| Artículos | 01 ENE 1996

Internet: una red llena de oportunidades

Tags: Histórico

Desde hace algunos meses el auge del CD-ROM o de las videoconsolas ha quedado completamente eclipsado por las telecomunicaciones desde ordenadores personales y la conexión a redes de información como Internet. Las nuevas tecnologías abren un nuevo mercado de clientes y oportunidades de aumentar las ventas de una manera sencilla y segura.

Internet, la absoluta reina de las redes, nació fruto de la red Arpanet, propiedad del gobierno norteamericano y creada durante la época de la guerra fría con la Unión Soviética, con un carácter de red inteligente que interconectase las bases militares de toda la nación, y que en caso de guerra nuclear garantizase las comunicaciones.

Poco a poco, a este proyecto se fueron incorporando los laboratorios y centros de investigación, las universidades, los centros de enseñanza pública y, por último, hace escasos años, la comercialización de la red a través de proveedores de acceso.

A Internet, por lo tanto, hay que considerarla como una red física que entrelaza ordenadores servidores de todo el mundo y que, aparte de ofrecer nuevas fuentes de información al usuario, también abre un mercado importante para las casas de venta por correo o la posibilidad de ofrecer soporte e información a los clientes de una forma cómoda y atenta.

De entre todos los servicios que Internet ofrece a los usuarios, probablemente sean únicamente el hipertexto multimedia (WWW) y el correo electrónico, los que se adapten más a las posibilidades de ampliar el número de clientes.

Aprovechar Internet

Prácticamente casi todas las compañías extranjeras fabricantes y desarrolladoras de aplicaciones ya poseen su espacio en el World Wide Web (WWW), desde donde informan y distribuyen sus productos y proporcionan actualizaciones o versiones de demostración a los usuarios de la red.

El World Wide Web permite combinar imágenes y texto con palabras clave que enlazan unas páginas con otras y, a pesar de las limitaciones actualmente existentes en el pseudo-lenguaje de programación de páginas hipertexto (HTML), la calidad de las presentaciones es sorprendente y sus posibilidades más que suficientes para trasladar cualquier hoja de producto, catálogo, lista de precios o formulario de pedido al WWW.

Este nuevo sistema de venta, aparte de no necesitar un local de cara al público con el consiguiente ahorro que ello supone y, a su vez, mantener una agradable presentación frente al público (en muchas ocasiones bastante más atractiva que una oficina de ventas o una tienda), permite ofrecer precios más ajustados en los productos a la venta y multiplicar las ventas ampliando el mercado (sobre todo de cara hacia una representación a nivel nacional e internacional).

El futuro de las denominadas páginas Web se sigue orientando al perfeccionamiento de su visualización. En breve se podrán visualizar columnas al puro estilo periodístico y jugar con gráficos tridimensionales.

Por otro lado, el correo electrónico (eMail) resulta uno de los mejores sistemas de atención al usuario o cliente por su carácter permanente y su uso económico ausente de los actuales problemas de aglomeraciones telefónicas en busca de soporte.

Cómo empezar

La gran afluencia de proveedores de acceso a Internet que existe en España ha originado una guerra de precios que favorece tanto al público como a los proveedores de información interesados en poseer una presencia en el World Wide Web.

El primer paso es contactar con diferentes proveedores de acceso para obtener sus tarifas. El precio aproximado del alquiler en un servidor está entre las 10.000 y las 35.000 pesetas mensuales por un espacio de 5 MB, más que suficiente para la mayoría de los casos, y una cuenta de acceso telefónico para la utilización del correo electrónico y la gestión remota de las páginas.

Si además se contratase la gestión y el alquiler de un dominio propio, es decir, que la dirección para acceder al servicio desde cualquier punto de Internet sea personalizada, cada proveedor suele cobrar alrededor de 10.000 pesetas mensuales.

Ante todo, hay que tener claras las limitaciones de Internet. En primer lugar, la seguridad de las transferencias y de la información que el usuario envía es uno de los aspectos más criticados aunque, en la actualidad, utilizando las herramientas adecuadas este tema está prácticamente zanjado. Por otro lado, las limitaciones del HTML también hay que tenerlas en cuenta a la hora de proyectar y diseñar las páginas.

Otra solución, bastante más cara y no justificable en la mayoría de los casos, es la instalación de un servidor de Internet dentro de la empresa y conectarlo a Internet mediante una línea punto a punto con cualquier proveedor de acceso a Internet. Descontando el equipo, los gastos mensuales superarían las 250.000 pesetas, aunque ofrece la posibilidad de revender el acceso a Internet a otros usuarios o proporcionarlo a la red local de la empresa si es que existe.

Sin excusas para la conexión

Sobre todo, Internet aporta una imagen moderna a la empresa. Abre las puertas hacia nuevos e ilimitados mercados bajo un precio bastante ajustado para todas las prestaciones que puede ofrecer.

Contactar con el proveedor adecuado es una tarea difícil, se deben estudiar precios, tarifas de conexión telefónica, tarifas de uso, servicios que nos ofrece (eMail, protocolos soportados, etc.) y, sobre todo, saber que vamos a disponer de un servicio de la máxima calidad con un ancho de banda suficiente para los usuarios de la red. Es importante contactar con un proveedor de la provincia en la que se habite, ya que facilitará los primeros pasos y ahorrará dinero en las llamadas para el mantenimiento.

Actualmente, la presencia de una empresa en Internet es casi imprescindible, y no nos referimos a una cuestión de prestigio sino que, en este momento, se vislumbra como una aplastante cuestión de utilidad.

Crecimiento trepidante

La evolución del negocio Internet no puede definirse con otro adjetivo que trepidante: si en 1995 la cifra de usuarios profesionales españoles conectados a Internet se cifraba en 30.000, y para 1996 se espera que sean ya 100.000, en el año 2000 este número puede alcanzar los cuatro millones de usuarios, según señala el último estudio de Nextel Engineering Systems España. Ello supone multiplicar por más de 130 veces el número actual de 30.000, al que habría que añadir los 90.000 que tienen únicamente una reserva de dirección Internet.

Por lo que respecta al mundo entero, se pueden contabilizar ya cuarenta millones de usuarios de 159 países de todo el mundo que hacen uso, de uno u otro modo, de Internet. Esta dispone, además, de unas 45.000 redes interconectadas, 56.000 dominios registrados y cinco millones de páginas Web.

Sin duda, Estados Unidos es el país con mayor número de usuarios, cabe señalar que uno de cada diez ordenadores estadounidenses está equipado con módem, aunque en 1997 esta proporción cambiará a una de cada tres máquinas. Sin embargo, de la base europea de 42 millones de máquinas, sólo 300.000 están abonados a Compuserve. Así, la tasa de crecimiento de Internet se cifra en un 180 por ciento, con lo que en 1997, según Forrester, la red mundial contará con 126 millones de usuarios conectados; mientras que Input calcula unos 200 para 1999.

Internet mueve dinero

Uno de los grandes apoyos para el desarrollo de la red es su potencial como base de negocios. Diversos estudios apuntan a que en el año 2000 ésta moverá aproximadamente 35.000 millones de dólares en Europa en lo referido a software, hardware y servicios. Por su parte, Input indica un volumen de negocio de 200.000 millones de dólares en concepto de servicios personales de entretenimiento, educación y formación; mientras que en comercio electrónico

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios