| Artículos | 01 ABR 2006

El escaparate del mercado

Tags: Histórico
Cámaras fotográficas con superzoom
Ramón A. Fernández.
Mayor número de controles manuales, formato de archivo de imagen RAW y prestaciones avanzadas, conforman la carta de presentación de muchos modelos de cámaras fotográficas dirigidas a los cada vez más exigentes usuarios particulares. Una nueva línea de compactas, con una fisonomía cercana a los modelos SLR, que también se caracterizan por incorporar un potente zoom óptico con el que proporcionar una mayor versatilidad de uso.

Aunque algunos vaticinan que las cámaras réflex digitales más económicas acabarán con los modelos de compactas avanzadas que han dado en denominarse “falsas réflex”, dado que su aspecto y manejo guarda cierta similitud con los modelos más apreciados por los profesionales, hoy por hoy representan una interesante alternativa en un mercado que cada día mueve mayores cifras. En cualquier caso, y pese a la imposibilidad de intercambiar los objetivos, lo cierto es que este particular segmento de mercado está viviendo días de gran dinamismo, y cada vez son más, y más interesantes, los modelos que actualmente hay disponibles en el mercado.


Canon PowerShot S2 IS
Pese a las numerosas similitudes físicas entre el nuevo modelo PowerShot S2 IS y su antecesor S1 IS, Canon ha realizado en realidad una importante remodelación en aspectos tan fundamentales como la óptica, el sensor e incluso el procesador de imagen.
En líneas generales, se trata de un modelo dotado de un resolutivo sensor de 5 MP que está muy bien acompañado por una luminosa y versátil óptica que, entre sus muchas cualidades, cuenta con un potente zoom óptico de 12 aumentos y un eficiente sistema de estabilización. Si bien, la principal virtud de la PowerShot S2 IS es su potente procesador de imagen DIGIC II, el mismo que incorpora la afamada EOS 350D perteneciente a la gama profesional de SLR. Con estos mimbres, la propuesta de Canon destaca por su versatilidad y por ofrecer unas notables prestaciones, destacado su notoria cadencia de disparo de 2,4 fotogramas por segundo, su precisión y velocidad en el enfoque y la elevadas velocidades de obturación de 1/3.200 a 1 segundo.
El cuerpo de este nuevo modelo de Canon sigue las pautas que ya podemos considerar estándares en el segmento de cámaras compactas con aspiraciones réflex. Consecuentemente, su ergonomía es bastante aceptable, ofreciendo un agarre cómodo y funcional, gracias a la gran empuñadura lateral. Asimismo, su uso puede realizarse únicamente con la mano derecha, dado que la práctica totalidad de los botones de control quedan al alcance de nuestro pulgar derecho y, además, todos los mandos son perfectamente accesibles sin necesidad de quitar el ojo del visor.
Pese a estar fabricada en un material plástico, ofrece una buena sensación de robustez. No obstante, el color plateado es más propenso a evidenciar las marcas y roces del día a día que el sufrido negro mate de la mayoría de sus rivales. En cualquier caso y para los gustos de los particulares, resulta demasiado voluminosa y pesada. En concreto, es demasiado grande para poder guardarla en un bolsillo, aunque también es demasiado pequeña para llevar en una bolsa convencional de material fotográfico. Un mal endémico en este tipo de modelos.
Prácticamente al mismo nivel de importancia que el procesador de imagen, destaca el objetivo, de su propia manufactura, con el que está equipado esta cámara. En concreto, la óptica, de la serie Ultrasonic, ofrece una sobresaliente luminosidad (f/2,7 – f/3,5) y un rango focal capaz de cubrir desde un angular de 35 milímetros hasta un teleobjetivo de 432 milímetros. Adicionalmente, un modo “súper macro” permite realizar tomas desde 0 centímetros y una lente de aproximación opcional 500D (58 mm.), ofrece la oportunidad de realizar fotomacrografía de forma interesante y experimental.
Respecto al sistema de autofoco, hemos de señalar que se caracteriza por realizar un enfoque interno preciso, rápido y silencioso. No obstante y como en la mayoría de los casos, sólo la combinación de las focales más extremas y la luminosidad escasa puede provocar algún problema. No hay que olvidar tampoco que la S2 IS incorpora, como novedad, una luz auxiliar para el autofoco en el frontal del cuerpo.
Tal y como indica la propia denominación IS del modelo, el estabilizador de imagen es una pieza imprescindible para esta potente óptica. Un estabilizador que ofrece varios modos de funcionamiento y que permite tanto aprovechar al máximo las focales más largas como disparar a velocidades realmente bajas. Por último, y con el objeto de adecuarse a las exigencias más elevadas de los usuarios, Canon ofrece lentes conversoras que permiten extender la gama focal desde un angular de 27 mm. a un súper teleobjetivo de 648 milímetros.
Por otro lado, la rueda de modos, posicionada en su habitual lugar, permite elegir los típicos modos de trabajo, desde el automático hasta el manual, incluidas tres opciones personalizables que permiten almacenar los parámetros deseados para cada ocasión. Como no podía ser de otro modo, mediante este mismo dial se accede al modo de escenas 16 escenas prefijadas. En cualquier caso, el funcionamiento del zoom y la manejabilidad de los mandos que lo controlan no presentan inconveniente alguno. Cabe destacar las diferentes velocidades a las que se desplaza el zoom de la cámara, según se mantenga accionado el mando correspondiente o se opte por pequeños toques.
La pantalla LCD es, sin duda alguna, uno de los aspectos que Canon debiera mejorar en futras revisiones. Para empezar, las 1,8 pulgadas de diagonal visibles representan actualmente un valor poco llamativo frente a la tendencia generalizada de apostar por pantallas de mayores dimensiones. Asimismo, la calidad visual que ofrece tampoco es especialmente buena, dado que no cuenta con un nivel de contraste elevado y las imágenes a contraluz muestran graves defectos cromáticos. A su favor y como prestación adicional, la articulación de la pantalla LCD permite encontrar posiciones muy cómodas de disparo y una función de visión nocturna que ayuda a encuadrar en condiciones de baja iluminación.
El flash incorporado dispone ahora de un control manual para su despliegue. Además de las lentes conversoras, Canon dispone de otros accesorios opcionales, que incluyen el flash Canon de alta potencia HF-DC1.
Las funciones multimedia están presentes en esta cámara digital, con la captura de vídeos VGA de alta calidad (640x480 píxeles a 30 fps). Aunque esta capacidad se trata de una opción secundaria, es bastante buena y, además, se ve favorecida por la presencia de un botón específico, situados en las proximidades del visor, que permite iniciar directamente las grabaciones. Incluso y gracias a la potencia del procesador de imagen, es capaz de hacer tomas de fotografías digitales a la máxima resolución mientras estamos grabando secuencias de vídeo. En concreto, la grabación de vídeo se interrumpe momentáneamente mientras se toma la imagen fija, que queda almacenada de forma independiente al archivo de vídeo, y reanudando a continuación la secuencia de vídeo.
En cuanto al almacenamiento, Canon no ofrece ninguna novedad de especial relevancia y se limita a guardar la imágenes digitales únicamente bajo formato JPEG y, por tanto, deja completamente de lado a quienes ya ha degustado las cualidades de los archivos RAW. De igual modo, en la ranura lateral de la cá

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