| Artículos | 15 DIC 2000

La informática de 2001

Tags: Histórico
Tiempo de cambios
Ramón A. Fernandez.
De todos es conocida la temporalidad de las tecnologías, dispositivos y herramientas empleadas en el mundo de la informática. No obstante, a pesar de la fugacidad que caracteriza a este mercado, hay determinados períodos de tiempo en que las continuas novedades que van apareciendo en los distintos mercados no aportan cambios radicales, en lo que podríamos denominar las bases de la informática. Sin embargo, actualmente hay suficientes indicadores que muestran claramente que se avecina un nuevo año, el primero de un nuevo milenio, lleno de importantes cambios y novedades en el siempre agitado mercado informático.

Tanto los profesionales como los usuarios finales han ido observando como, año tras año, la vertiginosa evolución de las especies informáticas provocaba un aumento desproporcionado de sus prestaciones y capacidades. Este desenfrenado ritmo de crecimiento ha motivado que sólo los más entusiastas de cada una de las materias puedan estar al día de todas y cada una de las novedades que aparecen en el mercado. Tal ha sido el grado de desarrollo que entre la propia sociedad desarrollada, acostumbrada a lidiar en el día a día con la variada jauría de aplicaciones y dispositivos informáticos, empieza a cundir cierta sensación de desánimo. Y no es para menos, cuando uno empieza a conocer cada unas de las posibilidades que se le ofrecen en la barra de menús de la aplicación ofimática de turno, o cuando comienza a saber manejar con eficacia y soltura para qué sirven cada una de las opciones de su impresora láser, el mercado impone una actualización hacia un nuevo producto con superiores prestaciones y con un sin fin de nuevas posibilidades. Es decir, en el preciso momento en que el usuario comienza a ser verdaderamente productivo y el empresario casi ha terminado la amortización de su inversión, la industria dicta una nueva actualización acorde con las últimas tecnologías y tendencias.
Bien es cierto que esta situación genera en los clientes un cierto recelo ante tanto cambio. No obstante, si el futuro cliente pretende sacar adelante un negocio competitivo, no cabe la menor duda que deberá emplear y estar al tanto de las últimas novedades de este convulso mercado. Obviamente, cualquier empresa que necesite tener presencia en Internet deberá apostar por las nuevas tecnologías en su máxima expresión. Asimismo, el resto de negocios que quieran tener un elevado grado de productividad y necesiten una eficiente coordinación y administración de sus grupos de trabajo, deberán contar con una red informática que se ajuste a las particulares necesidades de cada entorno, pero siempre teniendo como referencia común equipos y herramientas de software de última generación con las cuales sacar el máximo partido.
En síntesis, pese a las lógicas reticencias de empresarios y usuarios, la industria informática sigue su imparable y acelerado curso. Así, cada nuevo día que pasa aparecen nuevas soluciones destinadas a remediar los problemas actuales pero, al mismo tiempo, surgen otras necesidades a cubrir en un futuro inmediato con el fin de ir aumentando al máximo la productividad tanto de los usuarios como de los entornos de trabajo.
Como se puede entrever en esta introducción, el dealer va a tener más trabajo que nunca. Para resolver con eficiencia la dura papeleta que se le avecina, necesitará en principio, mantener al día su programa de formación interno para saber aconsejar a sus clientes ya no sólo encaminando sus pasos hacia el producto que mejor se ajuste a sus necesidades, sino también intuyendo de antemano que tecnologías serán las que perduren en los años venideros. De tal modo, que el cliente pierda el miedo a invertir su dinero en productos ante los cuales no tenga la plena certeza de poder rentabilizar al máximo. Como contrapartida, un cliente satisfecho al haber logrado sus objetivos, gracias a los acertados consejos del distribuidor, volverá tarde o temprano, a depositar nuevamente su confianza en su dealer.
Independientemente de la actual situación del mercado y de las medidas que deba adoptar cada cual, la intención del presente artículo es dar un rápido repaso a las tecnologías y productos que serán, salvo contadas y raras excepciones, los protagonistas indiscutibles durante el año 2001, con el objetivo de que el dealer tenga un primer avance de los cuantiosos y profundos cambios que se sucederán a lo largo del próximo año.
Además, antes de que una nueva y revolucionaria tecnología o prototipo de producto salga a la luz, suele acompañarse de una orquestada campaña de marketing durante los meses previos, incluso años. Debido a esta forma de actuar, los profesionales de este mundo y también muchos usuarios finales, suelen estar oyendo las bondades que aportará tal artilugio o las tremendas prestaciones que se obtendrán gracias a la implementación de tal otra tecnología. ¿Qué hay de cierto en todo esto? Es el momento, entonces, de poner un poco de orden entre tanto desconcierto, y aclarar que productos y tecnologías serán demandados en mayor cantidad.

Nuevas formas de negocio, mayores retos
Por otra parte, Internet y el comercio electrónico, las nuevas y mejores comunicaciones externas, o la seguridad y fiabilidad en los datos y de los dispositivos, son cuestiones prioritarias en cuanto a la infraestructura informática en los servidores y equipos de la empresa moderna. En este sentido, y por muy optimizado que esté el funcionamiento de una compañía gracias al empleo de las últimas herramientas informáticas, el siglo XXI trae consigo nuevas y mayores exigencias creadas por la globalización de Internet. Creo que no hace falta recordar que, hoy en día, toda empresa que se precie de serlo y quiera sobrevivir en la jungla de los negocios, deberá emplear los innumerables recursos que la Web pone a su disposición. Por ejemplo, y atendiendo a las últimas tendencias en este sentido y a las posibilidades que ofrece la Red, las necesidades de buena parte de las empresas, presentes y futuras, se centran actualmente en las múltiples formas de comunicación con el exterior, la creación de tiendas virtuales, y cómo no, la ejecución de transacciones comerciales seguras. Bajo la denominación de e-business, se engloba un nuevo y revolucionario concepto de hacer negocios, con unas inmensas posibilidades, pero que obligatoriamente debe apoyarse en una sólida estructura de hardware y, por supuesto, en eficaces y seguras soluciones de acceso y comercio electrónico.
Así pues, los elementos más representativos que inciden directamente sobre la productividad de un empresa, son los analizados en este reportaje. En el cual se dará una rápida visión de qué camino están tomado algunas de las tecnología de la comunicación y de qué productos lograrán hacerse con una elevada cuota de mercado, para formar parte de los equipos y sistemas que conformarán la empresa del siglo XXI.

Hardware: el comienzo de una nueva era
Sin duda alguna, el hardware suele marcar los pasos que después deberán seguir los desarrolladores en la elaboración de las aplicaciones que nos permitirán sacar el máximo jugo de nuestros sistemas. Además, es donde el distribuidor tiene una mayor cuota de mercado. Por estos motivos, en este reportaje nos vamos a centrar especialmente en este aparatado, dejando para el final, y quizás en un segundo plano, las co
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