| Artículos | 01 DIC 2003

Empresas españolas a la caza del mercado exterior

Tags: Histórico
Expandir los negocios es, en algunas ocasiones, la única forma de subsistir en el mercado
Bárbara Madariaga.
Expandirse internacionalmente se ha convertido en una necesidad para muchas empresas que ven como la tendencia hacia la globalización, o la gran competencia que hay en el mercado español, puede poner en peligro su permanencia en el sector. El mundo es muy grande y hay muchas zonas a las que un negocio se puede orientar, cada una con sus ventajas e inconvenientes. Además, el comercio exterior se ha convertido en el eje de la economía nacional y, es por eso, que desde muchas organizaciones, tanto gubernamentales como particulares, se intenta apoyar la expansión internacional de las empresas. Un problema: el hecho de que para “colonizar” otros mercados, primero hay que creérselo.

Que el mundo tiende hacia la globalización es un hecho. La consolidación de Internet como herramienta para hacer negocios o la desaparición de las aduanas, dentro de poco, en 25 países de Europa hace que las empresas españolas (también pequeñas y medianas) tengan más oportunidades para expandirse internacionalmente.
En muchas ocasiones parece que nos da miedo salir fuera y no se sabe si es que el carácter español lo impone, pero siempre tendemos a menospreciarnos. Pues bien, esta concepción errónea sólo está en las mentes de los españoles, ya que, en el exterior, nuestros productos están bien considerados. Según declaraciones de José Manuel Fernández Norniella, presidente del consejo superior de las Cámaras de Comercio, Industria y Navegación de España, “en los últimos años, las relaciones comerciales con otros países han experimentado una transformación sustancial, los intercambios económicos se han desarrollado con gran rapidez, España es más y mejor conocida en todos los mercados y, sobre todo, tiene mayor capacidad industrial y tecnológica para competir con los países más desarrollados de nuestro entorno”. Lo que muchas empresas no se dan cuenta, sobre todo si hablamos de pequeñas y medianas compañías, es que el refrán “el que mucho abarca poco aprieta”, muchas veces no es efectivo, sobre todo si vivimos en un mundo que tiende hacia la globalización y en un país donde la competencia, en casi todos los sectores, es excesiva, lo que hace que expandir los negocios fuera de nuestras fronteras sea, en algunas ocasiones, la única forma de subsistir en el mercado.
Bien es cierto que mirar al mundo puede frenar los impulsos expansionistas, “sobre todo si tenemos en cuenta que aunque en España una empresa puede estar dentro de las consideradas como grandes, en el ámbito internacional ésta se convierte en un pequeño negocio”, aseguró Jorge Martos, director adjunto internacional de Indra. Pero, a pesar de los riesgos que se corren, las ventajas son muchas, tanto a nivel de facturación como de imagen de la compañía.

La importancia de la PYME
“El comercio exterior se ha convertido en uno de los ejes de la economía nacional”. A pesar de estas declaraciones, José Manuel Fernández Norniella, también asegura que, de los datos que se desprenden de un informe realizado por las Cámaras, la gran parte de las exportaciones se concentran “todavía” en pocas empresas, la mayoría de gran tamaño, “aunque la PYME está adquiriendo un protagonismo creciente”.
Es bueno que nuestras grandes empresas se expandan, como Telefónica, BBVA, Repsol o Inditex, entre otras, pero lo cierto es que el éxito de la internacionalización de la economía española pasa por incorporar un mayor número de pequeñas y medianas empresas al sector exterior. De ahí que las políticas de promoción deban orientarse a cubrir las necesidades de las PYMES. Por eso, desde el Ministerio de Economía se han puesto en marcha proyectos que, en sus primeros años de andadura, están cosechando buenos resultados. Quizá, el más importante sea el Plan de Iniciación a la Promoción Exterior (PIPE 2000), que busca convertir a la pequeña y mediana empresa en exportadora regular.

Latinoamérica, el hermano menor de España
Pero, ¿cuáles son los mercados más receptivos? Obviamente aquellos en los que la competencia sea menor. A priori, se puede pensar en los países latinoamericanos, que, aunque muchos de ellos están envueltos en revueltas políticas y sociales, además de crisis económicas (Venezuela, Bolivia, Colombia…), muchos otros países ya están empezando a remontar hacia la estabilidad económica (Brasil, Chile, Méjico, Perú o Argentina).
Los pros para invertir en estos mercados se centran, según palabras de Álvaro Ramírez, director general del Grupo SP y presidente del Grupo Soft, “en el hecho de que el mercado latinoamericano está en proceso de maduración, además de que el número de clientes es amplísimo. Aunque no nos podemos olvidar de otros factores que pueden estar considerados como lógicos, como es el idioma o nuestras raíces culturales conjuntas”. Estos fueron los principales factores que hicieron que su compañía se decantara por América del Sur, y, a día de hoy, y después de realizar grandes inversiones, “representa entre el 30 y el 35 por ciento de nuestra facturación, sin el factor de corrección de balance”.
Pero tampoco hay que pintarlo todo de color de rosa, ya que también hay contras o dificultades en el camino. Según Álvaro Ramírez, “uno de los principales problemas que tuvimos que solventar fue la corrupción que existe en algunos países latinoamericanos, o las diferentes formas de trabajo que tenemos los españoles y los iberoamericanos”.

Otros mercados a explotar
Pero Latinoamérica no es el único destino que pueden elegir las PYMES. Las ventajas de pertenecer a la Unión Europea (UE), como el hecho de que las aduanas ya no existan, con lo que los impuestos que se pagan son los propios del país exportador, también pueden ser aprovechadas por las compañías españolas. De hecho, según datos facilitados por el Instituto de Comercio Exterior (ICEX), dentro de los 10 países donde más exportamos, siete pertenecen a la UE. El primero: Francia, aunque eso sí, también es el país del que más importamos. “La forma de trabajar de los países europeos es más similar a la nuestra y la penetración en los mismos avanza de una manera más rápida que la de otras regiones”, aseguró Cam Schinhan, director de nuevos mercados de Panda Software.
Asimismo, otra de las compañías que se ha caracterizado por su expansión internacional es Indra, “algo más del 30 por ciento de nuestra facturación corresponde a los proyectos internacionales, del cual, casi el 60 por ciento pertenece a los países miembros de la UE y a los de próxima incorporación. Estados Unidos representa el 16 por ciento y Latinoamérica, un 15 por ciento”. Uno de los datos más relevantes es que el mercado Iberoamericano para Indra, en vez de crecer ha disminuido (hace cuatro años representaba el 35 por ciento). ¿La razón? Los numerosos conflictos sociales y políticos de los que antes hablábamos han hecho que esta compañía se decantase por apostar por otras zonas geográficas.
Los acuerdos alcanzados por el Gobierno con países asiáticos, como es el caso de China, también han abierto las puertas a estos
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