DISTRIBUCIÓN | Artículos | 15 DIC 1999

El mayorista X-Net reclama la posesión legal y legítima de la marca Ovislink

Se apoya en el registro oficial de la marca y en el desarrollo de la misma en el mercado español
Miguel A. Gómez.
Basándose en que una marca no es sólo un logotipo o un nombre, sino que es todo aquello que los clientes perciben de ella, los responsables de X-Net, en concreto su gerente, Vicente Arigita, han decidido pasar al ataque en la confrontación que mantienen con Ovislink España y su representante en nuestro país, Antonio Borreguero, amparándose en que tanto legal como legítimamente, ellos son los únicos que pueden emplear la citada marca en nuestro país.

Hace unos meses se iniciaba en el mercado español una polémica entre las dos figuras que hasta esa fecha habían desarrollado la marca Ovislink en nuestro país. Así, la alianza formada por X-Net y Jepssen se deshacía y daba paso a un cruce de acusaciones de las que ya hemos dado muestra en esta misma publicación. En el número 69 de Dealer World 15, publicábamos una entrevista con Beesha Lin, vicepresidenta de Ovislink y responsable de ventas para Europa, en la que acusaba a X-Net de usar de forma fraudulenta la marca. Ahora, los responsables de este mayorista afincado en Madrid, representados por su gerente, Vicente Arigita, han salido al paso de estas acusaciones presentando ante los tribunales una serie de pruebas con las que justificar no sólo el uso legal de la marca, que les pertenece desde diciembre de 1997, sino también el legítimo, amparándose en el trabajo de desarrollo de la marca que han venido realizando en los últimos años.
Para conocer la versión que X-Net tiene de este conflicto, conversamos con Arantxa Arigita, quien nos explicó que su compañía "empezó a trabajar con Ovislink igual que podríamos haber elegido cualquier otra empresa pequeña de Taiwán. En esas mismas fechas iniciamos nuestra relación con Jepssen, dirigida por Antonio Borreguero, colaborando en el negocio de Ovislink, si bien todas las importaciones se realizaban a través de X-Net por una simple cuestión de estructuras. En este período hemos realizado una gran labor, porque hemos hecho conocida una marca que no lo era hasta entonces. El negocio de Ovislink Taiwán se basa en la exportación, dado que en su país no venden casi nada".
"En esta época", continúa Arantxa Arigita, "las labores de importación y logística se llevan a cabo desde X-Net, pero como el negocio crece, el responsable de X-Net propone a Antonio Borreguero formar Ovislink España con el fin de poder ocuparse de una parte de negocio que hasta entonces no era posible, la de atender a los grandes mayoristas, que prefieren trabajar con la empresa fabricante directamente. Esta empresa se establece, al cincuenta por ciento, entre X-Net y Jepssen, sin intervención de la empresa taiwanesa".

Incrementar la gama de productos
La labor de desarrollo de marca propició que Ovislink fuera un nombre conocido en el mercado, lo que, en palabras de Arigita, "nos llevó a pensar en incrementar la gama de productos, con lo que decidimos introducirnos en el mundo de las comunicaciones. La labor que se hacía era buscar proveedores de calidad que respaldaran los productos, con lo que nos adentramos en el mundo de los modems y de la conectividad para portátiles".
El problema surge cuando "el responsable de Jepssen decide establecer una estructura de Ovislink en España paralela a la que ya existía", señala Arigita, "igual que ya habían hecho en Iberoamérica y en Francia, dejando fuera a X-Net".
"En el momento en que esto estalla", concluye Arigita, "existen una serie de pagos pendientes entre nosotros y Ovislink Taiwán, no impagados sino plazos no cumplidos, que permiten a Antonio Borreguero controlar la situación ante la empresa taiwanesa; al igual que una importante cantidad impagada de Jepssen hacia nosotros, con la que nosotros estimábamos que podría quedar compensada la situación con Ovislink, si bien los responsables de la firma taiwanesa se niegan a atenerse a razones y entre ellos y Antonio Borreguero nos hacen el vacío".

Registro legal de la marca
Se trata de requisito legal que tiene su trámite. En el caso que nos ocupa, tal y como señala Arantxa Arigita, "Antonio Borreguero y Ovislink Taiwán sabían perfectamente que nosotros registramos la marca en el año 97, por varios motivos. Primero, por los taiwaneses, que podrían plantearse venir a España y darnos de lado después de todo el trabajo de desarrollo de marca. Segundo, porque las empresas en este país oriental aparecen y desaparecen de forma constante y, tercero, para evitar las importaciones paralelas. Una vez que se registra, y tras la publicación en el Boletín Oficial de la Propiedad Industrial durante 6 meses, se espera un plazo de otros 6 meses ante posibles alegaciones".
"Por tanto", afirma Arigita, "es imposible que estemos haciendo un uso fraudulento de la marca, porque es nuestra. Es cierto que Ovislink Taiwán existe desde el año 94, pero el Tratado de París, que defiende este tipo de cuestiones a nivel internacional, no está firmado por este país oriental. Asimismo, otra acusación que vierten sobre nosotros es la de que estamos falsificando el producto. Esto tampoco es cierto. Hay que tener en cuenta que la corporación Taiwanesa no es fabricante, es simplemente un distribuidor que cuenta con su propia marca en este mercado asiático".
Frente a esta situación, se encuentran, los clientes que, en opinión de nuestra interlocutora, "lo que reclaman de una marca es el servicio que ésta implica y, en este caso, es el que le ha dado X-Net durante muchos años. En este caso destaca la garantía de por vida sobre los productos, algo que, por supuesto, inventó X-Net".
En opinión de Vicente Arigita, gerente de X-Net, "esto es simplemente la historia de un expolio. Es la historia de cómo Jepssen y Ovislink Taiwán se llevan toda la cartera de clientes de Ovislink España a una nueva empresa a base de engaños".
"Como Ovislink no fabrica nada", recalca Vicente Arigita, "nosotros completábamos su oferta de productos con otros de diferentes proveedores a los que incorporábamos nuestra marca. Por tanto, igual que hicimos famosa esta marca podríamos haberlo hecho con cualquier otra, la situación hubiera sido idéntica".

Deterioro de las relaciones
Llegado un momento determinado, según señala el gerente de X-Net, "decidimos dejar de trabajar con la firma taiwanesa porque el soporte y el servicio que ofrecía era cada vez peor. Mientras vendíamos poco, no hubo problemas, pero cuando el negocio creció necesitábamos un soporte técnico que ellos no podían ofrecernos. Así que cuando ellos vieron la situación decidieron montar una estructura para desembarcar en España aliados con Antonio Borreguero, al igual que habían hecho en Francia".
Pese a la situación, "nuestro trabajo en estos meses", continúa Arigita, "ha sido consolidar nuestra gama de productos y nuestra cartera de clientes, no hemos actuado contra ellos de ninguna forma, ni siquiera para defendernos de sus acusaciones, asegurando a nuestros clientes que vamos a mantener las garantías que siempre les hemos venido ofreciendo".
Para terminar, Vicente Arigita no quiso dejar escapar la oportunidad de señalar que en las demandas contra X-Net "se han falsificado documentos y por ello espero que este hombre vaya a la cárcel, porque esto es un delito muy grave". a style=position:abso<

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