| Artículos | 15 SEP 2001

Unas pinceladas, a vuela pluma

Tags: Histórico
Hemos asistido a la que, sin duda, es una noticia bomba. La compra de Compaq por parte de HP da lugar a un gigante para el mundo informático que todavía no alcanza el negocio de IBM, pero que se queda cerca. Está claro que nadie sabe lo que va a pasar, y que aunque en las comunicaciones oficiales se hable de que el proceso estará concluido a lo largo del primer semestre del año que viene, las cosas no van a ser así ni mucho menos. Una noticia como ésta va a convulsionar de tal forma el negocio de ambas compañías que los resultados son cuando menos imprevisibles. Entre otras razones, hay que valorar el componente personal que se da en un proceso de este estilo, sobre todo ante el hecho de que los puestos de responsabilidad están duplicados en cualquiera de los países que miremos. El componente personal va a hacer que sea difícil, por no decir imposible, valorar el resultado de esta operación, y hay gente que se estará frotando las manos. Mal que nos pese, como integrantes del canal de distribución, Michael Dell y su empresa pueden ser el gran beneficiario de esta compra. ¿La razón? Es posible que a muy largo plazo, la integración de ambas empresas dé como resultado un gigante mucho más competitivo y ágil que Dell, pero lo que resulta evidente es que a lo largo de los próximos trimestres se va a abrir un hueco más que importante que sin duda será aprovechado por Dell para incrementar significativamente su posición en el mercado americano, y para recortar la ventajas que HP y Compaq le llevan a lo largo y ancho de las filiales europeas y mundiales.
Hay una serie de reflexiones que se pueden esbozar, aunque sea con brocha gorda. La filosofía de ambas compañías y la forma de enfrentarse al mercado es diferente, y ello nos puede dar alguna pista. La política de HP y la forma de actuar como corporación es mucho más centralizada que la de Compaq, de lo que se puede desprender que los directivos de HP se van a alzar con el poder en los núcleos centrales de decisión. Compaq, por su parte, tiene mayor poder en las filiales, con mayor capacidad de decisión en cuanto a estrategia y a toma de decisiones. Esto podría desembocar en que las centrales de toma de decisiones, lideradas por HP según este razonamiento, impusieran su decisión en las diferentes filiales, situando en las mismas a directivos de HP, o en su defecto que la mayor autonomía de las filiales por parte de Compaq haga que sus directivos sean los que se hagan con el control.
De todas formas, las consultoras ya se han pronunciado, y sus opiniones no parecen muy positivas de cara al canal. En concreto, Canalys ha calificado la operación como catastrófica para el canal europeo.
Como siempre, el tiempo dará y quitará razones, pero lo que no podemos olvidar es que el reto es complicado, pese a que el futuro pueda prometerse feliz.

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