| Artículos | 01 OCT 2003

Color y sencillez para todos los bolsillos

Tags: Histórico
Impresoras de inyección de tinta
Ramón A. Fernández.
Las impresoras son, sin ningún género de duda, los periféricos de mayor profusión en el sector de las nuevas tecnologías. Tal y como corresponde a todo equipo informático, las impresoras han sufrido un profundo proceso de evolución a lo largo de sus ya largos años de convivencia entre nosotros y a las diversas necesidades planteadas en los distintos ámbitos de explotación en los que desarrollan su labor. Consecuentemente, en los últimos años ha proliferado una gran variedad de impresoras destinadas a satisfacer, con mayor o menor especialización, las demandas de todo tipo de entornos de trabajo. No obstante, dentro de la amplia oferta de modelos y variadas tecnologías existentes en la actualidad, son las impresoras de inyección de tinta las que han protagonizado un crecimiento espectacular.

No hay más que echar un rápido vistazo a cualquier entorno donde haya equipos informáticos para comprobar que junto a todo ordenador suele encontrarse una impresora, del tipo y formato que sea. Evidentemente, y a pesar de que la finalidad de toda impresora es la de plasmar en el tangible papel la información digital, no todo el mundo requiere de las mismas características y prestaciones en esta clase de dispositivos. Así, por ejemplo, hay quienes pueden prescindir del color en sus documentos en beneficio de unos menores costes de impresión, mientras que otros precisan a toda costa las máximas cotas de precisión y colorido en la representación de todo tipo de imágenes digitales. También los hay que buscan un adecuado equilibrio entre la impresión a color y los costes de impresión, aunque cada vez resulta más difícil establecer una clara clasificación entre las posibilidades reales de una determinada impresora y su ámbito de explotación recomendado. Por lo tanto, a nadie le debe extrañar que en el mercado de las impresoras existan modelos con tamaños, calidades, tecnologías y prestaciones que cubren por completo las necesidades de impresión de todo tipo de usuarios o empresas. Si bien, nadie pone en duda que, actualmente, las impresoras de inyección de tinta a color son la solución más funcional, flexible y económica a las típicas necesidades de los usuarios domésticos. De modo que cada fabricante cuenta con numerosos modelos dentro de este particular segmento. Esta enorme variedad permite la existencia de dispositivos que se ajusten a las particularidades de los usuarios domésticos, disponiendo de equipos muy económicos y funcionales hasta impresoras de increíble calidad fotográfica.
Las razones de su éxito comercial se pueden resumir en un precio asequible, impresión a todo color y notable sencillez de uso. Aunque no hay que olvidar que su definitiva consolidación ha sido como consecuencia del paulatino abaratamiento de esta clase de productos, así como el aumento de sus prestaciones, en calidad sobre todo, y la posibilidad de obtener auténticas impresiones a color con calidad fotográfica.

Un mercado abierto a toda clase de públicos
Hoy en día, las impresoras basadas en la tecnología de inyección se desenvuelven como pez en el agua en buena parte de los sectores del mercado de impresoras, utilizándose tanto en el mercado doméstico como en el profesional, ya sea bajo su clásico formato de sobremesa o como dispositivo portátil.
Por norma general, las impresoras de inyección se suelen utilizar como dispositivos de impresión personales o para trabajos que necesitan cierta dosis de color, siempre y cuando los volúmenes de impresión sean relativamente bajos. Caso de no ser así, la alternativa de las impresoras láser debe tomarse como una seria opción, más aún cuando los precios de estas impresoras han sufrido una notable reducción de precios durante el último año, tanto en el clásico formato monocromo como en los más sofisticados modelos láser color. No obstante, la tecnología de inyección de tinta todavía ofrece ciertas ventajas, como la proximidad a la calidad fotográfica o su mayor versatilidad en el uso de diferentes tipos de soportes de impresión, que amplían significativamente su abanico comercial.
En cualquier caso, la inevitable evolución tecnológica y el consecuente aumento de las prestaciones en este tipo de impresoras no sólo han conseguido afianzar su posición de liderazgo en el mercado doméstico sino que, además, también han posibilitado su penetración, con inusitada fuerza, en el terreno puramente profesional, ya sea en entornos SoHo o grupos de trabajo en los que la impresión a color de gran calidad sea una cuestión prioritaria. Además, para hacer más rentable la utilización de las impresoras de inyección de tinta, pero sin renunciar a la versatilidad propia de esta tecnología, los últimos desarrollos van claramente dirigidos tanto a mejorar la productividad con la inclusión de automatismos y bandejas de alimentación de mayor capacidad como a reducir el TCO de estos dispositivos con consumibles más baratos y duraderos, así como con menores costes de mantenimiento.
Independientemente del uso que se le pretenda dar a cualquiera de estos dispositivos, las principales diferencias que distinguen unas impresoras de otras radican fundamentalmente en la calidad de impresión y su velocidad. Sin embargo, dado el alto nivel alcanzado por todos los fabricantes, hoy en día también deben considerarse otros parámetros un tanto secundarios. A este respecto, la sencillez de uso con la inclusión de todo tipo de automatismos (alineación de los cartuchos, o configuración automática de los parámetros de impresión en función del tipo), actúan como poderosos reclamos en los usuarios noveles. Naturalmente, en las impresoras profesionales se encuentran prestaciones adicionales, aparte de mejores velocidades de impresión, mediante las cuales aumentar su productividad. Por ejemplo, como elementos auxiliares no suelen faltar el módulo de impresión automática a doble cara (dúplex) ni la integración de un servidor de impresión para compartir este recurso entre todos los equipos que integren la red de trabajo.

Una oferta inagotable
Hoy en día, la adquisición de un equipo informático suele llevar pareja la compra de una impresora como complemento indispensable para el mismo. Este hecho, unido a la renovación del parque de impresoras que se produce constantemente, activada por la continua mejora en las prestaciones de estos periféricos, dan lugar a un mercado muy activo y dinámico. Además, y de modo semejante a lo que sucede con otros dispositivos informáticos, la puesta en escena de nuevos modelos suele traer pareja una optimización de las tecnologías existente y consecuentemente una mejora en las prestaciones con respecto a los modelos precedentes.
Por otro lado, la feroz rivalidad reinante en este segmento de mercado obliga a los distintos fabricantes a utilizar agresivas políticas de precios que favorezcan la rápida comercialización de esta clase de productos en todo tipo de ámbitos de explotación. Consecuentemente, los usuarios, y en especial los domésticos, tienen la posibilidad de adquirir un dispositivo de impresión a precios que a veces resultan verdaderamente irrisorios pero con prestaciones del más alto nivel y realmente capaces de satisfacer plenamente sus necesidades.
Otra de las consecuencias directas de la fuerte competitividad en el sector

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