DISTRIBUCIÓN | Artículos | 15 MAY 2002

Un entorno en el que el canal se mueve sin ataduras

Redes WLAN
Arantxa Herranz.
Qué duda cabe de que el mundo inalámbrico y portátil está cada vez más en auge y que los cables siguen suponiendo una traba para una completa movilidad. Para pequeños entornos de trabajo y para PYMES, las redes locales inalámbricas (conocidas pos sus siglas en inglés, WLAN) pueden ser una solución básica. Pero, ¿qué son y qué suponen las redes WLAN? ¿Qué papel juega el canal? ¿Qué expectativas de negocio existen? Un cúmulo de cuestiones a las que han respondido algunos de los principales participantes de este negocio.

No es fácil determinar con exactitud qué son realmente las WLAN y lo que suponen, porque, como siempre, hay diversas opiniones. Desde Cisco, José Manuel Jiménez, director del canal de integradores de sistemas, se señala que suponen una “solución alternativa de conectividad que aporta una serie de ventajas que sólo esta solución puede añadir y que la destacan como la mejor alternativa de conectividad en determinadas circunstancias. En este sentido, su futuro con toda probabilidad será ir ganando presencia de mercado dentro de las diferentes soluciones de conectividad local y que podría llegar a alcanzar hasta un 30 por ciento”. Mientras, Luigi Salmoiraghi, director general de D-Link Iberia, asegura que una WLAN “supone una nueva y gran oportunidad de negocio para todos. La posibilidad de acceder a los datos que necesitamos cada día en nuestro trabajo, sin estar "atados" a los cables, significa un retorno inmediato y tangible de la inversión”.

Por su parte, Francisco García, director técnico de Enterasys, entiende que las redes inalámbricas suponen en estos momentos “una auténtica alternativa al cableado tradicional, al tiempo que han abierto gran número de nuevas oportunidades para las cuales no existía anteriormente una solución válida. Este hecho ha estado motivado por el aumento en la capacidad de transmisión que ha proporcionado el estándar 802.11b. El futuro de esta tecnología parece brillante, puesto que su grado de aceptación actual es alto”. Ismael Amago, director regional de canal de Intel, tras resumir las posibilidades de esta conectividad en diferentes entornos y lugares, concluye que, “en definitiva, las WLAN están destinadas a todas las instalaciones en las que la movilidad o la no manipulación de cables sea importante para el usuario”.

Y es que, tal y como reconoce Eduardo García, director general de SMC Networks en España, “las redes WLAN acaban de, digamos, ‘aterrizar’, aunque hemos oído hablar mucho de ellas en este pasado año. Los precios son cada día más accesibles y las soluciones más fiables. Gracias a las redes inalámbricas, estamos consiguiendo que la tecnología en las redes se pueda ver con un enfoque diferente y que solucione problemas que hasta ahora eran impensables”. Mientras, su homólogo en U.S. Robotics, Javier Gómez, declara que las WLAN son “un paso de gigante en las comunicaciones efectivas de datos para la empresa y SoHo. Es especialmente importante esta tecnología por la facilidad y movilidad que el usuario adopta en el uso de su red de datos, así como la inexistencia de problemática física de enlace, es decir, el cable”.

Mientras, en opinión de Antonio Gracia, director de marketing de canal de 3Com, “la ratificación del estándar 802.11b en 1999 proporcionó conectividad de 11 Mbps, alcanzar la velocidad de las tradicionales redes Ethernet y el agrupar productos bajo unos mismo parámetros, lo que ha permitido el desarrollo de soluciones y, por tanto, de la tecnología inalámbrica que ya existía desde hace más de una década”. Además, este mismo responsable facilitaba unas cifras de Cahners In-Stat Group por las que en 2000 el gasto en equipamiento LAN inalámbrico fue de más de un billón de dólares y que las ventas totales alcanzarán los 4,6 billones de dólares para 2005. “Con los nuevos estándares, como el 802.11g, que permite una velocidad de hasta 54 Mbps, las posibilidades de estas redes son casi infinitas”, concluía Gracia.


Un mundo (inalámbrico) de ventajas
Y es precisamente la ausencia de esta problemática física la principal ventaja que, según Gómez, posee esta tecnología, así como el “mantenimiento nulo del medio físico, eliminación de riesgos de roturas de cables y, por supuesto, total viabilidad frente a cambios de las estructuras de las oficinas. Curiosamente estamos ante un claro ejemplo de descentralización, cuando, en general, y durante todos estos años, la tecnología ha tendido siempre a centralizar sus recursos”.

Evidentemente, esta ventaja de ausencia de cables ha sido aludida por todos nuestros interlocutores. El máximo responsable de D-Link añade que este tipo de redes permiten una “elevada movilidad a los usuarios que están conectados y un entorno laboral siempre más dinámico, donde el acceso a los datos y la comunicación son fundamentales. Esta movilidad se convierte muy rápidamente en beneficios para las empresas. Si, además, añadimos la fácil instalación de los productos inalámbricos, la estandarización y el bajo coste de mantenimiento, esto se traduce en un TCO menor para las empresas”.

Claro, que desde el punto de vista estético, las WLAN también ganan enteros, en opinión de García. “Muchos profesionales que se establecen en oficinas con un diseño trabajado no pueden permitirse el lujo de poner canaletas o cables por los rodapiés, por ejemplo”.


Cuando llegan los problemas
Pero como toda moneda tiene su cruz, hemos querido conocer cuál es el principal problema al que deben hacer frentes estas redes. Según Enterasys, “la diversidad de estándares que se están proponiendo, lo que puede suponer que se aminore el ritmo de los desarrollos hasta que se ratifiquen los nuevos estándares. Los clientes, por su parte, deben adquirir plataformas flexibles y que sean actualizables a cualquier tecnología que se estandarice en el futuro”.

Antonio Gracia entiende que más que problemas “lo que existen son ciertas características que deben tenerse en cuenta a la hora de trabajar con una conexión inalámbrica para que puedan dar respuesta a las necesidades de los usuarios actuales”. De esta forma, este responsable de 3Com entiende que hay que prestar especial atención al rendimiento, la movilidad, la seguridad y la gestión.

Desde Cisco, mientras tanto, se mantiene que aún existe “cierta percepción en un sector amplio del mercado de que esta solución no está madura y ofrece problemas en la calidad de la trasmisión”. Aunque José Manuel Jiménez cree que en su momento esta percepción se correspondía con la realidad, también entiende que los “problemas de este tipo han quedado relegados al pasado”.

Igualmente, Ismael Amago se muestra convencido de que el mayor problema “puede ser el temor sobre la seguridad de la transmisión de los datos”, aunque e

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios