| Artículos | 15 JUN 2003

SCO abre la batalla legal en el mundo Linux

Tags: Histórico
Patentes y derechos de autor de Unix son el argumento básico de la polémica
Yolanda Sánchez.
Por primera vez en mucho tiempo, el entorno del software libre ha vivido un ataque directo a su filosofía de trabajo. La lucha se ha abierto en varios frentes diferentes y basta adelantar que SCO, IBM, Microsoft y Novell han tomado posiciones para tomar conciencia de las dimensiones de la “batalla”. Como siempre, es la propia tecnología, y sus desarrollos futuros, la que saldrá ganando o perdiendo.

Desde hace unos meses venimos presenciando un cruce de acusaciones entre SCO, IBM y Novell que parece que, definitivamente, tendrá que solventarse en los tribunales. Todo empezó allá por enero cuando SCO dio el primer golpe al entorno de Linux afirmando que estaba creando una división de licencia tecnológica que asegurase que los usuarios y los fabricantes combinaban el código de Unix y Linux de “manera legítima”.
Poco después, en el mes de marzo, SCO denunció a IBM por usar ilegalmente tecnología Unix en conexión con Linux. La compañía exige 1.000 millones de dólares a IBM por destruir de manera premeditada el valor económico de Unix, particularmente en el que opera en equipos Intel, para beneficiar su nuevo negocio de servicios de Linux.
Asimismo, IBM no ha dudado en aprovechar este cruce de acusaciones para denunciar a SCO por buscar impropiamente derechos de propiedad sobre tecnologías importantes y ampliamente usadas y obstaculizar el uso de éstas por la comunidad de fuente abierta.
Parece, o al menos así lo reflejan las valoraciones realizadas por varios analistas, que la magnitud del desacuerdo podría desencadenar un largo y arduo proceso legal, debido a que IBM duda de la supuesta veracidad de ciertas afirmaciones realizadas por SCO sobre Unix, como que este sistema fue originalmente desarrollado por los laboratorios Bell de AT&T. También se ha puesto en entredicho que todas las variedades comerciales de Unix en uso actualmente se basan en la tecnología Unix System V de SCO, que esta compañía posea los derechos del código original subyacente de Unix y, por último, que SCO es el sucesor autorizado de intereses y el propietario de todos los derechos contractuales que surgen de los acuerdo de AT&T Unix. Asimismo, IBM niega rotundamente que su variante AIX de Unix sea una modificación del Unix de SCO.

La raíz del problema
En una entrevista concedida a Computerworld en EE.UU., el vicepresidente senior y director general de la división SCOsource, Chris Sontag, afirmó que Linux no tiene ningún mecanismo que asegure la legalidad de la propiedad intelectual de su código fuente, al que han contribuido muchas personas. Según Sontag, “hemos identificado código específico de Unix System V del que tenemos los derechos de propiedad intelectual, que han acabado en Linux sin nuestro conocimiento”. En realidad SCO afirma que todas las versiones de Unix actualmente en uso están basadas en Unix System V, cuyo código y derechos de licencia pertenecen a SCO.
Aunque en todo momento el propio Linus Torvalds se ha mantenido al margen de todo este “culebrón televisivo”, tal y como lo definió él mismo. De todos modos, advirtió públicamente que le “encantaría saber qué es lo que consideran que infringe la ley, para volver sobre ello y ver cuándo se adoptó”. Torvalds asegura que es posible hacer el seguimiento de cualquier sección del kernel de Linux. “Tenemos toda la evolución histórica disponible, por lo que se podría averiguar cuándo se añadió un código y cuál fue su origen”.
La comunidad del software libre (“freeware”) siempre ha sido muy cuidadosa en crear códigos propios en lugar de copiar otros. En "GNU Manifesto" se trata de manera extensa sobre los derechos de copia y la propiedad del software. Otros documentos posteriores, como "Definición de Código Abierto" han continuado con ese proceso. Además, los programadores son suficientemente veteranos como para tener muy en cuenta las consecuencias del plagio. Es mucho más probable, se atreven a decir los expertos, que exista parte del código GNU/Linux en el código secreto de SCO.

Tercero en discordia
Como era de esperar, una batalla de esta envergadura no podía ceñirse a una lucha entre dos frentes. No tardó mucho Novell en afirmar que SCO no tiene dichos derechos de auntor ni patente porque durante los últimos meses SCO “ha pedido en repetidas ocasiones a Novell que le trasfiera los derechos, cosa que Novell ha rechazado”, según afirma Jack Messman, CEO y presidente de Novell, en una carta enviada al presidente y CEO de SCO, Darl McBride. Dicha carta ha sido incluida, con comentarios adicionales, en un comunicado publicado por Novell.
Para que no quede lugar a dudas, Novell ha confirmado públicamente que nunca transfirió los derechos de autor de Unix System V cuando vendió el software a SCO en 1995. Mientras, SCO afirma que todas las variantes de Unix en uso hoy se basan en Unix System V y que posee el código de software y los derechos de licencia sobre ese software.
Por su parte McBride de SCO rebatió las afirmaciones de Novell diciendo que los abogados de la empresa han revisado el contrato de venta de 1995 y han concluido que no hay nada que haga creer que no tenga estos derechos de autor y patentes. Entre los argumentos que se esgrimieron destaca el hecho de que SCO señaló que tiene el derecho contractual de “evitar donaciones impropias del código, métodos o conceptos de Unix hacia Linux por cualquier proveedor de Unix” y que se propone “proteger y hacer cumplir” todos los contratos de la empresa sobre sus más de 6.000 licenciados.

Microsoft entra en juego
Pero esto no acaba así. En un acuerdo recientemente hecho público, SCO ha licenciado la tecnología Unix a Microsoft. De esta manera, el fabricante de software ha adquirido los derechos de licencia del sistema operativo Unix del grupo SCO, incluyendo una patente y licencias de código fuente. El acuerdo de licencia asegura el cumplimiento de la propiedad intelectual por parte de Microsoft en todas sus soluciones, lo que le permitirá asegurar una mejor compatibilidad con Unix y los servicios de éste.
Según declaró Jesús Vega, director general de SCO Ibérica, con este anuncio Microsoft se une a las 6.000 compañías de TI, instituciones de educación y clientes que ya han licenciado el código fuente Unix para beneficiar a sus organizaciones. De hecho, conocer en profundidad el sistema operativo Unix permitirá a Microsoft conseguir una mejor integración, así como un óptimo rendimiento de los servicios que ofrece.
Esta medida puede parecer un mero movimiento de estrategia de mercado, pero lo cierto es que no así, ya que por todos es sabido el desagrado que levanta la compañía de Bill Gates entre los usuarios de Linux.


Diferentes puntos de vista
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“Hemos identificado código específico de Unix. System V del que tenemos los derechos de propiedad intelectual que ha acabado en Linux sin nuestro conocimiento”
Chris Sontag, vicepresidente senior y director general de la división SCOsource

“Esto es un culebrón televisivo, pero me encantaría saber qué es lo que ellos consideran que infringe la ley, para volver sobre ellos y ver cuándo se adoptó”.
Linus Torvalds, desarrollador del núcleo de Linux

“SCO no tiene derechos de autor por
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