| Artículos | 01 SEP 2001

Formas de acceso a Internet

Tags: Histórico
El cordón umbilical de la nueva sociedad
Ramón A. Fernández.
Una vez que el mundo entero se ha rendido a la evidencia de Internet, su presencia ha sobrepasado los límites más insospechados, a pesar de que existen numerosos inconvenientes que impiden la máxima explotación de sus posibilidades y capacidades. Sin duda alguna, el principal problema viene motivado por las limitaciones impuestas a la hora de conectarnos a la Red, cuestión que sigue sin resolverse de una forma adecuada ni eficaz por los cuantiosos parámetros que engloba.

Decir a estas alturas que las redes informáticas, y más concretamente Internet, son el futuro para el desarrollo y éxito comercial de buena parte de las actividades laborales de nuestra sociedad, no supone añadir nada nuevo a lo que hoy, no sólo es una realidad palpable, sino un hecho consumado. Aunque todavía existen bastantes detractores de las nuevas tecnologías, la consolidación de esta moderna forma de relacionarse ha provocado que la información pueda estar al alcance de quienes precisen de ella, sin que la distancia ni el momento sean graves obstáculos.
Por otra parte, la implantación de una red de área local proporciona aceptables capacidades en cuanto a las formas de compartir información y recursos en toda empresa, si bien, sus posibilidades son limitadas si se comparan con las ventajas que puede ofrecer una red de ámbito más global, como es Internet.
Además, ninguna empresa moderna, medianamente grande o increíblemente pequeña, puede subsistir al margen de la ley que impone la Red. Internet no es un mero escaparate en el cual exponer nuestros productos, es mucho más, lo es prácticamente todo en la moderna y desarrollada sociedad consumista del recién estrenado siglo XXI. Sin ir más lejos, las nuevas posibilidades de negocio, como el e-commerce o el e-business, son la base para la consolidación y crecimiento de cualquier empresa sin importar el tamaño ni la entidad de ésta. Tanto es así, que hoy en día no hay empresa de cierto calibre que no ofrezca parte o la totalidad de sus servicios a través de Internet.

El módem, la llave mágica
En otro orden de cosas, si nos adentramos en el problema técnico de la interconexión de ordenadores, veremos que el asunto es mucho más complejo de lo que podría suponerse en un principio. No obstante, si bien en principio la conexión relativamente cercana entre dos equipos de las mismas características no presenta ningún problema, el crecimiento de las redes conlleva la necesidad de conectar distintos entornos informáticos, cuestión que aumenta la complejidad de las redes, dando lugar a la aparición de distintos elementos o dispositivos con misiones específicas que hacen posible la conexión y comunicación con casi cualquier equipo por distante que éste se encuentre.
En definitiva, la cuestión que nos ocupa es comunicar los distintos puestos de trabajo de la empresa con el exterior. Siendo realistas, para la gran mayoría de los usuarios esta conexión es Internet, y con ella, a la gran cantidad de servicios que ofrece.
Nos encontramos entonces con la necesidad de un peculiar dispositivo que, entre otras posibles funciones, tenga como misión principal permitir la comunicación de uno o varios ordenadores, que pueden o no formar parte de una pequeña red local, con la gran red por excelencia, Internet, o mejor dicho, con un proveedor de servicios que será quien nos proporcionará el acceso a Internet.
Esquemáticamente, es el encargado de establecer una comunicación con otras redes externas con el objeto de dirigir o encaminar las diferentes peticiones.
Obviamente, el gran atractivo de esta clase de dispositivos radica en dotar a un ordenador, o a toda una red corporativa, de una puerta de entrada y/o salida al exterior. Sin embargo, en función de las distintas tecnologías disponibles y, teniendo siempre presentes las variadas necesidades de comunicación de los distintos entornos de trabajo, existen actualmente numerosos dispositivos que, a pesar de tener una función principal parecida, ofrecen muy diversas capacidades y prestaciones.
En pocas palabras, y bajo el modo de utilización más común, estos elementos de comunicación posibilitan que uno o, incluso, todos los equipos de una misma red, tengan un acceso a Internet mediante la utilización de una única cuenta con nuestro proveedor de servicios ISP y, además, generando una única llamada, aspectos que sin duda alguna influyen directamente en un significativo ahorro en la utilización de los servicios de Internet.

Nuevas vías, nuevos horizontes
No obstante, hasta hace relativamente poco tiempo los métodos empleados para acceder a Internet eran más bien pocos y, según su tecnología, dirigidos casi en exclusividad a determinados entornos de trabajo. Afortunadamente, esta situación ha variado sustancialmente, especialmente en el apartado que afecta a las PYMES, ya que en un corto período de tiempo se ha pasado de contar casi en exclusividad con un único método de acceso basado en el uso de la Red Telefónica Conmutada (RTC), a disponer de una oferta algo más variada tanto en tecnologías como en prestaciones.
Naturalmente, estamos hablando de las tan nombradas autopistas de la información, una vez que ha demostrado fehacientemente que los métodos tradicionales no eran ni mucho menos verdaderas vías de comunicación, sino angostos senderos por donde la información llegaba a cuentagotas a los ordenadores. Así, de un tiempo a esta parte, la proliferación de las líneas telefónicas RDSI y xDSL (en nuestro caso, ADSL), las comunicaciones vía satélite, así como la llegada del cable (fibra óptica), está propiciando un significativo cambio en los métodos de acceso a Internet por parte de los usuarios y empresas, quienes mayoritariamente demandan y utilizan este tipo de conexiones.
Ante este nuevo panorama en la oferta de acceso a la Red, y viendo como a cada nuevo día que pasa crece la demanda de explotación de Internet, se plantea la necesidad de dar a conocer qué ventajas e inconvenientes encierra cada uno de los métodos utilizados, con mayor o menor profusión, por quienes, ya sean usuarios particulares o empresas, precisen acceder a los recursos e información disponibles en Internet.
Obviamente, según el grado de uso o empleo de Internet, así como en función del tipo de solución o negocio a implantar, los recursos necesarios para su eficaz y productiva puesta en marcha serán mayores o menores. Por lo cual, en función de estas necesidades y de las expectativas que se quieran depositar sobre la buena marcha del negocio, se tendrá que optar por un método de conexión u otro.

Una oferta para todo tipo de necesidades
A continuación iremos repasando cada una de las opciones que actualmente están disponibles en nuestro país, y que, en mayor o menor medida, son utilizadas para acceder a la Red. No cabe duda que nuestra atención se centrará en aquellos sistemas de conexión que consideramos que seguirán protagonizando el acceso a Internet y, por tanto, acaparando una mayor cuota de mercado.

Modems analógicos V.92, la nueva referencia
Cuando la progresiva implantación de las nuevas tecnologías de comunicación (ADSL, cable y satélite) parecía haber puesto el punto y final a los tradicionales modems analógicos, a finales del año pasado la UIT (Unión Internacional de Telecomunicaciones) aprobó el nuevo e

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