SEGURIDAD | Artículos | 15 NOV 2001

Seguridad

La viga maestra para el futuro
Ramón A. Fernández.
El concepto tradicional de seguridad, tanto en el plano teórico como en el puramente práctico, ha cambiado radicalmente en los últimos años. Por desgracia, la aplicación de las nuevas tecnologías, telecomunicaciones e informática, con el objeto de alcanzar nuevos y mayores retos comerciales, ha puesto de manifiesto la perentoria necesidad de articular nuevos métodos, sistemas y herramientas que garanticen la confidencialidad y autentificación de quienes, usuarios y entidades, utilizan estos nuevas sistemas de intercomunicación para la realización de sus tareas cotidianas y transacciones comerciales.

Hoy en día, en medio de legiones de aprendices de piratas informáticos, espías digitales, criminales profesionales al servicio de empresas rivales, así como un abundante y creciente número de vándalos, la información digital e, incluso, el correcto y óptimo funcionamiento de los distintos sistemas informáticos que componen las distintas infraestructuras telemáticas, están en una situación de permanentemente riesgo ante los incesantes intentos de asalto por parte de desaprensivos invasores con una finalidad totalmente malintencionada.
No cabe duda de que la aparición de Internet ha puesto de manifiesto un hecho que ya se sabía de antemano, debido a su altruista concepción inicial, y éste no es otro que la total inseguridad reinante en el ciberespacio. En resumidas cuentas, los responsables de cuestiones relativas a la seguridad de las plataformas informáticas deben enfrentarse a una interminable lista de problemas o situaciones que pueden hacer peligrar, no sólo la pacífica armonía de funcionamiento del entorno, sino también su propio empleo.
Afortunadamente, viendo las enormes carencias que sobre este respecto presentan muchas de las soluciones y herramientas informáticas que profusamente se utilizan en estos entornos, numerosas empresas han dirigido sus esfuerzos y expectativas de negocio a este área concreta de mercado, especializándose en un campo que cobra, a cada nuevo día que pasa, un mayor protagonismo.
Obviamente, debido a la multitud de aspectos diferentes que pueden agruparse bajo el concepto genérico de seguridad y las enormes perspectivas de negocio que pueden derivarse de la comercialización de eficaces soluciones en materia de seguridad, era a todas luces previsible la aparición de un sin fin de soluciones destinadas a atajar, en mayor o menor medida, los puntos más vulnerables de cualquier plataforma de trabajo.
Ante esta situación, el presente artículo pretende introducir y explicar someramente los principales aspectos y facetas concernientes al tema de la seguridad informática, una de las áreas que actualmente ha cobrado una importancia extrema, especialmente en la implantación de cualquier negocio que deba hacer usos de la infraestructura de Internet.

Seguridad, la madre de todas las batallas
El término seguridad, aunque tiene un significado bastante familiar y conocido por todos nosotros, abarca cuantiosas áreas que extienden mucho más allá las consideraciones más comunes que la mayoría de los usuarios entienden por este conocido término. Igualmente, para llevar a cabo la correcta y eficaz implementación de mecanismos de seguridad se requerirá una amplia gama de diferentes métodos y herramientas que cubran cada uno de los puntos más susceptibles de ser atacados.
Asimismo, con la plena incorporación del ordenador como soporte de comunicación aceptado y reconocido por la inmensa mayoría de estamentos e instituciones sociales, la incorporación de mecanismos de seguridad que garanticen y normalicen las comunicaciones que utilizan este medio se ha convertido en una urgente necesidad que marca sus propias posibilidades de expansión e implantación presentas y futuras. Para la mayoría de las transacciones civiles y económicas, la seguridad, confianza y confidencialidad se apoyan en la presencia física de las personas o entidades implicadas, y en la perdurabilidad y evidencia que ofrecen los documentos escritos, condiciones que brillan por su ausencia cuando se plantea una operación de cualquier tipo a través de los distintos medios telemáticos. Sin embargo, aunque este último sistema sea tan abstracto, abierto y anónimo, como ocurre con Internet, se han de emplear instrumentos similares que proporcionen el contexto electrónico de la misma naturaleza de confianza de la que gozan otro medios, teniendo en cuenta la dificultad añadida que supone no poder contar con la presencia física de los interesados. Y es aquí, precisamente, donde entran en juego distintos mecanismos de seguridad, entre los cabe destacar los certificados electrónicos, que desempeñan un papel fundamental para el futuro de la globalización de la informática, teniendo como escenario y ámbito de desarrollo a la cada vez más imprescindible Internet.
Por otra parte, mucho antes de que se pusieran en marcha los mecanismos de seguridad para garantizar las comunicaciones, el tema de la seguridad informática había saltado a la palestra informativa, por culpa de los virus informáticos. Estos peculiares programas, que en sus comienzos no eran tan nocivos ni se extendían con tanta rapidez, se han ganado a pulso el primer puesto en la lista los enemigos más peligrosos de cualquier ámbito informático, tanto doméstico como corporativo. A día de hoy, ninguna empresa medianamente seria carece de un programa de antivirus con el que tratar de evitar los perjudiciales daños que puedan derivarse de la dañina carga contenida en el interior de la mayoría de los virus. Para agravar todavía más esta situación, la popularización de Internet y el correo electrónico han dado rienda suelta a la propagación de todo tipo de virus a una velocidad y amplitud hasta entonces desconocida, y que pocos hubieran llegado a predecir. Asimismo, los daños causados por estos maliciosos programas en términos económicos han roto todas las barreras de lo conocido. Por tanto, no es de extrañar que en los últimos tiempos todo tipo de instituciones y gobiernos aúnen esfuerzos por acabar o poner coto a esta lacra. Y no es para menos, en los pocos años transcurridos desde la aparición del primer virus, si el número de plagas sufridas por la comunidad informática fuese trasladado a los habitantes de este planeta hubiera acabado con todos nosotros en más de una ocasión.
Otro de los campos en los que la seguridad resulta un pilar fundamental desde el que implementar otras soluciones o herramientas es el de las comunicaciones. Más concretamente las comunicaciones en las que Internet es la vía por donde debe circular todo tipo de información con un mínimo de garantías. Por ejemplo, desde el establecimiento de barreras lógicas y físicas que impidan el asalto desde el exterior a nuestra propia red (o equipo informático) o las más actuales y rentables Redes Privadas Virtuales (VPN, Virtual Private Network) que aprovechan la infraestructura y recursos tecnológicos de Internet para establecer la comunicación entre dos redes dando la apariencia de estar conectadas a través de un medio privado y propietario, precisan de mecanismos y protocolos que posibiliten el establecimiento de las distintas comunicaciones con el exterior sin permitir el más mínimo resquicio a la inseguridad y sin que la información que viaja por las distintas redes corra el peligro de ser interceptada y descifrada por
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