DISTRIBUCIÓN | Artículos | 01 OCT 2009

Alternativas efectivas de inversión y protección de beneficios empresariales en empresas tecnológicas (Parte II)

José A. Mena.
La segunda parte de este ensayo con vocación de ser heterodoxa, con su primera entrega en la publicación de juLio, tiene tres objetivos. Primero, plantear alternativas eficaces y exquisitas en el control del riesgo como destino de los beneficios de la empresa (no de las puntas de tesorería); segundo, evidenciar prácticas empresariales poco eficientes incluso suicidas, jaleadas por el establishment financiero y sus oleadas de bisoños recién salidos de los masterS; y, tercero, plasmar semicertezas sobre el futuro que se cierne sobre la economía real.

Si el anterior artículo denotaba la permisividad de algunos reguladores con respecto a las prácticas empresariales de los grandes bancos multinacionales y el vasto proceso de creación crediticia como desencadenantes importantes del entuerto en el que nos hemos metido, tampoco las cuentas de las empresas escapan a esta mala praxis.

Primeros pasos
Nos adentramos en una senda que pretende cubrir los dos primeros objetivos de esta epístola.
Hemos asistido a un período en el que la consigna era sobredimensionarse, apalancarse y endeudarse. Mantra trasladado tanto a particulares como a empresas, a los primeros colocándoles tipos de interés negativos y a los segundos orientados por unos partners financieros que exclusivamente buscaban su beneficio empresarial, a costa de quién fuere. En el caso de la entidad financiera era la cuadratura del círculo. Convencemos a la entidad jurídica de turno de que gestione sus beneficios en los mercados financieros, de cuya gestión se encarga su entidad financiera de cabecera y a la vez se le concede financiación para que crezca y se sobredimensione antes las estupendas expectativas de crecimiento que se palpaban. La práctica suicida fue generar vehículos de inversión tipo SICAV (Sociedad Anónima cuyo objeto social es invertir en activos financieros) o fondos de capital riesgo, cuya gestión prácticamente se cedía a la entidad financiera, que generalmente hacía y deshacía a su antojo, apoyándose en una liturgia conceptual ineficiente. Mientras la bonanza soplaba a favor todo parecía marchar bien y la porquería quedaba oculta, aunque, en cuanto la locomotora comenzó a pararse, todos los apalancamientos, sobredimensiones y deudas afloraron al unísono.
En este contexto muchas empresas se encontraron especulando en unos inhóspitos mercados financieros que se volvieron extremadamente vehementes, asesoradas por lampiños gestores sin experiencia en tan devastadoras tormentas financieras. Toda la parafernalia teórica se desmontó en un breve peíodo de tiempo y casi nada funcionaba, sobre todo aquello que adolecía de rigurosos anclajes matemáticos y científico-lógicos. Con los eventos de Lehman, Madoff y la caída de las bolsas, se acumulan Sicavs y fondos de capital riesgo con agujeros insondables, fruto de una gestión anacrónica aunque certeramente manipulada por los responsables de formar equipos comerciales en las multinacionales financieras. “Zapatero a tus zapatos” dicen los castizos y seguro que más de un responsable financiero, de empresas no financieras, debe estar pensándolo tras ver como se ha diluido su capital, mientras que las deudas se mantenían.
Los partners financieros, responsables de la gestión en muchos casos, han sabido evitar el escarnio público contando aquella letanía de “es que todos han caído, los índices bursátiles han descendido por encima del 40 por ciento ”, esperando que el otrora compañero de fatigas se avenga a razones, doblegando su malestar fruto de tan extendida humillación. Sin embargo, “mal de muchos consuelo de tontos” y precisamente es esto lo que pretendo hacer ver a todo aquel responsable financiero de empresas no bancarias que aún consuela las ampollas generadas por la ineficiente gestión de unos partners que más que gestionar el riesgo, sólo saben administrarlo montados sobre la matemática de Gauss y sobre medias y desviaciones típicas. ¿Cuándo se van a enterar que el mundo que nos rodea no se puede interpretar con la simplista campana de Gauss? Ni los cambios de los precios son estadísticamente independientes ni los cambios de los precios están distribuidos en patrones que se adaptan a una campana de Gauss estándar.

Una alternativa
Como no sólo se trata de criticar, pasamos a glosar una alternativa que el que escribe este texto lleva implementando, estudiando y perfeccionando desde hace años con excelentes resultados. Se trata de una metodología que se engloba en las denominadas estrategias neutrales a mercado (ver recuadro adjunto) y que además se puede definir como estrategia con beta próxima a cero (ver recuadro adjunto).
Se trata de estrategias que el mundo anglosajón lleva implementando desde hace más de 25 años y buena parte de la industria de Hedge Funds o instituciones de inversión alternativa, se asienta sobre este tipo de metodologías de inversión. Permiten una diversificación real de los retornos, razón por la cual el gran capital en el mundo anglosajón, hace tiempo que apostó por ellas, huyendo de las apuestas puramente direccionales, siempre más expuestas a los avatares bursátiles.
Mayoritariamente, tanto particulares como gestores profesionales medran en entornos direccionales, fruto del adoctrinamiento en su formación reglada. ¿A quién le interesa que hordas de analistas y gestores sigan formándose en métodos ineficientes? Por metodología direccional estoy refiriéndome a toda posición que depende de la dirección del mercado. Si compramos acciones en bolsa necesitamos que se aprecien para ganar, sin embargo si se deprecian, nuestra cartera menguará. Es la metodología más ineficiente con el control del riesgo, aunque es la más intuitiva y por ello la inmensa mayoría de inversores y sorprendentemente gestores y analistas, continúan pululando entorno a ella. De nuevo lanzamos la pregunta ¿a quién le interesa esto?
Continuamos con nuestra intención de generar conciencia y por ello aportarmos ahora más información sobre el trasfondo de la inversión neutral a mercado. En inglés, dos vocablos que denotan esta metodología son pairs trading, que se podría traducir como “invertir por pares”. Aunque vamos a profundizar a cierto nivel, hay alguna web en español que se dedica a divulgar esta operativa, como es www.esinver.com. en la que podrán profundizar más.
Habría muchas formas de encarar la inversión por pares, así que les aleccionaremos con las que nosotros consideramos más óptimas para empresas del Sector TI. El objetivo es reducir al máximo el riesgo y por ello se busca que los dos activos que conforman el par muestren una elevada correlación.
Pueden observar en el primer gráfico como esta variable, la correlación, medida sobre las últimas 15 sesiones, sería muy elevada en el par Ibex 35 frente al Cac 40 (índice francés homólogo al IBEX español).
Una vez seleccionados los activos en base a una elevada correlación, necesitamos algún método en el que apoyarnos para saber en que activo nos posicionamos largos y en cual corto. Deben saber que esta es la clave del éxito. En este nuevo caso, el enfoque es eminentemente cuantitativo. Son algoritmos los que toman estas decisiones para así evitar la falible intuición.
En los gráficos pueden vi

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