| Artículos | 15 ENE 2001

Redes de área local inalámbricas

Tags: Histórico
Conectividad corporativa sin hilos
Ramón A. Fernandez.
Actualmente, las nuevas formas de trabajo en grupo requieren que prácticamente todos los trabajadores estén conectados en red, y al mismo tiempo disponer de un cierto grado de libertad en sus movimientos dentro de la propia empresa. Bajo esta compleja situación, las típicas redes cableadas no ofrecen la flexibilidad que necesitan dichos entornos. Por el contrario, y al igual que ha sucedido en el mundo de la telefonía, las comunicaciones inalámbricas pueden sustituir la esclavitud del cable por la libertad que ofrecen las ondas electromagnéticas.

Ante la creciente necesidad de establecer comunicaciones de la máxima movilidad y flexibilidad, el cable se convierte en nuestro peor enemigo, ya que depender de un enlace físico como es el hilo de cobre, para mantener la conexión con otros dispositivos o sistemas, supone una seria restricción a la tan anhelada y publicitaria plena libertad de movimientos. Obviamente, para salvar las restricciones derivadas de la utilización del cable, en cualquiera de sus modalidades y naturaleza, las comunicaciones inalámbricas son la alternativa perfecta por su intrínseca habilidad para salvar buena parte de obstáculos físicos.
Al mismo tiempo, dentro del enorme panorama de las comunicaciones inalámbricas y la informática móvil, estas redes van ganando adeptos que las ven como el resultado de una tecnología madura y robusta que permite resolver varios de los inconvenientes del uso del cable como medio físico de enlace en las comunicaciones, muchas de ellas de vital importancia en el que hacer cotidiano. El presente artículo, a diferencia de otros que han ido apareciendo en Dealer World deja de lado los asuntos y conceptos más técnicos, los cuales creemos ya suficientemente abordados, para centrarse en la realidad existente. Muchas veces, cuando se presenta un nuevo tema en las secciones más punteras de nuestra revista, suele pasar demasiado tiempo hasta que se tiene la ocasión de analizar sus consecuencias prácticas. Afortunadamente, ya hemos podido comprobar sobre el terreno la realidad de este interesantísimo y extenso campo de desarrollo. Las redes inalámbricas de área local (WLAN) y, en concreto, las sujetas a la especificación IEEE 803.11b, ofrecen a día de hoy una solución viable, fiable y económicamente asequible, que solventa con la suficiente eficacia buena parte de problemas de conectividad que actualmente se dan con denodada frecuencia en muchos de los ámbitos corporativos, para que, de este modo, la productividad de la empresa no decaiga en ningún momento, incluso mientras nos movemos de un departamento a otro. Así pues, estas páginas no sólo se centran en exponer y comparar las actuales soluciones WLAN existentes en el mercado nacional, sino que, además, hemos querido profundizar en los aspectos y conceptos particulares que inseparablemente acompañan a este tipo productos.

Libertad de movimiento
La prosperidad del mundo capitalista conlleva una frenética actividad de negocio en todos los sectores. Dos de los pilares básicos en los que se fundamenta este rápido progreso son las comunicaciones y la informática. En este sentido, el elevado grado de desarrollo en ambas materias ha hecho posible, entre otros muchos logros, la construcción de Internet, una red a escala mundial con millones de usuarios en la cual es posible compartir toda clase de información y que, además, ha supuesto el espaldarazo final a ese concepto que cada día tiene mayor razón de ser, la globalización.
Descendiendo a unos niveles más modestos, muchos de los negocios de nueva creación fundamentan su elevada productividad en potentes herramientas informáticas que, para un mejor aprovechamiento de los recursos del entorno corporativo en el que se encuentran, suelen están interconectadas formando redes de muy diverso tamaño y fisonomía.
A pesar del indudable rendimiento y eficacia productiva de las modernas redes de área local (LAN), la alta movilidad de buena parte de los modernos trabajadores, así como la permanente disponibilidad a los recursos de la red empresarial, requieren que las nuevas formas de negocio dispongan de nuevos sistemas y tecnologías de comunicación que mejoren los actuales métodos de conexión basados en la utilización del cable.
Sin duda alguna, la eclosión de telefonía móvil y sus cada vez mayores posibilidades de comunicación, han hecho de este popular medio de comunicación un valioso aliado para muchos profesionales y trabajadores en lo que a las necesidades de conectividad y movilidad se refiere. De manera similar, la pujante informática portátil permite llevar encima, según las capacidades del dispositivo utilizado, gran parte de la funcionalidad de los ordenadores de sobremesa allá donde vayamos.
Obviamente, la natural combinación de ambas tecnologías ha posibilitado y está posibilitando el rápido desarrollo de una enorme diversidad de dispositivos y herramientas, que ha permitido y están permitiendo, con ciertas limitaciones, el acceso remoto a otras redes desde prácticamente cualquier lugar del mundo. Evidentemente, sin la necesidad de tener que depender de la obligatoria conexión física a las tradicionales líneas telefónicas.
Pero un tanto alejadas de las capacidades de alta movilidad anteriormente citadas, mejor o peor resueltas, mediante la combinación de soluciones basadas en la telefonía móvil y la informática portátil, existen otros entornos de trabajo en los cuales se precisa un cierto grado de movilidad pero en los cuales la telefonía móvil no satisface convenientemente las necesidades de conectividad planteadas, tanto por sus elevados costes de explotación como por su limitada eficacia.
Estas no tan peculiares ni particulares necesidades de conectividad suelen darse en muchos de los actuales ámbitos corporativos. En otras palabras, ciertas empresas, PYMES en su mayoría, por su singular concepción y entorno de trabajo precisan interconectar sus diferentes equipos informáticos, tal y como están configuradas casi todas las LAN, pero sin las limitaciones que conlleva la utilización del cable como medio físico de enlace.
Indiscutiblemente, para solventar estos problemas, las comunicaciones inalámbricas se muestran como la única solución factible. Asimismo, dentro del vasto panorama relacionado con las telecomunicaciones sin hilos, existe una amplia diversidad de tecnologías casi tan grande como extenso es el espectro electromagnético del cual derivan todas las ondas hercianas.

PYMES y LAN, tal para cual
Las redes de área local se han convertido en el entorno natural donde muchas pequeñas y medianas empresas basan o desarrollan su quehacer diario. Su razón de ser, frente a otros métodos más tradicionales, radica en conseguir que los distintos usuarios del grupo de trabajo puedan compartir recursos e intercambiar información fácilmente, con el objetivo final de aumentar la productividad del negocio.
Por otra parte, y en relación con el tema principal del presente artículo, la principal ventaja de las redes inalámbricas frente a las redes tradicionales es su movilidad, facilitando la conectividad en aquellos lugares donde el ordenador no va a permanecer mucho tiempo en un mismo lugar, o donde por la especial configuración del entorno no se pueda, o no esté permitido, el tendido de cables, como suele ocurrir entre sucursales de edificios anexos o en oficinas que se encuentren repartidas en varios
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