| Artículos | 15 JUN 2006

Un mercado impresionante

Tags: Histórico
Impresoras láser monocromo para entornos SoHo
Ramón A. Fernández.
La impresora es el periférico más extendido de cuantos se pueden conectar a un PC. Dentro del variado y extenso mercado de la impresión, sin duda alguna el que mayor crecimiento ha experimentado en los últimos años ha sido el de la impresión láser. La principal razón de este profundo cambio ha sido el paulatino abaratamiento de esta clase de productos, la rentabilidad de los consumibles, el progresivo aumento de las prestaciones, así como la aparición de impresoras láser color asequibles a los presupuestos de las PYMES y entornos SoHo.

La presencia y masiva utilización de modernas aplicaciones informáticas orientadas a la edición y procesado digital de los documentos para la composición de todo tipo de textos o publicaciones han reducido considerablemente el esfuerzo necesario para obtener resultados prácticos. Sin embargo, la oficina sin papel es todavía, a todas luces, un mito, y aunque la proliferación de páginas web y el masivo uso de correo electrónico son fieles representantes de un escenario dinámico y virtual, la necesidad de dar salida a textos e imágenes sobre el tangible papel continúa creciendo exponencialmente conforme aumenta el número de ordenadores instalados en todo el mundo. ¡Quién no haya imprimido alguna vez una determinada página web o un correo electrónico, que tire su impresora a la basura!
Consecuentemente, este profundo cambio no ha hecho más que incrementar la necesidad de los usuarios, tanto domésticos como corporativos, de generar documentos impresos, alentados también por las nuevas posibilidades que en este sentido nos brindan las nuevas tecnologías de impresión láser, más veloces y económicas.

Una oferta para toda clase de gustos y necesidades
Las crecientes y amplias necesidades de impresión, tanto dentro como fuera de la oficina, han generado una amplia oferta de modelos y tecnologías capaces de cubrir todo tipo de escenarios. Por este motivo, en el mercado de las impresoras existen modelos con tamaños, calidades, tecnologías y prestaciones que satisfacen por completo las necesidades cualquier tipo de usuario o cliente, tanto los corporativos como los SoHo. Asimismo, la adquisición de un ordenador personal por parte de un usuario doméstico suele acompañarse de una impresora como herramienta que permite plasmar en papel el trabajo ofimático realizado en el equipo.
Nadie pone en duda que actualmente las impresoras de láser monocromo representan la solución más funcional y rentable, en términos de consumibles, a las necesidades de las empresas y usuarios profesionales. No es de extrañar que cada fabricante cuente con numerosos modelos dentro de este sector. Es más, esta enorme variedad permite, incluso, la existencia de soluciones que se ajustan también a las modestas exigencias de los usuarios domésticos, disponiendo de equipos muy sencillos y económicos.
De este modo y mientras se continúe por esta línea de desarrollo, las impresoras láser, monocromo o color, seguirán siendo durante mucho tiempo la mejor solución en cualquier escenario donde los volúmenes de impresión sean realmente significativos, dado que ofrecen el menor coste de por hoja impresa. No obstante, la inevitable evolución y el consecuente aumento de prestaciones de los modelos de gama baja han permitido captar una significativa cuota de mercado de consumo, en aquellos entornos SoHo donde con cierta frecuencia se imprimen documentos digitales y en los que no sea estrictamente necesaria una calidad fotográfica en las impresiones ni la presencia del color un requisito obligatorio.
Por otro lado, las impresoras de inyección cubren las necesidades más elementales de los usuarios domésticos con soluciones muy sencillas a cotes prácticamente irrisorios. Aunque también son utilizadas en aquellos trabajos en los que se requiere una gran calidad, fotografía en color, en los que las impresoras láser tecnológicamente no llegan. Hoy en día, la impresora de inyección se ha implantado en los campos del mercado en donde la tecnología láser no resulta competitiva, utilizándose tanto en el mercado doméstico como en el profesional (imagen digital) y el portátil.
En cualquier caso, con la llegada de los modelos domésticos de impresoras de sublimación, dirigidos en exclusividad a la impresión de imágenes con máxima fotográfica, el mercado tiende a una progresiva especialización por sectores aplicado la tecnología más apropiada a cada necesidad y, al mismo tiempo, rentabilizando al máximo los costes de impresión en cada uno de los ámbitos de explotación.

El verdadero color del dinero
El precio de las impresoras tanto láser, monocromo y color, como la de inyección de tinta, así como el de casi todos los productos de hardware ha caído en picado durante los últimos tiempos. Tanto es así, que en no pocas ocasiones, algunos modelos de gama baja vienen también incluidas como “pack” de oferta, al comprar un nuevo ordenador. Sin embargo, como ocurre con tantos otros dispositivitos, no es el coste inicial el aspecto que resulta más problemático, sino el mantenimiento de los mismos.
Para los fabricantes de impresoras, el precio de los consumibles es el sempiterno punto de fricción. No en vano, en los últimos dos años han surgido algunas corrientes de opinión que han puesto en tela de juicio la viabilidad de las impresoras de inyección debido al elevado coste de los cartuchos de tinta y su escasa rentabilidad de impresión. Cuestión que se ha visto agravada por la poca efectividad de los sistemas y mecanismos que emplean algunos fabricantes para impedir la utilización de consumibles no originales. En cualquier caso, los consumibles, principalmente tóner y tinta, son actualmente una parte esencial del modelo de negocio que caracteriza al sector de la impresión. En concreto, el precio de venta que presentan muchas impresoras no aporta ningún beneficio a las arcas de los fabricantes con el objeto de ofrecer un producto muy asequible, en primera instancia, a los modestos presupuestos domésticos. Ocurre entonces, que el obligado beneficio empresarial, corre a cargo de la distribución y venta de los consumibles. Es más, en la actualidad esta estrategia comercial vive su época dorada. Por poner un claro y representativo ejemplo, en el sector de la telefonía móvil la adquisición de un terminal de teléfono no supone, ni mucho menos, realizar un fuerte desembolso económico, siempre y cuando firmemos un contrato de permanencia con la operadora de turno por un período de tiempo prologando. Es decir, no pagamos inicialmente lo que verdaderamente cuesta nuestro flamante último modelo de móvil, pero mes a mes en las facturas vamos compensado la desinteresada oferta la inicial.
El precio de salida de las impresoras no supone el desembolso clave, sino que simplemente representa un porcentaje del coste total. Dicho de otra forma, lo importante no es lo que cuesta inicialmente una impresora, sino lo que se pagará a lo largo de su ciclo de vida productivo.

Conclusión
A pesar del espectacular auge que durante los últimos meses han experimentado las impresoras láser a color, debido sobre todo a la importante reducción de precio que ha caracterizado en fechas recientes a estos cada vez más utilizados dispositivos, las impresoras láser monocromo continúan proporcionando excelentes rendimientos en una
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