PYMES | Artículos | 01 NOV 2002

La PYME avanza despacio pero segura, según PRINCE XXI

El 92 por ciento de las PYMES españolas cuentan, al menos, con un ordenador
Yolanda Sánchez.
Son muchos los estudios que se vienen realizando sobre la PYME y en todos ellos se intenta reflejar la evolución tecnológica que refleja. Aunque nadie duda que el esfuerzo ha sido considerable en los últimos tiempos, las Cámaras de Comercio destacaron que queda un largo camino por recorrer y que España se mantiene lejos de los primeros puestos por desarrollo tecnológico de Europa en este sector.

El Programa para la Promoción de de la Sociedad de la Información y el Comercio electrónico en las PYMES Españolas, PRINCE XXI, acaba de hacer públicos los datos de su segunda edición. El objetivo, una vez más, es ver cómo ha evolucionado la pequeña y mediana empresa en nuestro país.
Así, y en un marco de colaboración entre las Cámaras de Comercio y el Ministerio de Ciencia y Tecnología, PRINCE XXI tiene como objetivo la promoción de las acciones que impulsen y apoyen la incorporación en las empresas, fundamentalmente pequeñas, de aplicaciones informáticas, usos empresariales de Internet y, especialmente, comercio electrónico. Es decir, herramientas de la Sociedad de la Información para mejorar la eficacia en la gestión empresarial.
Entre los resultados extraídos de la encuesta realizada a más de 4.000 empresas, destaca el hecho de que el 92 por ciento de las empresas de menor tamaño de la economía española disponen de ordenadores fijos en sus establecimientos. En concreto, la PYME española dispone de, aproximadamente, 6 ordenadores, 4 teléfonos móviles y un lector de códigos de barras por cada diez trabajadores.
El equipo tecnológico disponible es relativamente moderno y, en más del 90 por ciento de los casos, la antigüedad de los equipos no supera los 5 años. Además, se han ido incorporando comunicaciones de redes en el último año, aunque sigue siendo mucho más frecuente la comunicación a través de redes externas, 78 por ciento, frente al uso de redes internas, 56 por ciento.
Otra de las grandes conclusiones extraídas es la que señala las más importantes barreras a las que se enfrenta la PYME a la hora de promocionar su desarrollo tecnológico. Entre ellas destaca la propia reticencia de los clientes, la escasa formación técnica de su personal y la escasez de legislación y normas que mejoren la confianza en los nuevos canales comunicativos.

Hardware y software, las dos caras de la misma moneda
En los dos aspectos era de esperar que el desarrollo de la pequeña empresa española despegara en relación a los datos de años anteriores. En materia de equipos, la PYME cuenta, en un 92 por ciento de los casos, con ordenadores permanentes. Más concretamente, el 23 por ciento tiene un solo equipo y el 17 por ciento tiene dos o más. En este sentido, es importante señalar que apenas un 8 por ciento cuenta con ordenador personal en casa, lo que significa, según los responsables del estudio, que nuestro país está muy lejos de la media de los países europeos en materia de trabajo desde el hogar. Este dato es especialmente importante, ya que es uno de los referentes que se toman a la hora de establecer el índice de desarrollo tecnológico del país en cuestión.
En materia de software, siguen predominando los que hacen referencia al área administrativa, al área de ventas y al de compras. Otros programas que podríamos calificar como más “sofisticados” continúan teniendo un bajo índice de utilización en el seno de la pequeña empresa española. Cabe destacar que estas compañías están muy sensibilizadas en materia de seguridad y de ataques de los virus informáticos y, por ello, registran un alto nivel (más del 76 por ciento) de uso de sistemas antivirus de actualización periódica.

Internet, el canal del desarrollo futuro
Las PYMES siguen utilizando la Red de redes, como un medio para buscar información, para estudiar nuevas formas de negocio y como medio publicitario predominantemente. Lejos quedan por el momento usos más complejos como los relacionados con los mercados virtuales.
En este sentido, llama especialmente la atención que una quinta parte de las empresas encuestadas acceden a la prensa diaria a través de Internet, lo que hace suponer que cada vez dan más importancia a la inmediatez de la información y a rapidez de las comunicaciones.
Pero, ¿quién accede a Internet? En contra de lo que cabría suponer a raíz de las últimas polémicas por la “mala” utilización de Internet en el ámbito laboral por parte de los empleados, el director o propietario de la empresa es el que hace un uso mucho mayor de Internet, con un 63 por ciento de índice de uso, frente al 18 por ciento de los empleados.
En cuanto a las empresas que tienen página Web propia, es destacable que el 65 por ciento mantiene un formato estándar en el que se incluye el catálogo de productos y la dirección física de la empresa. Además, apenas una cuarta parte de estos sitios Web tiene opción a acceso al contenido en otra lengua, lo que limita radicalmente su proyección externa.
El dato más alarmante a este respecto es que el 65 por ciento de estas compañías admite no tener un dominio Web registrado y tan sólo el 34 por ciento mantiene sus “escaparates virtuales” actualizados, al menos, una vez al año, lo que hace que, en muchas ocasiones, las información se encuentre obsoleta.
Finalmente, y en cuanto a comercio electrónico, es reseñable que el tímido despegue de esta práctica entre la pequeña y mediana empresa española está siempre referida a prácticas de B2B (comercio electrónico entre empresas) y no a B2C (comercio electrónico con el cliente final).

Segregación por sectores
En términos generales, y según queda reflejado en el informe PRINCE XXI, las PYMES encuentran grandes ventajas en su incorporación a la Red en términos de imagen empresarial, mejora de relaciones externas y productividad.
Buscando precisamente estos parámetros, las pequeñas empresas más emprendedoras en materia on-line parecen ser empresas con relaciones comerciales internacionales que están más adaptadas a la Sociedad de la Información y al uso del comercio electrónico. Las ventajas que encuentran y la mayor presión competitiva que soportan lleva a una incorporación más rápida de las nuevas tecnologías.
Asimismo, existe mayor informatización en las áreas que se consideran más estratégicas para el desarrollo normal de la actividad, por ejemplo, el almacén en el sector de comercio o el área de producción en la industria.
El sector en el que una empresa desarrolla su actividad es importante a la hora de determinar sus necesidades tecnológicas. En todos los sectores se observa que el porcentaje de empresas que dispone de ordenadores va disminuyendo según aumenta el número de ordenadores. El uso de PC está más generalizado en industria y construcción, ya que el 51 por ciento de las empresas analizadas tiene 1 ó 2 ordenadores y sólo el 2 por ciento carece de ellos. En la industria, un 4 por ciento de las empresas no tiene ordenadores. Finalmente, el 14 por ciento de las empresas comerciales no dispone de ordenadores para el desarrollo de su actividad.


CLAVES DE LA INFORMÁTICA EN LA PYME
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- Un 9 por c

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