| Artículos | 01 NOV 2001

Tecnologías inalámbricas en el ámbito de la informática

Tags: Histórico
Comunicaciones sin hilos
Ramón A. Fernández.
Contrariamente a lo que se podría pensar, buena parte de las personas inmersas en la moderna y frenética sociedad desarrollada de principios del tercer milenio viven “pendientes de un hilo”. Con esto, no queremos decir que sus vidas estén en una permanente situación de extremo peligro, sino que una significativa parte de las comunicaciones que precisan cubrir con el mundo exterior mediante la utilización de dispositivos telemáticos, requieren de la existencia física de un cable o punto de conexión a una red cableada. Ante esta situación, los actuales sistemas y tecnologías inalámbricas para las telecomunicaciones ofrecen un panorama mucho más liberalizador, flexible y móvil, cualidades todas ellas prácticamente indispensables a la hora de afrontar cualquier tipo de negocio o proyecto en el que la información deba fluir abundantemente en uno y otro sentido sin limitación alguna de espacio o de tiempo.

¿Se imaginan un nuevo mundo tecnológico en el cual la infinidad y enorme diversidad de cables de interconexión entre los distintos dispositivos fueran reemplazados en su totalidad por una nueva tecnología de comunicación inalámbrica que, además de cubrir los cometidos propios a toda vía de comunicación, permitiese una mayor flexibilidad y movilidad en las comunicaciones? El paraíso hecho realidad, ¿verdad?
¿Qué empresario no estaría dispuesto a realizar un desembolso adicional para adquirir una tecnología que le permitiese mantener un permanente contacto y comunicación con sus clientes o empleados móviles, con total independencia del remoto lugar en el que se encuentre en un momento determinado?
¿Pondría en serio peligro la firma de un importante acuerdo comercial realizado durante el transcurso de una comida de negocios, por el mero hecho de no poder consultar desde su ordenador portátil ciertos detalles de la operación almacenados en la red informática de la empresa?
Estas situaciones y otros miles de ejemplos similares o en circunstancias parecidas, son cada vez más frecuentes en todo tipo de entornos y ámbitos de negocio, aunque también tienen una repercusión directa en el usuario de “a pie”. De hecho, la telefonía móvil, además de ofrecer innegables ventajas a los trabajadores y empresarios, se ha convertido en ese gigante comercial e imponente negocio internacional, gracias a su irresistible “tirón” dentro del mercado de consumo.
Hoy en día, la funcionalidad y productividad de determinadas tecnologías inalámbricas es una realidad plenamente contrastada y consolidada, y no nos referimos únicamente al éxito y popularidad de la telefonía móvil. Aunque de una forma mucho más discreta, existen innumerables empresas y negocios que han apostado firmemente por las posibilidades de las comunicaciones inalámbricas basadas en las actuales plataformas informáticas a la hora de resolver determinados problemas de comunicación. Desde permitir la comunicación de edificios cercanos ante la imposibilidad de tender un cable, pasando por la posibilidad de cubrir una área de significativo tamaño en la cual los usuarios o trabajadores puedan moverse y comunicarse con total libertad, o simplemente montar un entorno de trabajo en grupo de manera temporal en un tiempo récord y sin las cortapisas que supone el despliegue del cableado físico, el abanico de soluciones inalámbricas es realmente variado y extenso, existiendo para cada caso las herramientas oportunas y específicas, basadas en tecnologías de comunicación inalámbricas, que cubren con un elevado grado de satisfacción y eficacia las exigencias demandadas.
Asimismo, hasta hace relativamente poco tiempo, el cordón umbilical de toda comunicación empresarial precisaba únicamente de unas potentes tecnologías de comunicación basadas en la utilización del cable en sus distintas naturalezas. Hablamos de tecnologías tan populares como Ethernet, Token Ring, ATM, Frame Relay, RDSI, o ADSL. No obstante, una vez cubiertas estas necesidades básicas, o cuando las exigencias del guión así lo impongan, se hace del todo necesario ampliar el área de cobertura de estas vías de comunicación mediante la utilización de sistemas que actúen como intermediarios entre los enlaces troncales y los usuarios o clientes remotos. En este sentido, las distintas tecnologías inalámbricas y especialmente las WLAN ofrecen la flexibilidad y potencia necesaria para la constitución de ambientes híbridos en los que la convivencia entre las tecnologías tradicionales LAN y WLAN de última generación no sólo resulta totalmente armoniosa, sino que también se lleva a cabo de forma transparente al usuario final.
Como máximo exponente de este futuro comunicativo sin cables, se erige la tecnología Bluetooth, mediante la cual se dará un nuevo impulso y funcionalidad a las posibilidades de la telefonía móvil. Así, y gracias a la labor integradora y conciliadora de Bluetooth, el teléfono móvil pasará de ser un mero periférico para la emisión y recepción de voz, a convertirse en el dispositivo por excelencia que nos acompañará allá donde vayamos, ya que también soportará y podrá ser usado como instrumento para la transmisión de datos, acceso a información personal, herramienta de medio de pago y sistema de control de procesos en centros de producción.
Asimismo, el mercado ya no sólo demanda equipos, sistemas o periféricos con las más altas prestaciones y funcionalidades, sino que también hay un emergente número de usuarios que exigen nuevos dispositivos que, entre otras consideraciones, ofrezcan una mayor sencillez y simplicidad en la conectividad remota, y que, al mismo tiempo, proporcionen eficaces soluciones tanto para el profesional como para otras necesidades mucho más relacionadas con los aspectos más rutinarios de la vida de cualquier ciudadano. En esta línea de actuación, el inmediato advenimiento de la tecnología y dispositivos Bluetooth supone romper con muchas de las barreras actuales, estableciendo un único y universal estándar de conexión, sencillo, rápido, eficaz y significativamente más cómodo y barato, con el cual poder poner en comunicación dos o más dispositivos, simultáneamente, sin que medie entre ellos ningún soporte físico como los siempre engorrosos cables.

El abanico de las soluciones inalámbricas
Como casi siempre ocurre en estos casos, la implantación inicial de estas tecnologías tan sólo podía llevarse a cabo en empresas y negocios de gran calado, teniendo en la telefonía móvil a su máximo exponente. Con posterioridad, y conforme se aumentaban las prestaciones y descendían los costes de estas soluciones, fueron abriéndose camino paulatinamente en sectores más cercanos al mundo de la pequeña y mediana empresas. Pero, al mismo tiempo, el campo de las soluciones inalámbricas fue diversificándose y especializándose, según las particulares necesidades y peculiaridades de cada entorno empresarial.
Por último, y según se han ido afianzando en los distintos campos comerciales, las tecnologías inalámbricas han dado paso a una mayor interacción con el usuario de “a pie”, dando así la posibilidad a los sufridos usuarios de aprovechar las intrínsecas ventajas de las comunicaciones y conexiones s
Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios