| Artículos | 01 JUN 1996

Visitamos la fábrica de CD de MPO

Tags: Histórico

Esta podría ser la norma diaria, o el lema de trabajo, de MPO Replitec, la fábrica de CD que hemos visitado, y en la que hemos podido conocer en profundidad todo el tratamiento y elaboración de un disco compacto.

Todos hemos tenido entre las manos algún CD, lo hemos utilizado, y lo hemos alabado, pero poco se sabe sobre su elaborado proceso de fabricación. Dado que en los próximos años el uso y manejo de los CD-ROM se habrá extendido prácticamente a todos los hogares, más incluso de lo que prevén las mejores expectativas, en Dealer World hemos querido conocer cómo se hace un CD, paso a paso.

La progresión de usuarios de CD-ROM crece geométricamente ya que, hoy día, nadie compra un ordenador si no incorpora el lector de CD. Actualmente, se calcula una media de consumo de tres CD-ROM anuales por cada usuario, y si comparamos las ventas en los primeros diez años de la televisión en color, la cámara de vídeo, o el propio vídeo (el magnetoscopio), las ventas de lectores de CD les ha superado.

Hablamos de unas ventas mundiales de 32 millones de lectores en 1995, y de las que se prevén 40 millones de unidades este año, lo que supone un aumento del 25 por ciento sobre las ventas del año pasado. La cifra que aventura BSI Multimedia, para el año 2000, es de 60 millones de dispositivos, tal y como se publicó en el número anterior de Dealer World.

El avance tecnológico es tan vertiginoso que aceptamos las innumerables posibilidades que puede ofrecer un CD, sin pararnos a pensar en cómo hemos llegado a desarrollar semejantes ingenios, desde que descubriéramos aquellos primeros discos de vinilo. Esta es la razón de aventurarse en el tratamiento físico de la materia prima, para obtener el producto actual.

Pero este resultado final, un CD, tanto si es de audio como si es un CD-ROM, ha de pasar previamente por un proceso común; desde la idea de un fabricante o un programador, hasta convertirse en un disco compacto, y llegar a ser, por ejemplo, el soporte multimedia que ya todos conocemos.

Acerca de MPO

Lo que empezara siendo, en 1957, una pequeña empresa familiar de fabricación de discos de vinilo, fundada por Pierre y Monique Poix, se ha convertido en la actualidad en el primer productor mundial independiente de soportes ópticos, con un 10 por ciento de la cuota de mercado mundial, al obtener de Philips la licencia de desarrollo y el know-how para el prensado de CD.

MPO Internacional dispone de trece oficinas comerciales en ocho países: Francia, Alemania, España, Reino Unido, Canadá, Estados Unidos, Holanda y Tailandia.

En España cuenta con dos fábricas, en Madrid y en Barcelona, lo que le permite alcanzar un volumen de fabricación de 30 millones de CD anuales sólo en nuestro país.

MPO Replitec es la división informática en España de MPO Internacional, primer grupo independiente mundial en tecnología óptica. Seguramente es de las primeras fábricas de soportes CD en España por capacidad de producción, número de unidades, y tiempos de respuesta al cliente.

Una empresa capaz de producir, sólo en España, entre 125.000 y 140.000 CD diarios, tanto CD audio como CD-ROM, gracias a su actividad ininterrumpida. No en vano, en febrero batieron su récord de fabricación, alcanzando la cifra de 130.000 unidades el día 26, y logrando un total mensual de 3,3 millones. Esta cantidad se superó en marzo con 3,5 millones, y las previsiones para abril apuntaban a que se alcanzarían los cuatro millones.

Además de estos datos, MPO Replitec integra en sus instalaciones todas las fases de fabricación (desde el premastering, hasta el estuchado), "lo que se traduce en un mejor servicio, y lo que es más importante para el cliente: rapidez y abaratamiento de costes", manifiesta Sergio Royuela, director comercial de la compañía.

El hecho de ser una firma independiente supone no tener ningún tipo de control de otra empresa del sector musical (discográfica o productora), ni editorial, por lo que puede dedicar todos sus recursos a sus clientes, y no necesita fabricar para sí misma.

Junto con todo esto, hay que señalar también que es la única compañía europea con licencia para desarrollar el Mini Disc regrabable.

La división española de MPO Internacional se compone de MPO Ibérica (antiguamente Tecno CD) especializada en audio, y MPO Replitec, encargada de fabricar y comercializar los productos y servicios informáticos. Esta última realiza su actividad bajo la dirección de François Bernard, quien mantuvo también una entrevista con Dealer World.

MPO cuenta entre sus clientes españoles con empresas como Alfa Delta, Arcade, BMG Ariola, Disney, Divucsa, EMI, Horus, Max Music, MCA, Polygram, Promoway y Open Records, para los cuales produjo, en 1995, 20 millones de CD, lo que supuso una cifra de ventas de 2.600 millones de pesetas.

El proceso de fabricación

Son varias las fases que han de pasar hasta poder obtener un CD propiamente dicho. La primera de ellas es el llamado premastering, es decir, la grabación en un soporte matriz de los datos o la información que haya proporcionado el cliente. Esta labor puede realizarse desde cualquier soporte que el interesado haya elegido, ya sea un disco duro, una cinta exabyte, una cinta DAT, un disco magneto-óptico, o un CD-R.

Presuponiendo que la información entregada es totalmente correcta y ha sido verificada, ya que el cliente recibe, antes de iniciarse todo el proceso, una copia del master para su comprobación, se da el visto bueno al soporte master, y se pasa a la siguiente fase: el mastering.

Es importante reseñar que MPO está solicitando de sus clientes una certificación escrita de que son los propietarios de la información que quieren duplicar, a fin de asegurarse de que son los propietarios intelectuales de ella y evitar pirateos, así como los inconvenientes derivados de éste. Porque, aunque el foco principal de pirateo de CD-ROM se encuentra en el sureste asiático, principalmente en China, nadie puede considerarse a salvo de los falsificadores.

También se pone a su disposición un disco duro donde grabar su información, en caso de que el cliente no disponga de ningún soporte grabador.

Igualmente, es necesario seguir unas normas internacionales comunes para la homologación estándar contenidas en el llamado Libro Amarillo del CD-ROM, normas que han sido aceptadas por todos los fabricantes. (También tienen sus propios estándares el CD audio, el CD-I, los discos magneto-óptico , los CD-R, y los CD-Vídeo).

El mastering es la segunda fase del proceso. Consiste en la fabricación de un CD de cristal, llamado Glass Master, que contenga la información que haya proporcionado el cliente. Este paso del proceso se realiza a base de ir quemando la superficie con un láser y grabando, por duplicación, los datos en códigos binarios a partir del modelo master obtenido en el premastering.

Durante este proceso de copia, los controles de calidad son excepcionales y es necesaria, en una sala especialmente acondicionada, una asepsia y esterilización tal que supera en cuatro grados a la de un quirófano de hospital.

Todo cuidado es poco pues, al tratar con elementos fotosensibles, cualquier alteración de la luz podría dañar el disco. Este efecto podría llegar a producirse también si se deposita alguna mota de polvo que pudiera interferir en el haz de luz del láser.

Además, durante esta fase se realizan controles de la preparación del soporte, de la grabación, de coherencia, y también una revisión automática de todas las señales eléctricas.

La precisión de grabación en esta fase se controla mediante un potente microscopio capaz de detectar cualquier posible error en las microcubetas (del tamaño de una micra) producto de la erosión del láser. En MPO han logrado poder reutilizar los cristales usados, algo importante pues se trata de uno

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