | 15 OCT 2000

Los medios de pago evolucionan hacia Internet

Tags: Histórico
La utilización de las nuevas tecnologías acaparan el desarrollo de las tarjetas financieras
Bárbara Madariaga.
El incremento de la utilización de las tarjetas de crédito, y de débito ha promovido que las diferentes entidades bancarias se encuentren trabajando en el desarrollo de nuevas modalidades de pago que complementen a la forma tradicional. La utilización de las nuevas tecnologías, los pagos por Internet, GSM o WAP y el desarrollo de la tecnología chip en sustitución de las tarjetas de banda magnética, son ya una realidad en los entornos financieros.

Según un estudio realizado y dado a conocer por la empresa Europa Management Consulting, en los últimos años se ha producido en España un incremento sustancial de la utilización de las tarjetas, tanto de crédito como de débito. Como consecuencia de este aumento este tipo de dispositivos es, en la actualidad, la herramienta de pago más difundida entre los clientes bancarios ya que se distribuyen de manera masiva a todas las personas que deciden abrir cuentas corrientes o libretas de ahorro.
En 1999, el volumen total de las operaciones a débito se incrementó en un 20 por ciento y el crecimiento medio de los últimos cinco años ha sido de un 13,6 por ciento, pasando de 6,5 billones de pesetas en 1995 a los 10,8 billones que existen en la actualidad. Las operaciones con las tarjetas de débito no han sido lo único que se ha incrementado en los últimos años, sino que el número de Terminales de Punto de Venta (TPV) se incrementó en un 82 por ciento alcanzando las 910,000 actuales.
Esta tendencia ha hecho que España sea un de los países con mayor número de cajeros automáticos, 9,9 por cada 10.000 habitantes, superando a países como Portugal, el Reino Unido, Francia, Alemania o Italia, los cuales tienen un total de 4,75 cajeros por cada 10.000 habitantes.
Sin embargo, en 1999 por primera vez, el volumen de operaciones realizadas a compra crédito fue inferior al número de operaciones a débito. A la hora de realizar compras a crédito, el nivel de España es inferior al de la media Europea. Del total de la renta disponible, sólo el nueve por ciento se destina al crédito al consumo mientras que en el Reino Unido se destina el quince por ciento y en Alemania el diecinueve.

Nuevos Modelos de tarjetas
Ante este panorama casi todas las empresas que emiten este tipo de dispositivos se encuentran desarrollando programas o servicios adicionales a los medios de pago tradicionales. Para ello se están apoyando en las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías como pagos por Internet, GSM o WAP, el desarrollo de programas específicos de fidelización y nuevos productos financieros o parafinancieros o la certificación electrónica. Estos conceptos son ya una realidad en los entornos bancarios.
Las diferentes entidades bancarias se están empezando a dar cuenta de la necesidad de crear tarjetas de débito que funcionen como llave de acceso a todos los servicios financieros que pueden ofrecer. Un ejemplo es la tarjeta integral BBV que posibilita a los usuarios acceder tanto a la banca por Internet, telefónica o la tradicional de cajero.
Otro de los puntos que ha promovido la aparición de nuevos productos es el aumento de la competencia. Cada entidad busca nuevas formas y modelos de pagos que les diferencien de los demás. Por esta razón, en los últimos años se han desarrollando un gran número de nuevos modelos de tarjeta. El dispositivo Affinity, emitido por entidades u organizaciones que no tienen ningún ánimo de lucro, busca que los titulares se sientan identificados con la imagen de la empresa. Es el prototipo más utilizados por clubes deportivos o ONG. La antítesis de este modelo es la tarjeta Co-Branded donde la entidad que la emite si que busca obtener compensaciones económicas ya que suelen tener acuerdos con la empresas financieras para llevarse un porcentaje cada vez que se hace uso de ella. Entre esta modalidad se puede encontrar la tarjeta Visa Repsol. Dentro de los nuevos dispositivos que están apareciendo también podemos encontrar la tarjeta Revolving, la cual concedería un crédito al consumo pero preconcebido sobre una tarjeta financiera. Esta modalidad todavía no está muy instaurada en España.
Los programas de fidelización se están adoptando cada vez con mayor frecuencia dentro de las entidades bancarias. Esto se debe a que la inversión que se realiza para captar a un nuevo cliente es nueve veces superior a la de retener a uno ya existente. Además, los bancos obtienen un 30 por ciento de beneficios si se aumenta en un cinco por ciento la retención de clientes. Para ello se están realizando nuevas fórmulas de pago para captar las necesidades de créditos al consumo directamente desde los puntos de venta y se están desarrollando nuevos productos orientados a la gestión de los pagos de empresa. La tarjeta Travel Club sería un claro ejemplo de esta modalidad de pago.
Las entidades bancarias también se están centrando en desarrollar tarjetas financieras orientadas a la gestión de pagos de empresas como pueden ser las Bussines o las Purchasing, las cuales se utilizarían para la gestión de compras en las propias compañías o para controlar los gastos de los entornos corporativos de una forma más exhaustiva.

Estándar EMV
Otro punto que va a condicionar en un futuro el crédito y el débito es la migración al estándar EMV (European Mastercard Visa), que promueve la conversión de las tarjetas de banda magnética a la tecnología de chip. A pesar de que en España no existe el elevado índice de fraude de otros países, la mayor seguridad que ofrece es una de las principales ventajas de este tipo de dispositivos. La implantación de esta tecnología está prevista para el año 2005. Además, este soporte permite combinar en la tarjeta inteligente funciones financieras y no financieras como transpones, sanidad, educación, tarjeta ciudadano o la firma digital.
La funcionalidad de los cajeros automáticos también va a variar en un futuro para que se puedan realizar en ellos operaciones no financieras como el pago de recibos municipales, la recarga de móviles, la carga de monedero para transportes, la venta de entradas (esta función está dando muy buenos resultados a algunas entidades bancarias como pueden ser la Caixa o Bilbao Bizkaia Kutxa), o los carnés universitarios desde los que se podrá acceder a datos académicos, se podrá utilizar como bonos para el transporte o como monederos. Muchas de estas funciones ya están siendo utilizadas en los cajeros automáticos.
Por último, se están desarrollando otros canales de pagos como pueden ser a través de los teléfonos móviles, Internet o la televisión digital. Con la implantación de la tecnología WAP los usuarios realizarán sus pagos de una forma similar a la que se está realizando en la actualidad a través de Internet, en cambio, con los mensajes SMS o USSD, modalidad nueva que ha anunciado la sociedad Movilpago, formada por Telefónica y el BBVA, la telefonía móvil se utilizará como una tarjeta financiera. Los pagos a través de Internet junto con la tecnología chip promoverán la securización en el uso de las tarjetas tanto de crédito como de débito. Algunas entidades ya están emitiendo tarjetas específicas, que consistirían en un cartón o plástico en el cual se emite un número o una fecha de caducidad. Este tipo de tarjeta sólo se podría utiliza
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