| Artículos | 01 ABR 1996

Escáneres color de sobremesa

Tags: Histórico
Umax Vista S12 ColorPro, HP ScanJet 4c, Agfa StudioScan IIsi, Epson GT 8500, Microtek ScanMaker E3
Gabriel Contreras.

Conseguir el color correcto suele ser lo más costoso para una imprenta, y si el escáner no ofrece la calidad suficiente se encontrará con caras amarillentas, rosas rojas de color púrpura y con blancos de todos los colores. Si un profesional pretende ofrecer un trabajo de calidad exigirá poder leer los originales con un escáner de la misma calidad.

Los escáneres que probamos en esta comparativa son capaces de generar imágenes con colores de 24 y 30 bits y con resoluciones de hasta 2.400 puntos por pulgada, de una sola pasada en la lectura y con velocidades de proceso aceptables, teniendo en cuenta la calidad del resultado.

De los 24 a los 30 bits

El mercado de los escáneres ha cambiado mucho en los últimos tres años. Los modelos que utilizábamos hace dos años no ofrecían un color preciso, la resolución era escasa, y nos solíamos encontrar con errores en la imagen difíciles de subsanar. El cambio más significativo que encontramos ahora es la profundidad y saturación del color que ha pasado de 24 a 30 bits. Es decir, si antes se generaban imágenes con 16,8 millones de colores, ahora conseguiremos imágenes con 1.000 millones de colores.

A pesar de que la imagen se lee con una definición de colores de 30 bits, a la hora de transferirla al ordenador se realiza una reducción a 24 bits, por lo que el programa de tratamiento de la imagen trabaja igual que siempre; sin embargo, en el escáner ya se ha realizado una etapa previa de filtrado de errores y se ha conseguido un rango de colores mucho mayor y una mayor definición en los tonos claros y en las sombras. La corrección del color se realiza en la lectura de 30 bits, por lo que se consigue una calibración perfecta.

Cuando se realiza la conversión de 30 a 24 bits, se anulan dos bits por canal de color, dejando 8 bits para la definición. La elección de los dos bits, de los diez que se deben anular representa un filtro, ya que se eliminan los dos bits que puedan ser distintos.

Más avances, mejores resultados

Algunos de los escáneres actuales incorporan lámparas fluorescentes catódicas frías. Estas lámparas se calientan bastante menos que las lámparas fluorescentes tradicionales y además duran bastante más. El tiempo estimado para una lámpara fluorescente fría es de 10.000 horas, mientras que una lámpara tradicional sólo dura 1.000 horas. Pero la ventaja más importante es que, como no se calienta, no será necesario un ventilador interno, reduciendo el ruido y el polvo. El ruido sólo llega a ser molesto para el usuario del escáner, pero el polvo es el principal enemigo ya que es el causante de la mayor parte de los errores. Otro avance importante lo hemos notado en la calidad del software controlador. Hace cuatro años, cuando TWAIN no se había adoptado como estándar en la utilización del escáner, se entregaba un único programa de diseño gráfico junto con el escáner, y en la mayoría de los casos acababa siendo el único programa que se podía comunicar con el escáner. Después de leer la imagen, se guardaba en un formato estándar y ya se podía modificar desde otro programa.

Por supuesto que los escáneres actuales utilizan controladores TWAIN (Technology Without An Interesting Name) que permiten una compatibilidad total con todo el software del mercado, y en especial con todas las aplicaciones Windows (Trabajo en grupo, 95 y NT). El software del escáner de Umax y el de Microtek nos ha sorprendido favorablemente. Entre otras funciones, ofrece la posibilidad de retocar la lectura a partir de imágenes que representa el propio controlador, sin necesidad de utilizar el programa de edición de imágenes, con lo que evitamos tener que guardar la imagen en disco o cargar el software en memoria, trabajando más rápidamente y directamente sobre el escáner.

Muchos son los factores que hacen que el usuario se decida a comprar un escáner en vez de otro, aunque probablemente los que ya hemos nombrado son los más importantes. En esta comparativa también tendremos en cuenta la velocidad de lectura, la resolución, el número de pasadas, el diseño del equipo, los accesorios (alimentador, OCR, editor, etc.), la compatibilidad (Mac, PC), la documentación y, por supuesto, el precio.

No se deje engañar por la resolución

La resolución de lectura de un escáner se mide casi de la misma manera que en las impresoras, es decir, en número de pixels que puede representar por cada pulgada leída, cuyas iniciales son ppi (pixels per inch, ppp en castellano) en vez de dpi (dots per inch) que es la medida utilizada con las impresoras.

La resolución de lectura estándar del mercado en la actualidad viene a ser de 600 ppp, que curiosamente coincide con la resolución estándar de las impresoras láser. Ha pasado de 300 ppp de hace un par de años, al doble. No obstante, muchos fabricantes ofrecen una campaña de marketing algo confusa para el usuario, ya que anuncian resoluciones superiores a los 1.000 ppp y en los modelos que hemos probado, que son de gama media en cuanto a precio, no se superan en ningún caso los 1.000 ppp reales.

Lo que hacen los escáneres para generar imágenes con resoluciones superiores es utilizar algoritmos de interpolación. Utilizando algoritmos numéricos, el escáner es capaz de calcular el espacio que queda entre dos puntos, para conseguir suavizar una línea o para ofrecer mayor nitidez a una imagen. Dependiendo de la capacidad de interpolación (o imaginación) del escáner, se pueden llegar a ofrecer resoluciones de 2.400 ppp y hasta de 9.600 ppp. El escáner de Epson alcanza una resolución máxima de 3.200 ppp a partir de una resolución óptica de 400 x 800; mientras que el escáner de Umax, partiendo de una resolución óptica de 1200 x 600, consigue una resolución máxima de 9.600 ppp.

¿Cuál va a ser la resolución máxima que va a necesitar el usuario? Pues depende de la impresora o del dispositivo de salida. El escáner siempre debería poder ofrecer una resolución igual o superior a la que ofrece el dispositivo de salida de la imagen tratada. El usuario siempre valorará la máxima resolución aunque nunca llegue a utilizarla.

La mejor calidad en el menor tiempo

Todos los escáneres de esta comparativa son capaces de captar todos los colores de la imagen a partir de una única pasada, en vez de en las tres pasadas que utilizaban los escáneres más antiguos (para leer los canales rojos, verdes y azules). Pero a pesar de esta característica común, hemos advertido una diferencia importante en cuanto a la velocidad de lectura. Con algunos modelos hemos tomado tiempos hasta cinco veces más lentos que con otros.

El escáner más lento ha sido el de Microtek, pero no hemos podido elegir un escáner como el más rápido, ya que depende del tipo de imagen que se lea. El escáner de Umax es el más rápido para leer fotografías a todo color, pero el más lento para leer imágenes con escalas de grises. Para hacernos una idea, en ningún caso el escáner debería tardar más de un minuto en leer una imagen a todo color. De hecho, el tiempo medio ronda el medio minuto.

Podría parecer que la velocidad no es un elemento determinante a la hora de elegir un escáner de color, pero la realidad es que el usuario va a utilizar el mismo escáner para leer imágenes en blanco y negro, o incluso para leer documentos de texto para pasar después un software de reconocimiento (OCR). Por eso, un accesorio recomendable es el alimentador de originales.

Si nos ponemos en el lugar de los usuarios, nuestro primer requerimiento sería la resolución máxima que se puede utilizar y la definición del color (24 ó 30 bits). A partir de este punto nos fijaríamos en la velocidad y en la posibilidad de añadir nuevos accesorios, como el alimentador automático o un adaptador de transparencias.

¿Qué hay dentro de la caja?

Cuando ya tenemos claro la resolución, calidad y velocidad,

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