| Noticias | 21 MAY 2007

Las WLAN necesitan renovarse para adaptarse a los nuevos requisitos de los usuarios

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Las redes inalámbricas de área local se han ido posicionando cada vez más hasta convertirse en algo habitual en muchas empresas. Hasta ahora, tal y como remarca Trapeze Networks en un análisis sobre este mercado, los fabricantes de este tipo de redes se han dirigido a los usuarios mediante dos aproximaciones diferentes: WLAN distribuidas o centralizadas. De acuerdo con esta compañía, será necesario un cambio en ambas aproximaciones para poder cubrir los nuevos requisitos que demanda el público empresarial.
Silvia Hernández
Durante los últimos años, las empresas han implementado, de forma creciente redes inalámbricas de área local (WLAN) para mejorar la productividad, reducir los costes e incrementar la calidad del trabajo. Aunque el retorno de la inversión ha sido sustancial, las empresas reconocen que únicamente han aprovechado una parte de los beneficios potenciales. Así, hoy en día están buscando la forma de obtener un mayor valor de la tecnología inalámbrica, gracias a su extensión a más usuarios y a la mayor variedad de servicios y aplicaciones.

Al mismo tiempo, una serie de tendencias de negocio y tecnología están creando nuevos requerimientos para que las redes inalámbricas sean capaces de suministrar el valor que las empresas usuarias están demandando. Desarrollos emergentes como el del estándar 802.11n mantiene la promesa de proporcionar redes WLAN más potentes, pero las actuales arquitecturas WLAN necesitan un cambio para poder acceder a estos nuevos beneficios. Como consecuencia, es necesaria una nueva aproximación para suministrar la próxima generación de redes inalámbricas de alto rendimiento.

Diferentes aproximaciones
Actualmente, las estrategias que siguen las empresas a la hora de implementar arquitecturas WLAN siguen dos modelos fundamentales. El primero de ellos implica una arquitectura distribuida, mientras que el segundo se basa en una centralizada. Con respecto a la arquitectura distribuida, en ésta, los puntos de acceso son inteligentes, ya que cada uno de ellos es un router en sí mismo, equipado con toda la inteligencia necesaria para asociarse con dispositivos clientes y para gestionar el flujo de tráfico. Por lo que se refiere a la arquitectura centralizada, sus puntos de acceso tienen una inteligencia mínima y se conectan a un controlador de la red inalámbrica de área local que gestiona la red su y tráfico cliente asociado.

Obviamente, cada una de estas arquitecturas tiene sus propias ventajas y desventajas. Las WLAN distribuidas fueron la primera generación de este tipo de soluciones. Muchas empresas las utilizaron inicialmente para añadir tecnología inalámbrica a sus redes tradicionales. Este modelo, además, era sencillo de implementar, ya que las redes distribuidas pueden ser conectadas de forma rápida y sencilla como dispositivos independientes. Una vez que estuvieron disponibles, muchas empresas aprovecharon su capacidad para optimizar flujos de tráfico, reforzar las políticas de cortafuegos con características como filtro o priorización, y distribuir operaciones criptográficas. Entre sus puntos en contra destaca que cada uno de los puntos de acceso trabaja de forma independiente, por lo que se requiere un software individual, así como su configuración y gestión posterior. Además, la operación que esté realizando cada uno de los puntos de acceso puede afectar a los otros que conforman la red, por lo que se convierte en algo difícil de controlar si se tienen que gestionar muchos puntos de acceso simultáneamente.

En cuanto a las WLAN centralizadas, éstas nacieron cuando apareció la necesidad de implementar la tecnología inalámbrica de forma más generalizada y más barata. En este modelo, uno o más controladores WLAN gestionan la inteligencia de los puntos de acceso situados por toda la red empresarial. Centralizar la inteligencia ofrecía posibilidades para centralizar la gestión de software y configuración, así como un mayor control para realizar operaciones coordinadas, lo que permitía gestionar todos los switches WLAN como una sola entidad, mientras que los propios conmutadores gestionaban los puntos de acceso de forma individual. Asimismo, también el controlador central proporciona encriptación de tráfico, reenvío, filtro de paquetes y priorización de los mismos. Sus puntos en contra son que, aunque mejora los costes de control y gestión, es poco eficiente en la aceleración del tráfico, ya que reenvía todos los paquetes al dispositivo WLAN central, que, a su vez, los reenvía a su destino final.

Nuevas necesidades, nuevas redes
De acuerdo con Trapeze Networks existen cinco requisitos fundamentales que deben cumplir las redes inalámbricas de área local. El primero de ellos pasa por el mencionado estándar 802.11n, el cual es diez veces más rápido que el 802.11 b/g/a, que se espera que esté listo para implementarse en las empresas en la segunda mitad de este 2007. Cualquier inversión en WLAN debería poder soportar 802.11n una vez que esté disponible. El segundo requisito es la capacidad de proporcionar voz sobre redes inalámbricas de área local.

Hasta ahora, las empresas han acelerado la adopción de voz sobre IP hasta reducir de forma significativa los costes de teléfono y están esperando poder extender la VoIP a la tecnología inalámbrica. Pero la posibilidad de hablar a través de una WLAN ha sido adoptada de forma limitada debido a la actual generación de estas redes no puede suministrar un servicio de buena calidad a un gran número de usuarios. Por tanto, la próxima generación debe superar esta limitación para poder soportar cientos de usuarios hablando simultáneamente.

En tercer lugar aparece la cobertura tanto de interior como de exterior. De hecho, las empresas quieren extender los servicios de movilidad por todas sus instalaciones, incluyendo tanto zonas exteriores como áreas sin cablear. En este sentido, los usuarios requieren una infraestructura inalámbrica única de voz y datos que permite cubrir todas las necesidades.

Por supuesto, la seguridad no podía faltar en estos requisitos y aparece en el informe de Trapeze Networks. De hecho, se mantiene como la principal preocupación de las empresas a la hora de implementar una red inalámbrica de área local. No podemos olvidar que para lograr cumplir los requisitos básicos de continuidad de negocio y privacidad de datos, las empresas necesitan una aproximación que incluya tecnologías de última generación para asegurar la seguridad en todos los puntos de la red.
Por último, Trapeze Networks señala la necesidad de que la WLAN pueda gestionarse de forma centralizada, una característica que será cada vez más importante, al tiempo que crezca la cobertura de las redes inalámbricas de área local.
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