| Artículos | 01 DIC 2000

El comercio electrónico en cifras

Tags: Histórico
Yolanda Sánchez.
Todo el mundo habla del comercio electrónico, pero no siempre se refieren a lo mismo. La presencia en la Red como ventana de una empresa, la muestra de catálogos o la muestra de información poco tiene que ver con el tan nombrado e-business. Según varios estudios, el camino hacia el comercio electrónico real no está más que a medio andar y parte de lo que hoy vemos son meros espejismos.

El comercio electrónico parece ser la gran promesa de los próximos años. Cuando Internet era poco más que un proyecto de futuro ya se hablaba de las aplicaciones empresariales que podía traer consigo. Se hablaba del poder igualitario y la democratización de este nuevo medio: PYMES y empresas multinacionales se encontrarían en igualdad de condiciones ante la Red. Pero no resultó tan sencillo y hoy, cuando Internet ya está implantado en la sociedad, vemos que los problemas son muchos y de diferente naturaleza.
El desigual desarrollo en diferentes países, las dificultades de una aplicación íntegra en el ámbito empresarial, los problemas legislativos para garantizar un pleno desarrollo del comercio electrónico son sólo una parte de los problemas que empezamos a atisbar en la actualidad. Si el desarrollo del comercio electrónico no ha hecho más que empezar, ahora sabemos que los problemas también.

Una mirada a Europa
Según el estudio de Gartnet solicitado por Cisco Systems para comprobar el desarrollo del comercio electrónico en Europa, el crecimiento es muy inferior a EE.UU y desigual en los diferentes países. El propósito del estudio es intentar "medir" la expansión de Internet y la manera de evolucionar hacia la economía real basada en el comercio electrónico.
Además de dibujar la situación clara del asentamiento de lo que se puede llamar nueva economía en el Oeste de Europa, Europa del Este y Centro Europa, se han incluido las expectativas de Gartner de acuerdo con la evolución de la economía de Internet en los próximos años.
Según Gartner, el comercio electrónico pasará de ingresar 23 millones de dólares en 1999 a 1.2 billones en el año 2004. La evolución en los próximos años será vertiginosa, pero desigual: el comercio electrónico en el Oeste de Europa aún está dando sus primeros pasos y para su desarrollo necesita un cambio de mentalidad y mayor madurez. Desde el sector empresarial la actitud ante esta nueva tecnología varía mucho. Así, la presencia de la entidad corporativa en Internet es suficiente para que muchas compañías se sientan integradas en la Red, mientras otras permiten que sólo una parte de las operaciones se realicen en la Red.
Los datos hablan por si solos. El 75 por ciento de los encuestados están de acuerdo con la afirmación de que Internet es un cambio fundamental e irresistible en la forma de hacer negocios en el futuro. El 85 por ciento se identifica con la afirmación de que el e-commerce es el mayor cambio para la industria en los últimos años y hay que seguirlo para no quedarse atrás. Sólo del 12 por ciento afirmaron que es demasiado pronto para opinar sobre el comercio electrónico y que es mejor esperar para pronunciarse.
Para desarrollar el estudio se han tenido en cuenta la infraestructura (network, ISP, etc.), aplicaciones empleadas, intermediarios y comercio (valor real de lo que se está vendiendo en Internet). En función de estos factores, se pudo deducir que en Europa la economía en Internet tiene unas previsiones de crecimiento de 53 millones de dólares en 1999 y de 1.204 millones de dólares en el año 2004, lo que significa un crecimiento anual cercano al 87 por ciento. Gartner estima que el comercio en Internet crecerá de manera acelerada (crecimiento anual del 123 por ciento) como parte del crecimiento de la economía.
Otro dato revelador señala que el crecimiento no será homogéneo en el ámbito europeo. Los resultados obtenidos del estudio en previsión del desarrollo del comercio electrónico para el 2004, desvela que será Alemania el país más aventajado con un 30 por ciento, seguido de Inglaterra con un 22 por ciento, Francia con un 11 por ciento e Italia con un 7 por ciento. Las estimaciones para España son del 3 por ciento.
Cabe señalar que estás conclusiones no pueden resumir toda la situación real de los países estudiados aunque se han basado en factores como la medición del número de personas que cuentan con acceso a Internet y el número de transacciones comerciales per cápita.
Por su lado, Holanda ha adivinado muy pronto las posibilidades del comercio electrónico y ha adoptado las infraestructuras necesarias para desarrollarlas. Por todo ello, hay muchas compañías multinacionales de distribución que han localizado sus actividades de e-commerce en este país. Además, está beneficiada por sus presencia en la industria de la tecnología (IT), especialmente en la implementación B2B. En cuanto a Inglaterra, la adaptación empresarial a Internet en este país se ha desarrollado de manera muy rápida. Como en el caso de Holanda, tiene una importante presencia dentro del mundo de la industria de la tecnología y está beneficiada además por su situación y su relación histórica con EE.UU. Alemania, también ha desarrollado de manera temprana la industria de las tecnologías. El sector B2B ha tenido un gran desarrollo y cuenta con varias compañías multinacionales especializadas en la e-producción, especialmente en el sector automovilístico.
A pesar del buen paso de algunos países europeos en lo tocante a esta adaptación, todos ellos están en clara desventaja cuando se les compara con de EE.UU. Solamente las economías de los países nórdicos (referidos a Europa) pueden tener una penetración de la Red cercana a la de EE.UU, aunque con todo, las transacciones a través del comercio electrónico en el Reino Unido, Alemania y los Países Bajos llega escasamente al 60 por ciento del que se lleva a cabo en EE.UU. Poco más o menos ocurre con las operaciones relacionadas con el B2B o el B2C: escasamente se alcanza un 66 por ciento del total de EE.UU.
Según este estudio, se espera que los niveles de UE y de EEUU sean más o menos equiparables hacia el año 2004, pero las vías serán muy diferentes: se espera que la mayoría de las transacciones del viejo continente se realicen a través de terminales como telefonía móvil o televisión, en contra de la evolución de EEUU que se espera que siga desarrollándose a través de ordenadores personales.
El sondeo demuestra una gran actitud de confianza hacia Internet pero hay variantes en los sectores estudiados. Al tener en cuenta las variables geográficas (países) y los diferentes sectores de la industria es donde se sacan las conclusiones más importantes. En los países mediterráneos está más focalizado el empleo de Internet hacia el B2C y el interés está más relacionado con el intento de aumentar beneficios que para proporcionar más servicios a sus clientes. Los países del norte de Europa también lo enfocan hacia el aumento de beneficios mientras en Centro Europa se tiene más en cuenta la atención y servicios proporcionados al cliente.
Se debe además tener en cuenta, como señala el estudio, que las empresas Punto.com no son, con mucho, los grandes exponentes de la nueva economía de Intern
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