Productos | Noticias | 02 FEB 2011

Los fabricantes paralizan la producción de equipos con Sandy Bridge

Tags: Actualidad
Los fabricantes de ordenadores y portátiles, y de placas base, se encuentran a la espera de que Intel ofrezca una solución viable para poder satisfacer a los usuarios afectados y retomar las líneas de producción.
Alfonso Casas

Al hilo de la información hecha pública por Intel de que los chipset que dan soporte a la plataforma Sandy Bridge tienen un defecto, muchos fabricantes no han dudado en arrojar sus primeras impresiones. Por el momento, parece que no cabe otra que esperar y ser pacientes. La situación actual es que la gran mayoría cuenta con procesadores suficientes, especialmente los que se corresponden con los modelos Core i5 y Core i7 de la segunda generación, pero tanto los equipos de sobremesa, como los portátiles, se mantienen a la espera de recibir de manos de Intel los chipset de la Serie 6 adecuados, que al fin y al cabo son los únicos que ofrecen soporte a la nueva plataforma.

Desde la compañía Samsung no han tardado en señalar que Intel debería ofrecer un reembolso completo a todos aquellos usuarios que hayan adquirido un PC con la plataforma Sandy Bridge afectada. James Chung, portavoz de Samsung, comenta que actualmente cuentan con seis líneas de producción en Corea y otra en Estados Unidos, y tenemos la intención de devolver todo o cambiar el sustituir el producto en cuestión. También destacan que para que la situación financiera de su negocio no se vea afectada, es necesario que la totalidad del pago sea financiado por Intel.

Gigabyte, uno de los principales fabricantes de placas base, también ha comentado que es evidente que se ha visto afectada por el anuncio, y ahora va a trabajar en estrecha colaboración con el fabricante para minimizar las molestias causadas a los integradores y a los canales de distribución de cada país.

Respecto al fallo detectado en el diseño, todo parece indicar que fue localizado al poner la plataforma a prueba, estresando a diversos sistemas, y comprobando que con el tiempo sufren una degradación. Esta estimación indica que los sistemas podrían llegan a fallar a partir de los tres años de funcionamiento, dependiendo del uso medio que se realice de los mismos. También se han desvelado algunos detalles al respecto, indicando que el principal afectado es el puerto Serial ATA III de 6 Gbps y los dispositivos que vayan conectados al mismo, ya sean discos duros o unidades ópticas. Por su parte, la controladora relacionada con el puerto Serial ATA II de inferior velocidad, concretamente de 3 Gbps, en principio no se vería afectada.

Desde Intel siguen valorando la situación con el fin de poder ofrecer un remedio que satisfaga a sus socios fabricantes de placas base e integradores de sistemas. En el comunicado oficial se destaca que una vez solventado el problema en los procesos de fabricación, ya se encuentran produciendo los nuevos chipset, que se espera puedan abastecer los mercados para finales del presente mes de febrero.

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