| Artículos | 15 SEP 2003

La biometría se hace presente en la vida real

Tags: Histórico
Dataquest señala que la biometría llegará a tomar importancia durante este año y despegará a partir de ese momento
Yolanda Sánchez.
Aunque este tipo de recursos son muy utilizados en la gran pantalla para dar un aspecto futurista a hábitos comunes como abrir una puerta, acceder a un banco o entrar en casa, lo cierto es que, poco a poco, van entrando en nuestras vidas. A pesar de que a muchos les sigue recordando a Matrix, la biometría ya está presente en aeropuertos, entidades financieras e, incluso, en la entrada de un concierto rock.

La realidad supera la ficción. Esta vieja frase que se repite con cierta frecuencia cuando nos encontramos ante algo sorprendente y que puede recordar situaciones cinematográficas, en el mundo de la seguridad informática ha encontrado su mejor registro.
Los intereses que se están volcando hoy en día en la Red y en los soportes tecnológicos en general, hacen que cualquier nuevo avance en sistemas de seguridad sea bienvenido por todos. De esta forma, casi de día en día, se encuentran nuevos sistemas de seguridad que han hecho que la típica contraseña nos parezca parte de la prehistoria tecnológica.
Pero la autentificación no es un aspecto que sólo preocupe a la hora de acceder a la información, sino que es prioritaria en muchos aspectos de nuestra vida diaria. Así, buscando la mejor forma de identificar a cada persona sin apenas margen de error y rápidamente, se ha llegado a la conclusión de que los rasgos personales e irrepetibles de cada uno de nosotros son el mejor código de acceso.
El nombre de esta tecnología es biometría y establece que los sistemas basados en las huellas de las manos, la retina del ojo o cualquier otro rasgo físico irrepetible, es la mejor forma de garantizar un método infalible de autentificación de usuario. Sin lugar a dudas, las escenas de Minority Report quedarán anticuadas antes de lo que esperamos. La clave está en nuestro cuerpo, y biología y tecnología se unen para avanzar en este camino.
Mientras nosotros nos seguimos sorprendiendo con estos sistemas a nuestros ojos futuristas, los fabricantes y desarrolladores del mundo de las TI continúan trabajando y tomando posiciones para el momento de iniciar la carreta en el mercado de la biometría. Junto a las compañías especialistas en la materia como Identix o Iridian, otras más generalistas empiezan a trabajar en este sector. Estos son los casos de Oracle, IBM, LG, Siemens o Fujitsu, y los datos les dan la razón ya que se espera que las ventas de sistemas biométricos representen, en 2007, unas ventas de 4.000 millones de euros desde los 600 millones que se movieron en 2002, según el Grupo Internacional de Biometría.
Otras consultoras como, por ejemplo, Dataquest señalan que la biometría llegará a tomar importancia durante este año y despegará a partir de ese momento.

¿Peligro para la intimidad de los ciudadanos?
Pero, como no podía ser de otra forma, en un tema tan controvertido ha estallado la polémica. Y es que son muchos los detractores o los expertos escépticos que llaman la atención sobre el peligro de implantar estas formas de reconocimiento.
Lo cierto es que las enormes capacidades de reconocimiento de este sistema implicarían cuestiones como reconocer a una persona en medio de una multitud a través de la retina de sus ojos o significaría saber todo de una persona a partir de su huella digital, entre otras posibilidades.
En esta materia ha tomado gran importancia el papel de los gobiernos y de sus equipos de seguridad y espionaje. Aunque todos los estados están interesados en esta tecnología, EE.UU. es el que, actualmente, está más volcado, en especial desde que comenzó su lucha contra el terrorismo internacional. Actualmente, el Pentágono ha propuesto un programa de Conocimiento e Información de Terrorismo (TIA, en sus siglas en inglés), cuya finalidad es proteger a los ciudadanos de las acciones terroristas.
En este sentido, la estadounidense Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA, en sus siglas en inglés) recientemente describió en el Congreso como el programa TIA desarrollará y utilizará este tipo de tecnologías para luchar contra el terrorismo, aunque también reconoció la necesidad de cuidar el ámbito privado y las libertades civiles.
Por todo ello, la agencia se ha comprometido a que las capacidades de vigilancia solamente afectarán a los sospechosos de terrorismo. Pero lo ambiguo de esta afirmación ha llevado a las agrupaciones de libertades civiles a temer que estas medidas invadan el entorno privado y violen las libertades de los ciudadanos.
“No estoy dispuesto a que alguien conozca todos mis movimientos y todo lo que hago durante el día”, aseguró el portavoz de la Unión de Libertades Civiles Americanas. “Tampoco quiero ser grabado ya que eso puede repercutir o mermar mi libertad actual”, concluyó.

Los primeros programas biométricos en funcionamiento
TIA es un término bajo el que se agrupan una docena de sistemas de vigilancia y aplicaciones de seguridad que se encuentran en diferentes fases de investigación y desarrollo. Las nuevas tecnologías pretenden detectar comportamientos sospechosos en grupos de personas, identificar a individuos en espacios públicos y determinar un modelo de comportamiento a través del análisis de las bases de datos resultantes.
Todo ello está legitimado, según este país, por tratarse de un nuevo intento de luchar contra el terrorismo y se espera que la investigación esté completa en 2007, aunque algunos de los componentes no podrán ser finalizados antes de 2009.
Parece ser que la clave de todo esto es un software de biometría que se está desarrollando en este momento. Este sistema está pensado para detectar a los presuntos terroristas a través de sus rasgos faciales o corporales analizando, incluso, aspectos como la forma de caminar. Además de esto, el proyecto llamado Próxima Generación Tecnología de Rostro, utiliza sistemas de alta resolución e imágenes 3D para leer las expresiones faciales y determinar cuándo las personas tienen unas sensaciones u otras. De esta forma, queda la puerta abierta a registrar el momento en que un individuo miente, dice la verdad, se siente intimidado, o tiene dudas en una situación determinada.
Pero la biometría de seguridad de Estado no se reduce sólo a este sistema. También se está trabajando en el software conocido como Identificador Humano en la Distancia, que está diseñado para reconocer a alguien desde una distancia aproximada de 150 metros. DARPA, además, está planeando desarrollar un radar, un sistema termal y sensores para identificar a una persona por distintos ángulos, incluso en las situaciones climatológicas más adversas.
Algunos de estos programas son proyectos que se llevan investigando en el sector privado mucho tiempo, pero, obviamente, la tecnología se vuelve palabras mayores en manos del Gobierno. Como consecuencia de trabajar en este contexto, la necesidad de mantener los avances en completo secreto, hace muy difícil saber en qué fase de implementación se encuentran o qué sistemas tecnológicos utilizan.
Entre las compañías que forman parte de este proyecto del gobierno americano destacan Oracle o las instituciones de investigación de Palo Alto.

Protección en las fronteras
Sin escapar a la polémica, todo parece señalar que la biometría también tendrá presencia en los aeropuertos de Estados Unidos y de Europa como una de las fo
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