| Artículos | 01 JUN 2003

El PC para superar la crisis

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Más velocidad y mejores prestaciones, las claves de una carrera que no cesa
Ramón A. Fernández.
Lejos han quedado los años en los que los usuarios adquirían un ordenador con una configuración cerrada. En los últimos años, cuando una empresa quiere instalar o renovar el parque informático, acude a un distribuidor solicitando una configuración a medida de sus necesidades o, en la mayoría de los casos, con unos requisitos en busca del consejo del profesional para que le asesore sobre las mejores posibilidades. Por este motivo, cualquier profesional de la informática tiene que ser capaz de informar a este cliente sobre las posibilidades que se abren ante él y sobre las mejores opciones a tomar.
Por este motivo, en estas páginas queremos ofrecerles un breve repaso de las posibilidades que ofrece el mercado ahora y, lo que es más importante, las que se van a ofrece durante los próximos meses, como un granito de arena más a la hora de permitir al mercado llegar a los niveles a los que nos acostumbró hace unos años.

Sin duda alguna, el hardware suele marcar los pasos que después deberán seguir los desarrolladores en la elaboración de las aplicaciones que nos permitirán sacar el máximo jugo de nuestros sistemas. Y si se habla de hardware, es del todo obligado empezar por el componente principal de todo ordenador y que suele centrar el máximo interés y miradas entorno suyo.
A este respecto, la continua evolución del mercado ha provocado el lanzamiento de nuevos procesadores, así como la aparición de nuevos núcleos y tecnologías. Intel y AMD, siguen su particular lucha en todos los frentes de batalla posibles, desde el ordenador de sobremesa, pasando por los equipos portátiles y dispositivos móviles, hasta alcanzar su punto más álgido en los procesadores para estaciones de trabajo y servidores. Como antesala, ambos fabricantes muestran sus principales líneas de actuación descubriendo las futuras capacidades y prestaciones de sus respectivos productos, y a juzgar por la información disponible parece que el avance va a ser más que considerable.
En definitiva, los ordenadores de sobremesa, los equipos portátiles y los servidores verán aumentado su potencial, sin que el coste final de los mismos sufra un incremento significativo.

Los ordenadores de sobremesa del presente y el futuro
Desde que hace un par de años, y contra todo pronóstico, AMD rompiera la mítica frontera del gigahercio, la batalla entre Intel y este fabricante no ha cesado ni un solo día. Buena muestra de ello es que ahora los buques insignia de cada firma son ya el Pentium 4 a 3 GHz y el Athlon XP 3000+.
No contentos con estos logros, tanto AMD como Intel nos deparan importantes novedades para este año. Inicialmente, AMD tratará de recuperar algo del terreno perdido que actualmente tiene su línea Athlon XP, primero con el núcleo Barton y, posteriormente, con el núcleo Hammer (en sus dos variantes ClawHammer y SledgHammer), frente a los nuevos Pentium 4 con FBS a 533 MHz (núcleo Northwood). En este sentido, estos dos nuevos núcleos se obtendrán bajo el proceso de fabricación de 0,13 micras, si bien sólo el núcleo ClawHammer sufrirá en la segunda mitad del año un proceso de actualización en el que, además de otras importantes novedades, se adoptará una nueva tecnología de fabricación de 0,09 micras.
Por su parte, Intel tiene en el nombre en clave de Prescott uno de los secretos mejor guardados. En principio, o al menos ésa es la intención inicial que tiene la multinacional americana, parece ser que la “denominación de origen” Pentium tiene las horas contadas a favor del nuevo abanderado comercial Prescott. Aunque también es cierto que Pentium tiene una identidad propia e imagen de sobra conocida y totalmente consolidada en el sector, por lo que no es de extrañar que presumiblemente se mantenga una línea más conservadora y Prescott acabe adoptando la denominación de Pentiun 5.
Sea Prescott, Pentium 5 o como decidan denominarlo, este procesador, que previsiblemente verá la luz en la segunda mitad del año 2003, será el primero que se obtenga bajo el nuevo proceso de fabricación de 0,09 micras (90 nanómetros), podrá funcionar a frecuencias de reloj de hasta 5 GHz e integrará, nada más y nada menos, que unos 100 millones de transistores. Asimismo, como novedades más significativas, podemos destacar su arquitectura de 64 bits reales, y no 32 bits como en la actualidad, la incorporación de una mayor cantidad de memoria caché de segundo nivel y el soporte de la ya conocida tecnología Hyper-Threading.
Al margen de otras posibles sorpresas de última hora, cabe comentar brevemente que la característica Hyper-Threading (múltiples subprocesos) permite disponer de dos canalizaciones de procesamiento independientes, con las que poder llevar a cabo dos procesos simultáneos y acelerar el procesamiento de cada uno de ellos por separado. Es decir, posibilita que los sistemas operativos capaces de trabajar con más de un procesador puedan reconocer dos procesadores virtuales en los sistemas con un procesador Prescott instalado en su interior, realizando todas las tareas como si de un ordenador dual se tratase.
Por su parte, la caché de segundo nivel del nuevo Prescott dobla a la existente en los actuales Pentium 4, alcanzando la notable cifra de los 1.024 KB y, además, su funcionamiento ha sido notablemente optimizado, debido en parte a la tecnología de múltiples subprocesos.
Además, Intel está planeando incorporar funciones y tecnología de seguridad en sus microprocesadores en los próximos meses, tendentes a minimizar los posibles efectos maliciosos de los virus y ataque externos. La tecnología, llamada LeGrande, inicialmente se incluirá en Prescott. A diferencia de Palladium, presentada hace unos meses por Microsoft, la tecnología LeGrande funcionará con cualquier sistema operativo sea o no Windows. Básicamente, esta tecnología, incorporada dentro del procesador, tiene como objetivo establecer un entorno de hardware que impedirá de forma global los ataques externos, tales como los virus informáticos, protegiendo el propio procesador, el subsistema de memoria y el disco duro.
El nombre de Barton es equiparable a lo que representa Prescott en el seno de los procesadores Pentium 4 de Intel. Es decir, es el nombre de un nuevo núcleo K-8, con el que AMD pretende competir frente a la nueva generación de Pentium 4 que está por llegar. Entre las características más destacables de este nuevo núcleo bajo arquitectura de 32 bits está la inclusión de una caché de segundo nivel de 512 KB, un tamaño superior a la que hasta ahora tenía el núcleo anterior, el Thorougbred. El bus del sistema es otra de las cualidades que a priori podríamos destacar, ya que parece ser que podría a llegar hasta los 333 MHz.
Los procesadores con núcleo Barton partirán desde una velocidad de 1,67 GHz, equivalente a la nomenclatura 2600+. Esto puede parecer un paso atrás, pero la inclusión de esta nueva caché L2 hará que los procesadores con la misma velocidad que los de núcleo Thorougbred rindan a un nivel bastante superior.
Sin embargo, tal y como estaba inicialmente previsto, AMD informaba de que sus nuevos procesadores Athlon XP Barton no adoptarán tecnología de procesamiento SOI (Silicon On Insulator). Según los planes iniciales de AMD, el Athlon XP Barton iba a fabricarse bajo un proceso de fabricación de 0,13 micras y con una nueva tecnología SOI, un pr
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