| Noticias | 16 FEB 2005

¿Larga vida a la industria de electrónica de consumo?

Tags: Histórico
La inminente era de los hogares digitales conectados puede llegar a causar un problema de desabastecimiento, pero también oportunidades de oro para la industria de electrónica de consumo. Ésta es, al menos, la opinión de un experto, quien también considera que se puede producir una desintegración de la industria, tal y como hoy la conocemos.
Arantxa Herranz
Después de una etapa de inicial bonanza de una nueva generación de productos y servicios, la “comoditización” de los mismos puede tener como consecuencia la desintegración de la industria de electrónica de consumo tal y como la conocemos hoy, según Eli Noam, profesor de economía y finanzas de la Columbia Business School.

La digitalización de prácticamente todos los dispositivos (desde la televisión hasta los reproductores musicales, teléfonos móviles o cámaras de fotos) está conllevando que los fabricantes de electrónica también hagan suya la Ley de Moore, según la cual el rendimiento de los procesadores se dobla cada 18 meses. En la medida en que los chips tienen más potencia, puede que muchos de los dispositivos de una única función que conocemos hoy (reproductores de CD/DVD, televisiones o, incluso PC) ya no sean necesarios y, por tanto, desaparezcan, según Noam.

De hecho, si miramos a los productos de electrónica de consumo que ya se están vendiendo, vemos cómo esta tendencia ya se está plasmando. Así, los ordenadores domésticos ya integran funciones de televisión y grabación. Los fabricantes combinan reproductores de CD, DVD y VHS en una sola unidad que, además, tiene un disco duro. Otro ejemplo es el de Nokia o Sony Ericsson, que además de añadir una cámara fotográfica a sus teléfonos móviles, han decidido incorporar funciones avanzadas de reproducción musical.

El mercado de productos conectados para el hogar, entre los que se incluye servidores domésticos, pantallas planas, grabadores digitales de próxima generación y reproductores de todo tipo de contenido puede llegar a tener un valor de cientos de miles de millones de dólares en los próximos siete años, en opinión de Noam.

Pero, después de esta etapa, los beneficios se pueden “desintegrar” debido a que muchos de estos dispositivos desaparecerán para integrarse en uno solo. Así, es posible que, en el hogar, los usuarios solo interactúen con unos pocos dispositivos clientes que se conectarán, de manera inalámbrica, con un ordenador central, según este experto.

Además, habría que tener en cuenta que llegará un momento en el que estos dispositivos clientes o hubs serán un “commodity” más, por lo que serán fabricados por muchas compañías, no sólo los gigantes de la industria de electrónica de consumo, como Sony o Panasonic.

Eso sí, estos productos y redes deberán ser fáciles de usar, en los que la gente pueda confiar y sin fallos, según Noam.




Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios