| Artículos | 01 OCT 2002

El software e internet una relación con futuro

Tags: Histórico
Entre el año 2001 y 2006 se vaticinan, según IDC, tasas anuales de crecimiento acumulado para ASP que superan el 85 por ciento para Europa
Yolanda Sánchez.
Cada cierto tiempo entra un nuevo concepto en el mercado de las TI que revoluciona a todo el sector. En el caso del software, el “totum revolucion” vino de la mano de una nueva idea: el software como servicio. La venta de licencias por Internet y el modelo de comercialización ASP, llenaron páginas y vertieron tinta pero qué se materializó de todos aquellos proyectos y cuál es la realidad actual sigue siendo cuestión de opiniones. En este apartado, Dealer World intentará vislumbrar cual es la situación actual.

Parecía la conjunción perfecta, pero la perspectiva que da siempre el paso del tiempo sitúa las cosas en su lugar y, lo que es más importante, en su justa medida. Normalmente, la opinión general señala que el concepto de software como servicio no era tan revolucionario y que, como siempre, tiene sentido sólo dentro de un sector de las tecnologías concreto. Todo ello queda lejos de redibujar el sector de las nuevas tecnologías, como se prometía en sus primeros tiempos.
Al hablar de software como servicio se puede tomar como referencia a Microsoft, que lleva ya casi tres años trabajando en este sentido. Si atendemos a los resultados que ha obtenido hasta el momento, podemos afirmar que el software como servicio está tomando una gran relevancia. Según los datos facilitados por la corporación, los usuarios finales en España (especialmente los empresariales) gastaron 18 millones de euros el pasado año en adquirir a diferentes partners aplicaciones Microsoft como servicios. “Es decir, se ha doblado esta cifra en comparación con la registrada en 2000. Y eso en un año de recesión como el pasado”, remarcaba Juan José Carmena. Además, las previsiones de cara al futuro siguen siendo optimistas, ya que los datos recabados hasta la fecha demuestran que “hay un mercado real, con soluciones reales para los clientes que están siendo utilizadas”. Por eso, Microsoft estima “siendo prudente” que la facturación puede llegar a los 25 millones de euros en el presente ejercicio.
Y es que la revolución de Internet no dejó que nada en el mundo de las tecnologías se mantuviera pasivo y, en el caso del software, no podía ser menos. En medio de todo ello estudiosos de la materia, analistas profesionales y “espontáneos” no dejaron de advertir que el mundo de los programas de software sería uno de los pilares sobre el que se articularía la nueva era Internet.
Ya no cabía duda por entonces de que el software se impondría como la materia prima del comercio electrónico ya que, según los entendidos, su naturaleza intangible hace que sea el producto perfecto para el comercio electrónico. Así nació la idea de las licencias a través de Internet. Sonaba bien: el usuario podría adquirir un programa a través de la Red, descargarlo a su disco duro directamente y todo sin tener que pasar por ningún otro trámite. Además, y esto era uno de los valores añadidos del nuevo canal, recibiría puntualmente las actualizaciones de su programa o, en su defecto, aviso de que éstas ya estaban disponibles. De aquí al ASP (Application Service Provider) ya no quedaba nada. Así, nació la idea del “renting” o, para entendernos, el alquiler de aplicaciones.
Contando con un medio como Internet que llega a todas partes, el software podía tomar mil formas y adecuarse a las necesidades del usuario. Para adaptarse al aspecto económico, especialmente en materia de aplicaciones con costes elevados, el proponer al usuario que, a partir de una cuota mensual, podría disponer del uso de las aplicaciones, supone una nueva manera de entender el software. Todo ello se vio envuelto en el archiconocido, siguiendo con la terminología inglesa, “outsourcing” o externalización de recursos e información.
¿En qué quedó todo eso? El software unido al concepto de Internet pasó por momentos de euforia convirtiéndose en la estrella indiscutible de las TI. Ahora, cuando la recesión ha puesto la gota de sensatez necesaria para que se descubriera que “todo lo que es Internet, realmente no es negocio”, parece que sí se abre una nueva etapa, pero nos mantenemos lejos de esa redefinición del software, como muchos se aventuraron a pronosticar. Realmente, el tiempo ha demostrado que, tanto en la venta de licencias de software a través de Internet como en el modelo ASP, es necesario mantener una especialización, una profesionalidad y un valor añadido, las mismas claves que se imponen en cualquier otro mercado.
Al margen de lo que se pueda opinar a título personal, la realidad es que muchas empresas del entorno tecnológico están invirtiendo en este modelo de negocio. Telefónica, Microsoft, Integris, SAP, Grupo SP o IBM, son algunas de las compañías que están tomando posiciones en este negocio del software ligado a Internet.

Apuesta por las ventas de software a través de Internet
El primer matrimonio entre Internet y software dio lugar a la adquisición de manera on-line de las licencias de las aplicaciones. Desde ese momento muchos fabricantes y muchos mayoristas han abierto sus puertas, virtualmente hablando, a la venta por este nuevo canal.
Un ejemplo perfecto en esta materia puede ser Adobe que canaliza todas las ventas, de cara a sus mayoristas, a través de Internet. Acercarse a los modos y modelos de Internet para sacar sus máximos beneficios y reducir los pasos, casi burocráticos, entre la presidencia general de la compañía y el usuario final, son las consignas que se impuso Adobe a la hora de acometer estos cambios en su estructura que afectaron directamente al canal. Con una reducción de mayoristas y con el comercio electrónico entre ellos y el fabricante, se inicia una nueva etapa sobre la que Dealer World tuvo la oportunidad de conversar con el director general de Adobe Systems Ibérica, Alfons Sort.
En este sentido, y en cuanto a los detalles de cómo se van a llevar a cabo esas transacciones de comercio electrónico entre el fabricante y sus cuatro mayoristas, Sort reconocía que se integrará toda la logística de Adobe en Europa dentro del mismo sistema SAP que la compañía ya utilizaba en otras partes del mundo, especialmente en Estados Unidos. Por eso, la estrategia pasa por “impulsar decididamente lo que es el comercio electrónico en transacciones business-to-business, entre mayorista y fabricante. Tanto nosotros como el canal estamos absolutamente convencidos de las ventajas que tiene, especialmente a la hora de fomentar la eficiencia para conseguir que la información relativa a la disponibilidad de un producto, sobre el estado de un pedido o de un envío, sea accesible 24 horas al día y 7 días a la semana, y pueda ser consultada en cualquier momento y, a la vez, se pueden reducir los costes del proceso logístico. De esta manera podemos conseguir que los productos le lleguen al usuario de una manera más rápida y con un coste más reducido”.
Autodesk es otro de los fabricantes de software más importantes que no han dudado a la hora de comercializar su software a través de Internet, “ya que utilizar la Red como un medio para la venta de nuestros programas ofrece ventajas muy importantes para nosotros como la reducción de los tiempos de espera y la seguridad de que nuestros clientes siempre estarán informados de las últimas novedades y podrán acceder a él cuando quieran”, afirmó al respecto Xavier Armengou,

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