PYMES | Artículos | 01 OCT 1998

La PYME española se siente preparada frente a la competencia

Según un estudio de Sigma 2

El Estudio sobre la competitividad de la PYME española, presentado recientemente en Madrid, y elaborado por Sigma 2 a cuenta del Consorcio para el Desarrollo Tecnológico de las PYMES, muestra la situación de la pequeña y mediana empresa española en una horquilla que recoge aquellas empresas que disponen de 1 a 200 asalariados, en total poco más del millón de compañías ( 1 . 010 . 000 exactamente ) .

Dicho informe, realizado en el último trimestre del año pasado, y que según sus responsables se repetirá por trienios, recoge la visión optimista de la PYME española en un contexto caracterizado por la adaptación al Euro y la apertura que ello supone a un mercado cada vez más internacional .

Así, del total de encuestadas, 1 . 700 empresas, un 25 por ciento se considera mejor preparada tecnológicamente frente a sus competidores, y tan sólo un 9,6 por ciento cree que su preparación es inferior ( Tabla 1 ) . En consecuencia, el 42 por ciento considera que ampliará su cartera de clientes en los próximos años, frente al 8 por ciento que espera ver disminuir dicho número .

Esta percepción en cuanto a la preparación tecnológica está relacionada directamente con el tamaño de la compañía, ya que según muestra el informe, el incremento en número de empleados hace crecer también su percepción de posición relativa a competidores, situación que se repite en lo relativo a nivel tecnológico .

Factores de éxito

El éxito entre los clientes y el subsiguiente mantenimiento de los mismos son dos factores clave a tener en cuenta por todo tipo de empresa . En este sentido, los encuestados valoraron especialmente la ubicación del negocio, la calidad, el trato personal, la imagen de marca y el prestigio, así como el servicio post-venta . Por sectores, destaca en comercio y servicios la ubicación y el trato personal, mientras que en construcción y servicios los más valorados fueron la calidad y la imagen de marca ( Tabla 2 ) .

En este apartado hay que indicar también los factores de fidelización, entre los que destacan el precio, la calidad, y si el producto o servicio es único en su categoría . La calidad varía en su valoración según sectores, pues pasa de una gran importancia en servicios e industria a una posición más discreta en comercio . El precio mantiene su importancia pero siempre por debajo de la calidad . En cuanto al factor producto/servicio único, su valoración es escasa .

Como se indicaba más arriba, la percepción de la empresa con respecto a sus competidores es en general bastante optimista . Tomando en cuenta para realizar esta medición el precio, los servicios ofrecidos y el éxito entre los clientes, en general se observa un mayor conocimiento de los productos y de precios, que del éxito obtenido por parte de los competidores . Por sectores, el comercio es el que más datos posee acerca de la actividad de su competencia, seguido por el de servicios . Al igual que en aspectos anteriores, a mayor tamaño de la compañía mayores son los conocimientos sobre la competencia .

Competencia y optimismo

Si observamos la forma en que la PYME española realiza esfuerzos para mejorar su posición competitiva, aparecen tres factores clave a tener en cuenta, como son la apertura de nuevos mercados, el desarrollo de nuevos productos y la mejora de los procesos productivos, claramente diferenciados por sectores . Así, en industria destaca la mejora del proceso productivo, mientras que en servicios, con un mayor peso de la calidad y la diferenciación, se otorga más importancia al desarrollo de nuevos servicios . La construcción apuesta sobre todo por la calidad, mientras que los servicios es el sector más preocupado por la apertura de nuevos mercados, a la vez que se esfuerza en el desarrollo de sistemas de información para la gestión .

Lo que sí es común a todos los sectores es su preocupación por la innovación, con los clientes como principal motivo de la misma, seguido de los competidores y proveedores .

Volviendo de nuevo a la percepción de la PYME española sobre su posición en el mercado, utilizamos cuatro variables para medir su optimismo o pesimismo acerca del futuro: la percepción frente a competidores y nivel tecnológico relativo, y el desarrollo de ventas en el pasado y las perspectivas con respecto a la cartera de clientes .

Como se indicaba al principio, la empresa española se muestra optimista en cuanto a su competitividad y nivel tecnológico . Este optimismo se relaciona directamente con la edad de la empresa, ya que en aquellas con más de cinco años de vida se detecta una visión más positiva del futuro . Por sectores, el industrial es el más optimista y el comercio el que registra un mayor índice de pesimismo .

También el tamaño de la empresa incide en su percepción optimista o pesimista, pues las de mayor tamaño son más optimistas, dado que habitualmente también están mejor preparadas para la competencia . Otros factores que favorecen la visión optimista de la PYME son la distribución geográfica de clientes y de la competencia . En el primer caso, cuanto más amplia sea el área de actuación, mayor optimismo . En segundo lugar, la mayor dispersión geográfica de los competidores favorece el optimismo .

Velocidad de la PYME española

Por velocidad se entiende en este informe el desarrollo competitivo de la PYME española, valorando para ello su equipamiento tecnológico ( recursos ) y el desarrollo estratégico ( habilidades ) . Los resultados indican que más de la mitad de ellas se sitúan en el segmento de velocidad baja, frente a un 17 por ciento en la alta .

Por sectores, el que recoge compañías de mayor velocidad es el industrial ( 44,2 por ciento ) , frente a la construcción ( 4,6 por ciento ) . Si se diferencia por recursos y habilidades, llama la atención la descompensación entre recursos y habilidades a favor del primero en el sector servicios . Justo lo contrario sucede en industria, donde la velocidad en habilidades es mayor que en recursos .

También en esta variable la antigüedad marca diferencias, pues a medida que se asientan en el mercado, las compañías desarrollan una velocidad más elevada, algo similar a lo que ocurre con el número de empleados, la internacionalización de los competidores o el establecimiento de alianzas internacionales .

Hacia la informatización

Para finalizar el informe, y analizando el proceso evolutivo de la informatización en la empresa española, es posible encontrar en todas ellas un esquema similar en cuanto a introducción de tecnología . El primer departamento que suele ser informatizado es el administrativo, seguido de ventas, compras, almacén y tesorería . Este proceso es independiente del tamaño, factor que sí tiene que ver en lo relativo al nivel de informatización logrado .



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