DISTRIBUCIÓN | Noticias | 01 JUN 2005

Destapan una trama de espionaje industrial que emplea un programa tipo troyano

La policía londinense ha arrestado a dos consultores informáticos que, presuntamente, forman parte de un escándalo de espionaje industrial, detectado por la policía israelí. Según la información facilitada, en esta trama se empleaba una aplicación maliciosa, del tipo caballo de Troya, para robar secretos corporativos de otras compañías.
Arantxa Herranz
La Metropolitan Police ha detenido a Michael Haephrati, de 41 años de edad, y a su esposa, Ruth Haephrati, de 28, por presuntas conductas delictivas a través de la informática, según explicaba un portavoz policial.

Según la información publicada por diversos medios de comunicación, ambas personas podrían pertenecer a un grupo de programadores de software y ejecutivos de negocio que están siendo investigados por la policía israelí por cometer, presuntamente, espionaje industrial. Michael Haephrati habría supuestamente creado un tipo de programa malicioso, del tipo caballo de Troya, que habría sido enviado a ordenadores corporativos como documento adjunto en mensajes de correo electrónico para, posteriormente, poder espiar a la empresa.

Aunque el portavoz policial no quiso dar muchos detalles, sí confirmó que se ha recibido una solicitud provisional de extradición, emitida por las autoridades de Israel. Los dos arrestados permanecen en prisión preventiva y se espera que pasen a disposición judicial este mismo viernes.

Ha sido la policía israelí la que ha descubierto un espionaje industrial masivo. Un caso que puede tener importantes repercusiones, tanto en la comunidad empresarial del país como en otros, puesto que las compañías que, al parecer, han empleado este troyano son líderes en su sector.

Según la información publicada por el periódico Haaretz, un amplio número de empresas (de televisión, telefonía móvil, importación de coches y servicios) han empleado este programa, presuntamente desarrollado por dos ciudadanos que residen en el Reino Unido, para espiar a otras empresas rivales. Un espionaje que, al parecer, habría resultado muy exitoso.

Parece ser que el fraude se empieza a detectar por un escritor israelí, Amnon Jacont, quien detecta en Internet pasajes de un libro que estaba escribiendo y que nunca habría salido de su propio ordenador.


Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios