| Noticias | 04 SEP 2001

Opinión: Algunas pinceladas, a vuela pluma

Tags: Histórico
Asistimos esta mañana a la que, sin duda, es una de las noticias bomba que vamos a vivir a lo largo de todo el siglo que se acaba de iniciar. Está claro que la compra de Compaq por parte de HP da lugar a un gigante para el mundo informático. Un gigante que todavía no alcanza el negocio de IBM, pero que según las primeras cifras que se valoran queda a escasos 3.000 millones de dólares.
Juan Ramón Melara
La situación, sin embargo, no es tan de color de rosas como pueda parecer. Desde Dealer World News hemos hablado con fuentes de ambas compañías en nuestro país que, por razones evidentes, no quieren salir a la luz pública, pero de cuyas actitudes se puede extraer una conclusión clara respecto al acontecimiento: la conmoción que existe al respecto.
Está claro que nadie sabe lo que va a pasar, y que aunque en las comunicaciones oficiales se hable de que el proceso estará concluido a lo largo del primer semestre del año que viene, las cosas no van a ser así ni mucho menos. Una noticia como ésta va a convulsionar de tal forma el negocio de ambas compañías a lo largo del globo que los resultados son cuando menos imprevisibles. Entre otras razones, hay que valorar el componente personal que se da en un proceso de este estilo, sobre todo ante el hecho de que los puestos de responsabilidad están duplicados en cualquiera de los países que miremos y que, evidentemente, sobra uno por país. El componente personal va a hacer que sea difícil, por no decir imposible, valorar el resultado de esta operación, y hay gente que se estará frotando las manos. Mal que nos pese, como integrantes del canal de distribución, Michael Dell y su empresa pueden ser el gran beneficiario de esta compra. ¿La razón? Es posible que a largo, a muy largo plazo, la integración de ambas empresas dé como resultado un gigante informático en el que la reducción de costes le haga mucho más competitivo y ágil que Dell, pero lo que resulta evidente es que a lo largo de los próximos trimestres se va a abrir un hueco más que importante que sin duda será aprovechado por Dell para incrementar significativamente su posición en el mercado americano, y para recortar la ventajas que HP y Compaq le llevan a lo largo y ancho de las filiales europeas y mundiales.
Es difícil, no obstante, tener una idea medianamente responsable de lo que puede ocurrir a lo largo del mundo con dicho proceso de fusión, por no hablar del caso español en particular, pero sí hay una serie de reflexiones que se pueden esbozar, aunque sea con brocha gorda. La filosofía de ambas compañías y la forma de enfrentarse al mercado es diferente, y ello nos puede dar alguna pista. La política de HP y la forma de actuar como corporación es mucho más centralizada que la de Compaq, de lo que se puede desprender que los directivos de HP se van a alzar con el poder en los núcleos centrales de decisión. Compaq, por su parte, tiene mayor poder en las filiales, con mayor capacidad de decisión en cuanto a estrategia y a toma de decisiones. Esto podría desembocar en que las centrales de toma de decisiones, lideradas por HP según este razonamiento, impusieran su decisión en las diferentes filiales, situando en las mismas a directivos de HP, o en su defecto que la mayor autonomía de las filiales por parte de Compaq haga que sus directivos sean los que se hagan con el control.

¿Y el caso español?
Toda la maraña de datos, cifras e interpretaciones a la que vamos a asistir en las próximas semanas o meses no va a hacer más que complicar una situación ya de por sí difícil de asimilar. Pero, en este caso, es posible que en España la situación haya tenido la suerte de ver la luz. Una de las grandes cuestiones que afecta al mercado español es la interminable sucesión del presidente de HP en España, Juan Soto, y es posible que por fin veamos la luz. Tradicionalmente se ha hablado de que no se veía dentro de HP una figura capaz de sustituir al carismático Soto. Ahora, y si bien es posible un período de solución intermedia, la figura de Santiago Cortés se vislumbra como el sucesor de Soto. Desde aquí apostamos por un período de presidencia para Soto y dirección general en manos de Cortés, para en unos años dejar en manos de Santiago Cortés el poder de la nueva HP/Compaq en España.
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