| Artículos | 01 ABR 2002

Impresoras láser monocromo: soluciones de documentación

Tags: Histórico
corporativas
Angel Fernández.
Desde la aparición de las impresoras láser monocromo, allá por el año 1984, esta tecnología se ha asentado de forma sólida en la inmensa mayoría de los entornos corporativos. No en vano, su indiscutible superioridad con respecto a los equipos de impresión basados en otras técnicas, convierten a estos dispositivos en el complemento ideal para este tipo de entornos en los que la calidad y la productividad son elementos esenciales en el desarrollo de sus tareas cotidianas.
Por este motivo, los fabricantes siguen apostando fuerte por esta tecnología, la cual, a pesar de su veteranía, continúa acaparando una amplia cuota de mercado.

Aunque la aparición de nuevos sistemas de impresión en color mediante la tecnología láser apunta hacia una progresiva adopción de estos más actuales procedimientos, los dispositivos de impresión monocromáticos continúan perfilándose como la más interesante opción cuando se trata de generar grandes volúmenes de documentos de texto.
Así, como ha sucedido en otros muchos aspectos de nuestra actividad cotidiana, la aparición de la informática ha desarrollado de manera espectacular la forma de llevar a cabo la impresión de los documentos mediante procedimientos mecánicos, que comenzó hace ya bastantes años con la utilización de las clásicas y ya en desuso máquinas de escribir. Por otra parte, se ha producido un importante cambio en el modo de tratar la información, procesada ahora mediante el uso de potentes ordenadores, dando origen al concepto cada día más extendido de ofimática. La aparición de modernas aplicaciones informáticas orientadas a la edición y procesado electrónico de los documentos para la confección de todo tipo de trabajos o publicaciones han reducido considerablemente el esfuerzo necesario para su confección, orientándose, al mismo tiempo, hacia la observación de las nuevas técnicas de impresión, aprovechando al máximo las mejoras introducidas en los nuevos dispositivos.
Sin embargo, este profundo cambio no ha hecho más que incrementar la necesidad de los usuarios, tanto domésticos como corporativos, de generar documentos impresos, alentados también por las nuevas posibilidades que en este sentido nos brindan las nuevas tecnologías.

Un competido mercado
Este significativo aumento en la elaboración de documentación impresa se ve reflejado en la abundancia de ofertas de un mercado en el que se dan cita una amplia variedad de dispositivos destinados a la impresión de todo tipo de documentación, regidos por las más diversas técnicas de funcionamiento, cada una con sus particulares ventajas e inconvenientes. En un intento por ofrecer un mejor servicio al usuario, estas tecnologías amplían constantemente sus capacidades, integrándose en dispositivos que se ven cada día favorecidos por la consecución de unas mayores prestaciones. Al mismo tiempo, la necesidad de llegar a un mayor número de usuarios, a la vez que la dura competencia generada en este sector, obliga a los fabricantes a prestar una especial atención en todo lo referente al control de los costes de producción, con el objetivo de conseguir unos precios que se ajusten a las posibilidades de los potenciales compradores, en cualquiera de los ámbitos a los que el dispositivo se destine. Estos factores han resultado decisivos de cara a la implantación de impresoras de calidad fotográfica que hoy en día podemos encontrar incluso en los entornos más modestos.

Tecnología líder
En el constante proceso de evolución han ido quedando atrás algunas técnicas que en su momento significaron un importante avance tecnológico. Entre las que hoy en día resultan menos atrayentes se encuentran las técnicas de impresión por impacto, comandadas por la contrastada calidad que en su día ofrecieron las impresoras de margarita y que vivieron su época dorada con la aparición de las impresoras matriciales, que aún hoy se siguen comercializando. Sin embargo, debido al excesivo ruido que producían, así como a su más limitada velocidad de impresión, se han visto relegadas al olvido en favor de otras tecnologías más vanguardistas.
De entre todas estas emergentes tecnologías, la más extendida es, sin duda, la inyección de tinta, ya que reúne la posibilidad de una impresión en color con una elevada calidad además de un ajustado precio de los dispositivos, que permiten una utilización orientada hacia un elevado número de tareas y convierten a estas impresoras en el arma decisiva para penetrar en el particular y suculento mercado de los entornos domésticos. Sin embargo, no todo iba a ser un camino de rosas. En su contra cuentan con un elevado coste por página, debido al alto precio de los consumibles, sobre todo tintas y papeles especiales que, generalmente, son necesarios para obtener resultados de alta calidad. Por este motivo, las impresoras basadas en la tecnología de inyección de tinta no resultan adecuadas en aquellos entornos en los que se precisa generar un elevado número de documentos. No obstante, este inconveniente no resulta muy decisivo en los entornos domésticos donde la generación de documentos es moderada y sólo se requieren resultados de alta calidad de forma esporádica.
Por el contrario, y centrándonos sin más preliminares en el tema del presente reportaje, la tecnología láser se muestra como un sólido líder en aspectos tan importantes como son la calidad y la velocidad de impresión, ofreciendo una capacidad de trabajo y una productividad no conocida hasta su aparición. En cuanto a su ámbito de utilización, aunque en un principio el precio de estas impresoras era muy elevado, con el paso del tiempo se han ido adecuando a las necesidades del mercado y, a pesar de quedar fuera del alcance de los usuarios domésticos que disponen de opciones más adecuadas a sus necesidades, hoy por hoy son fácilmente accesibles para cualquier empresa, erigiéndose en un pilar fundamental de cara a la generación de documentación impresa, desde los más modestos entornos SoHo hasta oficinas departamentales de grandes corporaciones.
Por otro lado, debido a la más reciente aparición de la tecnología de impresión láser en color se ha abierto un nuevo abanico de posibilidades en lo referente a la generación de documentos que incluyan imágenes en color. Sin embargo, la puesta en escena de esta nueva tecnología no ha restado notoriedad alguna a los dispositivos monocromáticos, debido a que estos tienen su campo de acción perfectamente delimitado y son, sin duda, una opción mucho más rentable a la hora de imprimir documentos de texto o cualquier otro tipo de documento en el que el color no sea un factor relevante. Además, ello ha supuesto una revisión en cuanto al precio de las impresoras láser monocromáticas, incrementando su rentabilidad y haciéndolas aún más atrayentes de cara al usuario final.

Las características esenciales
Indiscutiblemente, la ventaja más notoria de esta tecnología es la velocidad de impresión, que supera ampliamente cualquiera de los otros métodos existentes. Debido a esta favorable capacidad, estos dispositivos soportan por norma general grandes volúmenes de trabajo, convirtiendo este factor en uno de los principales elementos a valorar de cara a la adquisición de una impresora de est

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