| Artículos | 15 DIC 2000

Routers ADSL

Tags: Histórico
La nueva forma de comunicación para la PYME
Ramón A. Fernández.
A estas alturas no descubrimos nada nuevo a nadie al decir que Internet es el punto de partida para toda pequeña y mediana empresa que se precie. Aún descubrimos muchísimo menos cuando decimos que la transmisión de información es el motor del nuevo siglo que se avecina y que, en un brevísimo espacio de tiempo, sólo sobrevivirá el que esté preparado para comunicarse con el exterior de una manera ágil, rápida y fiable. Es decir, todo lo que llevamos escuchado de un tiempo a esta parte acerca de la Red lo tenemos más cerca que nunca.

Así pues, casi podemos afirmar sin temor a equivocarnos que ha llegado el momento de hablar en pasado de la creación y la fiebre de Internet para pasar a tratar todo lo relacionado con ella como una parte más de nuestra vida personal y profesional. Hasta ahora, una falta de previsión en las comunicaciones de nuestra PYME podía ser aceptable, incluso comprensible, pero con la llegada de los nuevos métodos de conexión a Internet y el espectacular abaratamiento de costes ya no hay excusa posible. Se ha dado el pistoletazo de salida con letras mayúsculas y absolutamente toda empresa que quiera sobrevivir en la jungla del nuevo mercado y que no esté ya inmersa en las nuevas tecnologías de la comunicación no puede permitirse el lujo de perder un solo instante.
Aunque no nos demos cuenta, en España estamos viviendo en estos momentos una revolución idéntica a la que ya han pasado otros países, como puede ser el caso de Estados Unidos. Por suerte, en este caso, el retraso tecnológico nos permite echar la vista atrás y observar aciertos y fallos en el camino recorrido por nuestros vecinos en su carrera por la caza del ciberespacio. Se llevaba mucho tiempo luchando por la concesión de la llamada "tarifa plana" y una vez conseguida, hay que darse cuenta que Internet no consiste únicamente en tener una simple página Web colgada de un proveedor para que los futuros clientes se informen sobre nuestros productos y servicios, sino que ha llegado el momento de ser nosotros los que nos acerquemos a ellos y de implantar, de una vez por todas, un canal totalmente bidireccional, tanto con nuestros clientes como con nuestros proveedores, así como dentro de nuestra propia empresa, integrando oficinas situadas en distintos lugares geográficos como si de una sola se tratara. Un flujo de datos constante y una integración que, como decimos, ya se ha producido en otros países cercanos y debería servirnos en los próximos meses como punto de referencia para asentarnos en este nuevo y difícil camino a emprender.
Naturalmente, en este mundo al que nos referimos, lo más importante no es el tamaño de nuestra oficina ni el número de puestos disponibles en el departamento informático. Tanto si disponemos de un único equipo como si contamos con una gran red de ordenadores realizando las tareas de gestión y atención al cliente, la importancia principal radica en la flexibilidad y disponibilidad constante de nuestro personal para atender la enorme demanda que se avecina. En cualquier caso, una o varias líneas ADSL es, bajo nuestro particular punto de vista, el camino que en estos momentos nos ofrece una mejor relación calidad/precio para dar nuestros primeros pasos de una forma eficaz y que no por ello suponga un considerable desembolso económico. Detallar las ventajas principales de este tipo de línea con respecto a sus competidoras más directas, se sale fuera de los contenidos de este artículo, que ya aparecieron publicadas en esta misma revista en el número 84 de Dealer World, dentro de la sección Tecnología, donde se exponían las ventajas y los puntos débiles más importantes de los distintos tipos de acceso a Internet disponibles en nuestro país.
Para realizar esta tarea, podemos utilizar un simple módem ADSL interno PCI conectado a un equipo que ejecute el software adecuado. Lógicamente, esta solución es la más económica, pero también la menos recomendable debido principalmente a un rendimiento muy inferior al conseguido utilizando otro tipo de dispositivo, por no hablar de los recursos que este tipo de solución consumiría en nuestro servidor. No olvidemos que la mayoría de estos modems internos son WinModems. Es decir, utilizan un porcentaje muy elevado de los recursos del procesador para funcionar. Por otra parte, el software de enrutado tiene que analizar todos los paquetes que intercambia nuestra red local con Internet, tráfico que crece considerablemente conforme añadimos equipos a la misma. Por si esto fuera poco, nos encontramos con el inconveniente añadido de que para hacerlos funcionar son necesarios unos controladores específicos para cada sistema operativo y arquitectura hardware del servidor que, generalmente, están disponibles únicamente para entornos Windows. Por poner un ejemplo, en el caso de modelos como el SpeedStream 3060 de Efficient Networks que venía instalando Terra en sus conexiones ADSL, incluso los controladores para Windows ME y Windows 2000 todavía se encuentran en fase beta y la versión Linux de los mismos aún no tiene prevista una fecha de salida al mercado.
Como ya hemos dicho, la aparición de líneas ADSL es la primera posibilidad real de muchas pequeñas empresas para incorporar acceso simultáneo a Internet en todos sus equipos. Por esto, posiblemente también sea el primer contacto del cliente con un encaminador o router. Trataremos de enfocar el tema desde el punto de vista práctico y de la forma más simple y comprensible que esté en nuestra mano, con el fin de ofrecerle las claves que deberá mostrarle a la hora de tratar con el cliente.

Salida al exterior
Una vez que tenemos creada una infraestructura interna para nuestra red, el siguiente paso consistiría en dotar de un acceso al mundo exterior a todos los puestos que la conforman. Un router es un dispositivo encargado de examinar el tráfico generado, y decidir cuál es el camino óptimo que deberán seguir los paquetes hasta llegar al punto de destino. Básicamente, el funcionamiento de un router es el siguiente. Actúa dentro del nivel de red del modelo OSI; cuando el software del nivel de red recibe datos del nivel superior busca la dirección de red, no la dirección física, del destino y, por medio de las tablas de enrutado de que dispone, decide cuál es el camino óptimo de los paquetes hasta alcanzar su destino. Por ejemplo, si simplemente queremos conectar una red local a Internet, cuando llega un paquete al router éste compara la dirección de destino con la máscara de la red local. Si no coincide, el software del nivel de red sabrá que ese paquete es para una estación remota y lo reenviará a través de la línea telefónica hacia la puerta de enlace (gateway) que nos haya facilitado el ISP. Simplificando para el caso que nos ocupa, cuando estamos conectando una red local a Internet a través de un acceso ADSL, la tarea del router consistirá en examinar los paquetes que le lleguen, y en el caso de que la dirección destino no pertenezca a nuestra red, encauzará dichos paquetes hacia su destino en Internet.
Para más información acerca del funcionamiento técnico de un router, se puede ver la comparativa de routers RDSI aparecida en el número 62 de esta misma publicación.
Conviene avisar no obstante, que aunque la puesta en funcionamiento de un módem/router ADSL es una tarea relativamente simple, son imprescindibles unas ligeras nociones de teoría de r
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