DISTRIBUCIÓN | Artículos | 15 NOV 2003

Servidores y almacenamiento, una oportunidad de negocio para el canal de distribución

Ramón A. Fernández.
El negocio profesional es el motor de la economía de un país. Puede ocurrir, como ha pasado en España en los últimos trimestres, que el segmento de consumo mantenga la alegría mientras que el entorno profesional sufre las inclemencias del mercado. Pero esto tiene un nombre, crisis, porque la verdadera gasolina que mantiene en funcionamiento un segmento económico es el entrono profesional, y, en el caso de la informática, este espacio tiene un gran protagonista, los servidores, que se presentan como una gran oportunidad de negocio para el canal de distribución, tanto el que se dirige a las empresas de tamaño medio como el que centra todos sus esfuerzos en ese espacio que todos conocemos como PYMES.

Los datos de las consultoras no dejan lugar a dudas. En los últimos meses estamos llegando al final del túnel y la luz que se ve es la del día, no la de un tren que viene de frente. Y en este contexto un nuevo concepto empieza a despegar: consolidación. De forma somera podemos definir este nuevo miembro de la familia terminológica informática como la racionalización de las inversiones y el aprovechamiento de la tecnología para conseguir de ella su máximo rendimiento.
Haciendo un repaso a los esbozos que sobre el presente y el futuro hacen las consultoras, encontramos algunas noticias positivas. En este sentido, podemos señalar que la consolidación de los centros de datos está ayudando a que las ventas de los servidores de gama alta despunten, tal y como recalcó IDC recientemente. Sin embargo, la situación general de este área sigue reflejando una caída importante en las ventas. Esto sucede especialmente en el caso de los servidores Unix con precios entre 500.000 y un millón de dólares, que apenas han llegado a representar los 3.370 millones de dólares. Además, y tal y como afirma IDC, no se espera que esta situación varíe mucho durante este año.
Sin embargo, otro mercado relativamente activo es el de los servidores cuyo coste está por debajo de los 10.000 dólares, y que pueden ser utilizados como alternativa a los grandes sistemas a la hora de hacer cluster. Aunque los beneficios tampoco fueron destacables en este área, con unas cifras de 14.400 millones de dólares en cada uno de los dos años anteriores, en este caso IDC prevé que se incrementará la facturación en un 10 por ciento llegando a los 15.900 millones de dólares.

La racionalización de la informática
Algunas veces las empresas no disponen de la tecnología necesaria para llevar a buen puerto sus negocios, pero, en otros muchos casos, la tecnología suficiente se encuentra en sus instalaciones pero no son conscientes de ello, y los sistemas están infrautilizados, hasta tal punto que no se aprovechan las verdaderas posibilidades que ofrecen. En estas situaciones, conviene racionalizar nuestras instalaciones y optimizar al máximo los recursos de los que disponemos o, dicho de otro modo, emprender un proceso de consolidación, ya no sólo de servidores o de los dispositivos de almacenamiento, sino de todos los componentes de nuestra instalación informática.
Abordar un proyecto de consolidación requiere establecer unas premisas básicas, y la primera de ellas es determinar las razones que deben llevar a una empresa a poner en marcha una iniciativa de este tipo. Así, podemos afirmar que los síntomas clásicos que se dan en las empresas, y que les debería llevar a pensar en dar el paso a la consolidación, pasan por el hecho de que para muchas compañías es más sencillo comprar nuevos servidores que aprovechar la capacidad real de sus instalaciones. En segundo lugar, pese a que las compras se realizan de forma descentralizada, dado que cada departamento o delegación compra lo que necesita, la gestión de todos estos elementos se realiza de forma central desde el departamento de TI. En tercer lugar, el aprovechamiento de las máquinas nuca supera el 30 o el 40 por ciento y, en algunos casos, se mantiene por debajo del 10 por ciento. En cuarto lugar, el espacio empleado para los diferentes dispositivos es cada vez mayor, siendo necesaria una optimización del espacio. En quinto lugar, los costes de mantenimiento y de las licencias de software no son controlables ni asumibles en muchos casos por su desmedido crecimiento. En sexto lugar, cabe la posibilidad de que se “pierda el control” de máquinas asignadas a una tarea concreta pero cuya exclusividad ya ha perdido su razón de ser, si bien el dispositivo no vuelve a utilizarse convenientemente. El séptimo punto pasa por que se están restringiendo las necesidades de escalabilidad de la empresa, además de necesitar un elevado número de recursos, humanos y materiales, para controlar la instalación, algo que se podría consolidar como una octava razón. Asimismo, no conviene olvidar que al tratarse de inversiones realizadas por personas diferentes y para necesidades diferentes, podemos encontrarnos con una importante mezcla de plataformas y sistemas operativos que hacen imposible su gestión desde un único punto y por un único administrador.

Una cuestión de números
En el terreno de la consolidación no sólo hay que hablar con el responsable de TI, al que se le evitarán muchos quebraderos de cabeza. Conviene plantear el proyecto en un lenguaje que el responsable financiero de la empresa entienda: el ahorro potencial.
Estos procesos no son estándares, por lo que el ahorro dependerá de la especificidad de cada empresa, pero el TCO de la instalación puede llegar a reducirse en más de un 30 por ciento. Tal y como indican las consultoras, los niveles de ahorro son múltiples y variados. Así, y según ciertos datos que manejan las consultoras, una compañía puede ahorrarse en espacio físico, entre un 1 y un 3 por ciento, con lo que eso representa en zonas donde el metro cuadrado tenga un precio elevado; aplicaciones, entre un 3 y un 8 por ciento; sistemas de business intelligence, entre el 8 y el 12; mensajes y colaboración, del 5 al 10; servidores Web, entre el 3 y el 5; centro de datos, entre el 20 y el 30 por ciento; servidores, entre el 8 y el 12 por ciento; plataformas, entre un 10 y un 15 por ciento; almacenamiento, entre el 5 y el 8 por ciento; backup, del 3 al 5; gestión, entre el 5 y el 20; e, incluso, en personal, entre un 1 y un 2 por ciento. Por tanto, se trata de una lista lo suficientemente amplia como para que el ahorro sea más que interesante para cualquier compañía.

La opinión de los especialistas
En este sentido, Paul de Ligny Boudreau, especialista en entornos de consolidación de datos de Giga Group, explicaba en una entrevista concedida alrededor de este aspecto del mercado que las principales razones por las que las empresas deben llevar a cabo la consolidación de sus sistemas “son varias. La necesidad del aumento de la eficacia del negocio y de mejoras de proceso (tanto en tecnologías de la información como en operaciones de negocio), la reducción de costes, una mejor reacción ante los cambios del mercado, fusiones y adquisiciones y ajustes a la estrategia de la compañía, se encuentran entre ellas”.
Asimismo, añadía que las principales ventajas “no son principalmente el traslado a unos pocos servidores, sino la racionalización de la infraestructura entera de la empresa. Ello afecta a la centralización de los servidores, el respaldo confiable y automatizado de la red, una única consola de gestión, una seguridad y gestión del usua
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