DISTRIBUCIÓN | Artículos | 01 SEP 1999

Ingram Micro pone la vanguardia tecnológica de su fábrica holandesa al servicio de su línea de ordenadores. La capacidad de la fábrica le permitiría ensamblar 800.000 máquinas en un año

Miguel A. Gómez.
En el último número de Dealer World 15, correspondiente al mes de julio, adelantábamos que el mayorista Ingram Micro había decidido adentrarse en el mundo de los clónicos. Como cabría esperar, cuando un mayorista como el que nos ocupa da un paso de este estilo, es porque cuenta con un gran respaldo, y éste es el que le da la fábrica que posee en la localidad holandesa de Rosmalen, unas instalaciones que anteriormente pertenecían a Tulip Computers. Así, desde una fábrica que cuenta con la certificación ISO 9002, que se sitúa en la vanguardia europea y que el próximo año le permitirá adentrarse en el complicado mundo de la configuración bajo pedido, Ingram Micro proveerá a todos los resellers que así se lo soliciten ordenadores con o sin marca. Informa desde esta localidad al sur de Holanda Miguel Angel Gómez.

Construida en 1996 en una localidad situada en el centro mismo de la Unión Europea, funcionando desde 1997, adquirida por Ingram Micro en junio de 1998, más de 11.000 metros cuadrados de instalaciones, certificación de calidad ISO 9002, 8 líneas de producción y una capacidad de producción que se eleva hasta las 800.000 unidades. Estas son las señas de identidad de la fábrica que Ingran Micro posee en la localidad holandesa de Rosmalen, el pilar básico de su entrada en el mercado de la fabricación de clónicos.
Desde allí, y apoyándose en determinados casos en la estructura que el mayorista tiene en los diferentes países, Ingram Micro pretende fortalecer su estructura con un elemento del que hasta la fecha carecía.

Ingram Micro Frameworks
El grupo de personas que hace posible esta nueva iniciativa del fabricante se engloba dentro del nombre Frameworks, de hecho Ingram Micro Frameworks, porque tal y como explicó a esta publicación Ruud van Nispen, vicepresicente de ventas y marketing europeo, "Frameworks es una división de servicios incluida dentro de la estructura de Ingram Micro. Nuestro objetivo es ayudar a los resellers en su trabajo, especialmente con el ensamblaje de ordenadores de marca blanca. Lo que nosotros denominamos caja blanca es un equipo ensamblado sin nombre para pequeños resellers. Pero también podemos montar equipos con una marca específica, si es que un distribuidor así lo quiere. Por último, también podríamos incorporar nuestro nombre, pero esto no va a ocurrir".
Evidentemente, esta política es diferente en Europa y en Estados Unidos, porque allí los equipos de Ingram Micro sí poseen un nombre específico. Tal y como explicó Van Nispen, "una cosa es tener un nombre y otra llevar una marca. La diferencia estriba en que poner una marca a un equipo significa tener que realizar alrededor suyo la labor de promoción y desarrollo de marca, y nosotros lo único que vamos a hacer es vender los ordenadores a los resellers, no vamos a crear marca y a realizar promoción de producto. Nuestra intención, por tanto, no es competir con marcas reconocidas, sólo queremos permitir a los resellers la fabricación de sus propios equipos. Compañías como IBM, por ejemplo, ofrecen a los distribuidores equipos profesionales y realizan una labor de promoción ante los clientes. No es ésa nuestra intención".
De todas formas, dentro de esta división de la compañía son conscientes de que por el momento "sólo estamos empezando con las operaciones. Tenemos clientes en determinados países pero queda mucho por hacer para expandirnos a otros países", comenta Ruud van Nispen, quien matiza que, principalmente, los clientes potenciales de este tipo de máquina son "los resellers. Para llegar a ellos existen dos maneras. Primero, de forma directa y, segundo, a través de la estructura de distribución que Ingram Micro tiene en cada uno de los países. Esto dependerá principalmente del tamaño de las empresas y de las unidades que puedan necesitar. En aquellos casos donde el número de unidades sea elevado, mantendremos el contacto directamente con ellos, les informaremos de los calendarios de producto, de las novedades, y recibiremos sus pedido. En caso de que se tamaño sea menor, esto se realizará a través de la estructura de distribución del país en cuestión".

Una serie importante de ventajas para los resellers
Evidentemente, este proceso presenta una serie de ventajas interesantes para los resellers porque, tal y como explica Van Nispen, "con la fabricación de estas máquinas queremos brindarles la oportunidad de aprovechar las novedades tecnológicas que ofrecen empresas como Microsoft e Intel y a las que es más difícil acceder de forma individual".
A las puertas del año 2000 nadie discute que la fabricación bajo demanda es algo más que una opción, es casi una necesidad. Así lo entienden los responsables de esta unidad, si bien es una afirmación que debe matizarse. Así, en palabras de Van Nispen, "en estos momentos tenemos algunas configuraciones estándar entre las que los clientes pueden elegir, pero en el futuro sí vamos a poner en funcionamiento un sistema real de configuración bajo demanda, y estamos trabajando para crearlo". La fecha para su puesta en marcha, según nuestro interlocutor será "el primer trimestre el año 2000. Estos son nuestros planes".
De todas formas, el problema que presenta la comercialización de cantidades pequeñas de unidades en este momento, también existirá con el nuevo sistema bajo demanda. Tal y como explica Van Nispen, "podríamos responder a los pedidos de los clientes de forma unitaria, pero esto sería algo muy caro por cuestiones de envío. Tenemos que buscar la forma de resolver este problema".
Un punto muy importante para los resellers son los plazos de entrega. Responder a sus propios clientes con celeridad es la clave de muchos negocios. En este sentido, Ingram Micro posee en las estructuras locales un stock de una semana para atender las necesidades inmediatas de los clientes pequeños".

Facilitar el trabajo de sus clientes: el claro objetivo de esta iniciativa
Simplificar la labor de los resellers es la intención de Ingram Micro. En muchos casos, y el mercado español ofrece claros y repetidos ejemplos de ello, algunas de estas figuras se debaten entre su trabajo como distribuidores y las labores propias de los ensambladores. Tal y como expresa Van Nispen, "queremos que se concentren en la labor de distribución y se olviden de la problemática de los ensambladores. Evidentemente, centrarse en lo que mejor saben hacer les proporcionará más dinero que tener que estar pendientes de otras cosas. Además, para estructuras tan pequeñas es muy costoso cumplir con las normativas europeas de calidad, con lo que sus inversiones en este terreno se dispararían. Esa es la principal razón que nos lleva a apostar por los pequeños resellers en este proyecto".
Una opinión similar mostró Mike Poeckling, director de ventas de Ingram Micro Frameworks, al señalar que "nosotros eliminamos la disyuntiva que puede surgir para estas empresas al tener que tomar la decisión de mantenerse como resellers o dar el paso a la figura de ensamblador. Nosotros les proveemos las máquinas y ellos sólo tienen que preocuparse de vender".

Precio y garantías
Otro tema espinoso en informática es el precio. En este sentido, el vicepresidente de ventas y marketing europeo señala que no es f

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