| Artículos | 01 MAR 2006

Pantallas LCD+TV

Tags: Histórico
A la conquista de nuevos horizontes multimedia
Ramón A. Fernández.
Los monitores y televisores de tubo tienen las horas contadas. Gracias a su reducido grosor y a su sobresaliente calidad de imagen de alta definición, la tecnología LCD-TFT continúa su imparable avance sin que haya obstáculos insalvables a la vista.
Bien es cierto que hasta no hace mucho tiempo eran considerados auténticos artículos de lujo, pero la espectacular caída de precios sufrida en los últimos años ha dado lugar a su explosión comercial, tanto dentro como fuera del propio sector informático.

No cabe duda que uno de los aspectos más destacados de los actuales ordenadores personales es su enorme versatilidad funcional, que le convierten en una poderosa herramienta que permite aumentar la productividad de un gran número de entornos profesionales. Gracias a ellos, podemos crear fácilmente elaborados documentos de texto, manejar con soltura complejas hojas de cálculo o acceder con gran rapidez y precisión a los datos almacenado en una base de datos corporativa. No obstante, cuando termina la jornada laboral buena parte de los PC instalados en los hogares domésticos se convierten en flexibles y lúdicos dispositivos con los cuales poder pasar largas horas enfrascado en la acción de los dinámicos juegos 3D, reproducir películas bajo todo tipo de formatos y soportes o editar nuestras propias fotografías y vídeos digitales, entre un sin fin de actividades más. Por estos motivos, los monitores que utilizamos para ver la información deben estar en total concordancia con las capacidades y prestaciones de los modernos ordenadores. Es decir, las elegantes pantallas LCD-TFT deben ser igual de versátiles que los PC a los que complementan y, por tanto, permitir una nítida visualización de los documentos de textos, proporcionar un elevada fluidez en la reproducción de archivos de vídeo y ofrecer una máxima naturalidad en la representación de todo tipo de imágenes y fotografías.
Son muchas las mejoras que han experimentado los dispositivos basados en tecnología LCD-TFT en los últimos meses, entre las cuales podemos destacar la reducción de los tiempos de respuesta, ángulos de visión más amplios o mayores niveles de brillo y contraste, entre otras. Consecuentemente, todas estas mejoras ha contribuido eficazmente a superar las limitaciones tradicionales de estos dispositivos en terrenos como la televisión o la visualización de títulos DVD y videojuegos, ofreciendo una estupenda calidad de imagen y menor cansancio ocular que sus equivalentes de CRT.
La tecnología LCD-TFT es hoy más asequible que nunca y basta echar un vistazo a las grandes superficies comerciales o establecimientos especializados para comprobar que los aparatosos monitores de tubo desaparecen poco a poco de las estanterías en favor de atractivas y prácticas pantallas planas. Pero además, esta tecnología no es sólo la alternativa para el usuario de ordenadores personales, cada vez son más los que sustituyen su viejo televisor de tubo por atractivas pantallas LCD que, por un precio razonable, ofrecen una excelente calidad de imagen y un aprovechamiento al máximo del espacio de nuestro salón o habitación.
Todos estos motivos y la clara convergencia entre mercados, ha provocado que los fabricantes desarrollen y promuevan un nuevo producto a medio camino entre los hoy populares monitores LCD-TFT y los televisores convencionales. El panorama que se abre ante ellos no puede ser más prometedor y la tecnología LCD se ha convertido en el mejor aliado para poder disfrutar de una experiencia multimedia completa, ya sea con un ordenador, jugando con los últimos títulos del mercado o viendo una película. En definitiva, ya no hay excusa para jubilar a nuestro viejo monitor o televisor CRT.

Simbiosis apuesta de futuro
Ante la gran diversidad de productos multimedia que actualmente llenan los salones de nuestros hogares, los usuarios exigen la unificación de todas estas capacidades en el menor número de dispositivos posibles. En este sentido, la posibilidad de ver la televisión de forma autónoma, sin necesidad de encender el PC y sin los contratiempos asociados a los procedimientos informáticos, en nuestro funcional y versátil monitor de ordenador con tecnología LCD-TFT contribuye a simplificar la utilización de las nuevas herramientas del ocio digital.
Otro de los aspectos en los que mejor se manifiesta la combinación de ambas tecnologías es en el aspecto de la conectividad. En concreto, todos los modelos incorporan, al menos, una obligada entrada de antena con la que poder efectuar la recepción de las señales de televisión, un conector de tipo D-Sub15 para la conexión con el ordenador y otra entrada para la transferencia de la señal de audio. Adicionalmente, casi todos los modelos disponen de una conexión SCART y una entrada de vídeo por componentes, con las que permitir la recepción de señales de vídeo procedentes de otros dispositivos como reproductores de vídeo o videocámaras. En cambio, no son muchos los productos que hacen uso de la conexión digital DVI para su comunicación con el PC.
Con la llegada de la televisión digital terrestre, también conocida como TDT o DVB-T, la calidad de imagen ha mejorado ostensiblemente, si bien el número de líneas en pantalla sigue siendo igual y habrá que esperar a la implantación de la televisión de alta definición (HDTV) para poder disfrutar en toda su extensión el verdadero potencial que estos monitores son capaces de ofrecer.
Por último, conviene saber que aunque un producto presente el distintivo “HD ready”, que indica que está preparado para la televisión de alta definición, no presupone que sean capaces de sintonizar emisiones TDT. En concreto, la compatibilidad con el estándar HDTV tan sólo implica que el televisor o pantalla LCD-TFT soporta emisiones de 720p y 1.080i a 50 y 60 hercios, respectivamente, y que incluye al menos una interfaz de vídeo por componentes, una toma digital DVI o una entrada HDMI.

LCD+TV, mínimo espacio máxima funcionalidad
Dada su innovadora configuración, a simple vista pueden apreciarse algunas de las características más ventajosas que distinguen a los monitores LCD-TFT con capacidades de sintonización de señales de TV, frente a la apariencia tradicional que desde su invención caracteriza a sus homónimos analógicos. Cuestiones como la elegancia, la movilidad o el ahorro de espacio se convierten en virtudes que, con sólo una fugaz apreciación, logran captar poderosamente el interés de cualquier usuario. Así, en el seno de los más genuinos ámbitos empresariales, la inversión en tecnología y, como en el caso que nos ocupa, cuando ésta introduce nuevos conceptos de diseño, contribuye al mismo tiempo a remarcar la imagen de la empresa, fortaleciendo la confianza de nuestros clientes. Por otro lado, las reducidas dimensiones y peso de los monitores LCD-TFT facilitan tanto la instalación como el posterior traslado de los equipos.
Indudablemente, este tipo de pantallas ofrece un considerable ahorro de espacio, cuestión de una relevancia extrema dadas las exiguas dimensiones que caracterizan comúnmente a los escritorios corporativos. Este último es también un oportuno argumento para los usuarios domésticos, que desde su aparición han sufrido la incomodidad provocada por las elevadas dimensiones de las pantallas equipadas con la tecnología del tubo de rayos cat

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