| Noticias | 30 NOV 2005

Hoy arranca la Televisión Digital Terrestre

Tags: Histórico
España se encuentra en estos momentos inmersa en el relanzamiento definitivo de la TDT y con ello se inicia la última fase del proceso de transición de la televisión analógica hacia la digital en nuestro país. Adicionalmente a las mejoras de calidad y versatilidad que supone la adopción de la TDT, este proceso, de obligada transición, permitirá ofrecer nuevos servicios de difusión mucho más cercanos y dinámicos con el espectador. Pero, ¿qué es y en qué consiste la TDT?
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Quien más o quien menos, ya habrá tenido ocasión de leer o escuchar algún que otro artículo o cometario sobre la televisión del futuro. Un nuevo patrón televisivo caracterizado por establecer un revolucionario cambio en el sector, tanto en el plano tecnológico como en la calidad final de las emisiones. Asistimos, por tanto, a una profunda metamorfosis con una trascendencia similar a la que en su día supuso el salto cualitativo de la televisión en blanco y negro a su actual formato en color.

Aunque para muchos el término de Televisión Digital Terrestre, también conocido por las siglas TDT, represente un concepto novedoso y completamente desconocido, la realidad nos revela que la futura televisión digital está mucho más próxima de lo que imaginamos cuando se habla de tecnologías de futuro. Tanto es así, que su funcionamiento es totalmente efectivo en una gran parte del territorio nacional, así como en un nutrido grupo de países europeos y, por consiguiente, ya existen numerosos dispositivos para hacer frente a la demanda de empresas y consumidores. Es decir, si vivimos en una ciudad relativamente poblada, o en sus proximidades, y contamos con los elementos necesarios, podemos disfrutar ya de las ventajas que aporta la introducción de la TDT.

Bien es cierto, que por el momento los operadores que emiten en “abierto” bajo el nuevo formato digital no presentan una oferta demasiado atractiva. En concreto, desde el pasado día 3 de abril, las cadenas analógicas se limitan a repetir a través de este sistema sus programaciones convencionales, tales como Tele5, TVE, Antena 3 y Canal Plus. Sin embargo, en el futuro la TDT permitirá multiplicar por cuatro la capacidad de emisión y cada operador tendrá dos canales de difusión de contenidos. Además, las mejoras en cuanto a calidad de imagen y sonido serán notables en la televisión digital, algo que ya es evidente para quienes hacen uso de las emisiones televisivas digitales de pago.

Por otra parte, todo salto evolutivo supone la adopción de una serie de cambios, que si bien pueden ser relativamente asequibles en el plano económico, no todo el mundo está dispuesto a asumirlos. No obstante, todos aquellos que renieguen a capa y espada de la TDT no tendrán otro remedio que “pasar por el aro”, si quieren seguir viendo sus canales de televisión habituales. El motivo de esta obligada transición no es otro, que la imposición “por ley” de un plazo para el fin de las emisiones analógicas, tal y como y hoy las conocemos, que en un principio se estableció para el no tan lejano año 2012.

Posteriormente, el gobierno de turno ha restado un par de años a esta cifra, dejando un periodo de transición de unos cinco años. Sin embargo las diferentes cadenas privadas apuestan por adelantar aún más esa fecha y es que todo está listo para el cambio y hacer efectivo el llamado “apagón analógico”.

Ante el tangible y obligado proceso de modernización que está sufriendo actualmente la televisión, resulta del todo necesario conocer con cierto detalle a qué tipo de cambios nos enfrentamos como usuario final y las ventajas asociadas a esta nueva tecnología.

La culminación de un largo camino
Actualmente existen dos grandes grupos de estándares para la transmisión de televisión digital. El europeo, Digital Video Broadcasting (DVB), y el estadounidense, Advanced Television Systems Committee (ATSC). Lamentablemente, y a pesar de que ambas normas poseen un formato base de 1.920x1.080 píxeles e incorporan el formato HDTV (Televisión de Alta Definición) digitalizado bajo MPEG-2, difieren en el sistema de compresión de sonido y el esquema utilizado para la transmisión de la información.

Como en otros muchos ámbitos, los estadounidenses nos llevan una gran ventaja. Baste decir que el desarrollo de ATSC empezó en 1987 y culminó diez años después. Mientras que el desarrollo de la norma europea, denominado “Proyecto Eureka-95”, se inició en 1993 y finalizó en 1995.

Tratando de recuperar parte del tiempo perdido España, junto al Reino Unido y Suecia, es uno los países pioneros en la Unión Europea en lo que a Televisión Digital Terrestre se refiere, ya que es uno de los pocos que ha puesto en marcha las emisiones de TDT en abierto. Concretamente, en la “vieja” Europa las emisiones TDT empezaron en el Reino Unido en 1998, un año más tarde en Suecia y en el 2000 en España.

TDT, la digitalización de la televisión
Muy a grandes rasgos, la televisión digital terrestre (TDT) es un nuevo concepto de televisión, que pretende proporcionar a los espectadores la posibilidad no sólo de recibir muchos más canales en su receptor o televisor, sino también añadir interactividad, basándose en la tecnología y versatilidad funcional de Internet. Básicamente, la TDT convierte la imagen, el audio y los datos de la televisión tal y como se conoce en la actualidad, la analógica, en información digital. Por lo tanto, una de sus principales ventajas es que permite una recepción en el hogar sencilla y poco costosa, ya que emplea el mismo sistema de recepción de la televisión analógica, la antena que ya posee el usuario en su casa de toda la vida.

Respecto a la televisión analógica y como en otros muchos campos, el formato digital de la televisión es mucho más flexible, y con una calidad de imagen y sonido superior, que muchos equiparan a la que se consigue con el DVD-Vídeo. Si ahora mismo sólo son una réplica de algunos de los contenidos analógicos, en muy poco tiempo ya se podrán ver contenidos específicos para TDT, algunos serán gratuitos y otros, los de mayor interés, llevarán asociada una cuota de pago. Evidentemente, la TDT representa un modelo de negocio muy atractivo, y que hasta la fecha ha estado bastante obstaculizado por las limitaciones de las emisiones analógicas. En cambio, la adopción del formato digital, abre una nueva perspectiva en el sector al posibilitar de una forma mucho más sencilla y segura el suministro de contenidos audiovisuales y otros servicios mediante pago.

En cualquier caso, el proceso de cambio es ya una realidad y aunque tiende a ser progresivo, por el momento son pocos los que se atreven a dar el primer paso y adquirir el equipamiento necesario para poder disfrutar de las pioneras emisiones televisivas digitales. Igualmente, el número de cadenas no será infinito y se apuesta por los canales temáticos especializados, pero se prevé que se desarrollen rápidamente porque ya está totalmente consagrado.

MPEG2 y MP3, la esencia de la TDT
Entrando en los pormenores tecnológicos, la TDT se fundamenta en una nueva tecnología de transmisión de las señales de televisión que permiten la optimización del espectro electromagnético y más concretamente, de la franja dedicada a las emisiones radioeléctricas. Los canales radioeléctricos de la televisión digital ocupan el mismo ancho de banda (8 MHz) que los canales utilizados por la televisión analógica pero, debido a la utilización de técnicas de compresión de las señales de imagen y sonido, tienen capacidad para un número variable de programas de televisión. Como cabe suponer, el mejor aprovechamiento del espectro radica en la emisión de las señales en formato binario bajo diversas y complejas técnicas de modulación. Además, otra de las ventajas de utilizar señales digitales es la posibilidad de codificar la información. En concreto, la TDT utiliza dos estándares de codificación muy populares en el mundo de la informática para comprimir tanto la imagen como el sonido. Así, mientras las imágenes de televisión son encorsetadas bajo el manido formato MPEG 2, el sonido adopta el aún más popular estándar MPEG Layer 3 (MP3).

En consecuencia, las emisiones TDT gozan de la calidad propia de los actuales DVD-Video, tanto en la faceta de la imagen como en la del sonido. Además, la relación de aspecto pasa del clásico formato 4:3 a la versión panorámica 16:9, lo que sup
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