SEGURIDAD | Artículos | 23 ABR 2019

La escasez de talento en seguridad: el pan nuestro de cada día de las empresas

Gartner cree que la seguridad se enfrenta a un grave problema: la falta de talento para mantener las medidas de seguridad de una empresa. ¿Cómo paliar tal escasez? ¿Se podría considerar la Inteligencia Artificial como una posible alternativa? Lo analizamos en este reportaje de la mano de varios especialistas en seguridad del mercado.
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Redacción

La cifra asusta tanto como encontrarse a Bela Lugosi —lleva muerto desde 1956— caracterizado como Drácula en un callejón a medianoche: se espera que el número de funciones de ciberseguridad sin cubrir aumente de un millón en 2018 a un millón y medio a finales de 2020. Casi que da más miedo que encontrarse a Friedrich Gustav Max Schreck caracterizado de Nosferatu.

Y a diferencia del personaje interpretado por Friedrich Gustav Max Schreck antes las cámaras, la cifra que acabamos de dar sí es cierta, aunque igual de espantosa y aterradora. Al respecto, Gartner no puede ser más clara en uno de sus últimos informes: “La escasez de profesionales cualificados en seguridad ha sido un problema perenne que tiene como resultado sistemático el fracaso de los despliegues de tecnología de seguridad”. Escasez que, en opinión de Raúl Guillén, director de Canal y Alianzas Estratégicas de Trend Micro Iberia, radica en que se demandan muchos más perfiles de los que se “crean”. Obviamente, es un problema que debe ser resuelto desde la formación y con iniciativas de capacitación, y aquí tanto el sector público como el privado deben trabajar conjuntamente.

Cierto es que vendrán cosas peores, como dicen las Sagradas Escrituras, pero el tema no es baladí ni tampoco como para tomárselo a chufla. El talento escasea, y el que existe se paga muy bien porque lo vale. Ahora, ¿y las empresas que no se lo pueden permitir?

Un mal endémico

Raúl Guillén está convencido de que “la escasez de profesionales cualificados en seguridad lleva siendo un problema desde hace muchos años, y esto tiene como resultado sistemático el fracaso de los despliegues de tecnología de seguridad”. Incluso al respecto de los datos aportados por Gartner que mencionábamos al comienzo de este reportaje, Guillén cree que la consultora “también apunta en este informe que la mayoría de las organizaciones están luchando por cubrir los puestos vacantes que tienen, por no hablar de retener al personal cualificado”. Para lo que no duda en aportar una solución: “Los servicios de detección y respuesta gestionada (MDR) satisfacen la necesidad de organizaciones de todos los tamaños que carecen de recursos y experiencia en seguridad interna, y desean ampliar sus inversiones más allá de las tecnologías de seguridad preventiva para abordar sus deficiencias en materia de detección, respuesta y supervisión 24x7”.

Es más, según una reciente encuesta encargada por Trend Micro a Opinium, la continua y a menudo perjudicial escasez de talento en ciberseguridad ha llevado a la mayoría de las organizaciones a solicitar ayuda. “Esto se aprecia con más frecuencia a través de la automatización tecnológica, el aumento de los programas de formación y la externalización de las tareas de detección y prevención”, puntualiza Guillén. 

Aunque, más que de falta de talento más bien habría que hablar de escasez de profesionales dedicados a la ciberseguridad, como así cree Guillermo Fernández, ingeniero de Ventas para el Sur de Europa de WatchGuard. En su opinión, “el talento está ahí, pero quizás con el boom del Big Data, de la ciberseguridad y de las nuevas tecnologías en general, la sociedad empieza a concienciarse más sobre estos temas y la necesidad de proteger las nuevas potenciales superficies de ataque”.

Y es que, no hay duda de que las empresas incorporan los últimos avances de una manera cada vez más rápida para hacer más competitivos y rentables sus negocios, y cada vez son más conscientes de la necesidad de proteger sus infraestructuras y sus datos. “Por esto, ahora se demandan más profesionales con estos perfiles —vuelve a incidir Guillermo Fernández—, pero la realidad es que la curva de demanda de las empresas es mayor que la de los profesionales que salen de las universidades”.

En consecuencia, estamos hablando de puestos a cubrir con una complicación añadida: encontrar los perfiles adecuados. “Simplemente porque creo que hasta ahora no optaba tanta gente por formarse en esta área. Es aquí donde todos debemos aunar esfuerzos y promover alternativas para fomentar la enseñanza de calidad y hacer más atractivo el sector”, redunda el ingeniero de Ventas para el Sur de Europa de WatchGuard.     

Puede leer aquí el resto del reportaje.



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