Productos | Noticias | 21 MAR 2001

IBM potencia su familia de servidores xSeries

El fabricante sienta las bases de lo que serán sus servidores del futuro.
Miguel Angel Gómez
“La tecnología se mueve rápidamente, pero la buena noticia es que lo hace en la dirección de IBM”. Así expresaba Tikiri Wanduragala, senior server consultant de xSeries para EMEA, la idea que sobre la situación del mercado de servidores se tiene en IBM y como, según su criterio, ven respaldadas sus decisiones en este terreno. Pero no se pueden parar, y por eso es necesario seguir trabajando en máquinas nuevas.
Las novedades de IBM en el terreno de los servidores pasan por la familia xSeries, que ve como se incorporan nuevos miembros desde los servidores de mayor nivel, los x430, hasta sistemas de nivel de entrada, como los x250, que se sitúan por encima de los x200 y x220 anunciados una semana antes. Asimismo, los responsables de IBM aprovecharon la ocasión de mostrar las capacidades de Director, un software de gestión que fue presentado a finales del pasado mes de enero, y con el que la compañía pretende gestionar diferentes entornos, tanto homogéneos como heterogéneos.
Pero volviendo a las máquinas que se incorporarán al catálogo del fabricante tras la celebración de la edición de 2001 de la feria alemana CeBIT, debemos comenzar hablando del xSeries 430, que se sitúa como el servidor más alto de gama entre los recién llegados. Se trata de un servidor de 64 vías que puede funcionar bajo cualquier sistema operativo y que está orientado a corporaciones que necesiten una gran escalabilidad, debido a que permite la colocación de hasta 256 procesadores en cluster.
Con el fin de preservar las inversiones anteriores, estas máquinas están diseñadas en bloques (quads), en concreto 4, que permiten el empleo de procesadores de Intel de diferentes velocidades en la misma máquina y al mismo tiempo. Otras especificaciones técnicas están marcadas por los procesadores, Pentium III Xeon a 900 MHz; 2 MB de memoria caché de segundo nivel; entre 41 y 64 GB de memoria RAM; bus de sistema a 100 MHz; bus de entrada y salida a 33 MHz; una velocidad de transferencia que puede oscilar entre los 240 MB por segundo, en sistemas 4x, y 3,8 GB por segundo, para sistemas 64x; una capacidad de almacenamiento interno que se eleva a 144 GB, para los sistemas mayores, quedando en 36 GB para sistemas 4x; y capacidades de redundancia y conexión en caliente; todo ello en una caja de 19 pulgadas para su colocación en rack.
Un paso por detrás, como equipo más alto de gama entre los sistemas de 8 vías, se sitúa el xSeries 370, una máquina que ha sido diseñada, al igual que su hermano mayor, para su disposición en rack. Se trata de un servidor que parte de la X-architecture, la estrategia puesta en marcha por IBM para migrar las capacidades de sus sistemas mainframe a sus máquinas de arquitectura Intel. Entre el resto de características de esta máquina destacan la posibilidad de albergar entre 1 y 8 procesadores Pentium II Xeon de entre 700 y 1.000 MHz, 1 ó 2 MB de memoria caché secundaria por cada procesador, 12 ranuras para conexión de dispositivos con buses de 66 y 33 MHz, dual-channel Ultra2 SCSI integradom Advanced System Managemen PCI Adapter de serie, 72,8 GB de capacidad de almacenamiento en disco, y posibilidad de configuraciones en cluster gestionadas por Windows 2000 Datacenter Server o Windows 2000 Advanced Server.
Entre los sistemas de 4 vías se incorpora ahora el xSeries 350 que, también basado en la iniciativa x-architecture, presta especial atención a las funciones de almacenamiento. Así, integra un controlador Dual Ultra160 LVD SCSI y seis unidades de disco extraíble en caliente, que ven potenciadas sus capacidades por la incorporación de las tecnologías ServeRAID y Fibre Array Storage Technology (FASTtT). Incluye, asimismo, una serie de herramientas de gestión que permiten gestionar estas máquinas sin necesidad de grandes esfuerzos. Entre éstas destacan IBM Covers-On, que proporciona acceso rápido a Light Path Diagnostics para monitorizar el sistema; e IBM Director, que facilita el control del sistema, tanto a nivel local como remoto.
Entre el resto de capacidades de estas máquinas destacan los entre 1 y 4 procesadores Pentium III Xeon con velocidades entre 700 y 1.000 MHz, 1 ó 2 MB de caché secundaria; seis ranuras de expansión PCI, hasta 8 bahías de expansión; conexiones de red Ethernet 10/100 integrada, y soporte para análisis de predicción de fallos en el sistema.
En la parte baja de la gama encontramos los sistemas xSeries 250, un sistema de 4 vías que destaca por su capacidad de escalar las capacidades de almacenamiento. Así, integra un controlador Ultra 160 que permite incorporar hasta 10 unidades de disco slim-high intercambiables en caliente, manteniendo el funcionamiento de estas unidades incluso cuando se retira el servidor del rack. Asimismo, el sistema ofrece, de forma opcional, Digital Linear Tape (DLT) o Linear Tape Open (LTO) internas para incrementar las capacidades de backup. Del resto de sus características cabe destacar los entre 1 y 4 procesadores Pentium III Xeon de entre 700 y 1.000 MHz, hasta 2 MB de caché secundaria por procesador, 14 bahías para la conexión de dispositivos de entrada y salida de datos, y conexión de red Ethernet 10/100.
A estas máquinas hay que añadir el nuevo xSeries 220, que fue presentado el pasado 13 de marzo, y que ahora cuenta con procesadores de hasta 1 GHz, capacidades de gestión remota, unidades intercambiables en caliente, hasta 4 GB de memoria SDRAM, y unidad de CD-ROM de 48x, con lo que se sitúa entre las máquinas más destacadas del nivel de entrada.

Los servidores del futuro
Pero una vez que estas máquinas lleguen al mercado, hay que seguir trabajando en los desarrollos que se encargarán de sustituirlas. En estos desarrollos en los que trabaja IBM son dos los aspectos más destacados que permitirán a la compañía norteamericana mantener la tendencia de hacer llegar a los servidores de arquitectura Intel las capacidades con las que ya cuenta en los entornos mainframe.
Con la idea de seguir potenciando este tipo de sistemas, Tikiri Wanduragala señaló que los elementos más destacados en los que trabaja IBM ahora son la tecnología NUMA, para la gestión de memoria, y del controlador de memoria basado en tecnología Summit.
En palabras de Wanduragala, la clave del rendimiento de los procesadores no está tanto en la velocidad máxima que pueden llegar a conseguir sino en la velocidad a la que pueden trabajar. La elección de IBM de la tecnología NUMA en detrimento de otras, como SMP o MPP, se debe, en opinión de este responsable, a que se trata de una opción que permite el escalado en virtud de las necesidades del cliente. Así, se trata de una tecnología que incrementa el rendimiento de los sistemas a base a optimizar el acceso de los procesadores a la memoria RAM.
En principio, los primeros sistemas de arquitectura Intel con este tipo de tecnología ya se podrán ver a finales de este año.
Por lo que respecta a su nueva tecnología de controlador de memoria, Wanduragala señaló que su intención es licenciarla a otros fabricantes con el fin de extender su uso y disminuir sus costes gracias a un mayor volumen. Se trata de lo que podríamos denominar una intersección entre la iniciativa x-arquitecture y la tecnología IA-64, con lo que los primeros beneficios se podrán ver a lo largo del próximo ejercicio. A partir de esto se podrán tener en cuenta nuevos conceptos como Dinamic Memory, un incremento o decremento de la memoria real gestionada por el sistema según sus necesidades, o Memory Mirroring, para incrementar las posibilidades de ésta.
Asimismo, los responsables de IBM trabajan en una tecnología denominada MXT, una tecnología sobre la memoria caché de cuarto nivel que permitirá comprimir la memoria, con lo que virtualmente se duplica la memoria disponible en el sistema.

Nuevas oportunidades de negocio
Pese a que a primera vista alguien pueda pensar que és

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