| Artículos | 15 JUL 2008

Cámaras IP inalámbricas para un control ágil y seguro

Tags: Histórico
Proliferan nuevas soluciones y hardware dedicado
Encarna González.
La seguridad física y el control de las diferentes ubicaciones de las que disponemos, son dos aspectos que cada vez cobran mayor relevancia, tanto en el entorno empresarial como en el doméstico. Para ello, las cámaras IP se erigen como los dispositivos indispensables para llevar a cabo estas tareas, lo que está conllevando que los proveedores incorporen cada vez más posibilidades de comunicación acordes a las demandas del mercado. Con ello, emergen nuevas oportunidades de negocio para el canal.

En un mundo cada vez más conectado, las demandas de nuevas posibilidades de interconexión y de dispositivos que faciliten la comunicación siguen evolucionando con un ritmo ascendente. Ése es el caso de las cámaras IP inalámbricas, un producto que, si bien hace un par de años parecía relegado al ámbito profesional, hoy en día, su cada vez mayor uso también en el entorno doméstico lo ha convertido en un dispositivo cada vez más indispensable para comunicaciones como las de internet o, de forma muy especial, para las tareas de videovigilancia.
Es por todo ello que, en los últimos años, hemos sido testigos de una notable evolución de las ventas y adopción de cámaras IP inalámbricas en todo el mundo, analógicas, en primer lugar, y digitales en la actualidad. Sin duda, la videovigilancia a través de cámaras IP es un segmento en alza, por lo que los fabricantes están concentrando sus esfuerzos en el desarrollo de nuevas aplicaciones que puedan incluir, así como en su diseño y capacidades.
Tal y como destaca el responsable de Linksys para el sur de Europa, Javier Gómez, el uso de cámaras IP es cada vez más habitual, tanto en el entorno doméstico como empresarial y, por ejemplo, en el caso de las PYMES, se han convertido en una sólida y económica alternativa en el ámbito de la seguridad. Para este responsable, “las nuevas posibilidades de comunicación que ofrecen permiten que, utilizando un navegador web o una sencilla aplicación, se puedan controlar las oficinas y los hogares fácilmente y de forma rápida y eficaz”.
Todo esto ha llevado a que el mercado de cámaras IP inalámbricas, que algunas consultoras como IDC apuntan que el próximo año sobrepasarán a las analógicas, se encuentre en pleno auge y desarrollo. Además, como sostiene Joaquín Malo de Molina, country manager de SMC Networks para España, “los usuarios son cada vez más estrictos, y estas exigencias no son más que una adaptación de las actuales necesidades ya que buscan equipos cada vez más sofisticados y con mayores capacidades”.
Y es ante la buena respuesta que los fabricantes están dando a esta demanda lo que está facilitando su buena aceptación en el mercado. Para la responsable de marketing de Conceptronic, Eva Gotor, se ha pasado de un uso fundamentalmente profesional a un uso en oficinas, PYMES y usuarios domésticos para controlar a distancia diferentes espacios como puede ser en casa la habitación de un bebé la recepción de una empresa o su almacén. “Estamos convencidos de que su uso se va a extender cada vez más debido a su facilidad de uso y a sus cada vez mayores prestaciones”, explica.

Principales demandas
Ante este panorama y el hecho de que, hoy en día, sea relativamente sencillo para un usuario o empresa disponer de un sistema con cámaras IP inalámbricas, la extensión de estos dispositivos está conllevando la creciente proliferación de nuevas demandas. Tal y como explica Xavier Campos, responsable de producto de D-Link Iberia, “las soluciones más demandadas por los usuarios suelen ser la facilidad de monitorización y de interactuar entre todas las cámaras de seguridad”. En la misma línea se manifiesta Emilio Galdeano, responsable de ventas para Iberia de Ovislink, quien sostiene que las principales soluciones que hoy en día demandan más los usuarios son aquellas que posibilitan tener el control del audio y vídeo que captan estas cámaras de todos los rincones del negocio y desde un único puesto central.
No obstante, a este requisito se le suman otros más avanzados. En opinión del responsable de Linksys, Javier Gómez, junto a la facilidad de instalación, algunas de las actuales características más demandadas por los usuarios hacen referencia al envío de correos electrónicos con imágenes, la activación mediante movimiento de la imagen, el control remoto para mover una cámara y apuntar a una zona, el acceso remoto, la posibilidad de guardar y emitir los momentos anteriores a un evento, la actualización de las funciones por software y, cómo no, la monitorización.
Sin duda, se trata de una completa lista de demandas en la que los proveedores ya trabajan para satisfacer los requisitos del usuario.

Propuestas existentes
Ante el amplio abanico de posibilidades existentes a la hora de escoger un modelo de cámara IP inalámbrica, el usuario debe tener en cuenta una serie de consideraciones que contribuyan a un ajuste a sus necesidades.
En este sentido, Javier Gómez, de Linksys, destaca que “la calidad de la imagen para ver todo lo que pasa de forma nítida, así como la compatibilidad con los estándares JPEG y MPEG4 para asegurar una mayor flexibilidad a la hora de gestionar vídeos de diferentes proveedores”, son dos aspectos básicos a los que hay que atender, sin olvidar la facilidad de integración de la cámara gracias a la utilización de interfaces abiertos que permitan al usuario seleccionar el software que más le interese y que ello no conlleve problemas de incompatibilidad.
No obstante, firmas como Conceptronic también destacan la importancia que tiene el servicio que la marca pueda ofrecer a nivel de soporte y garantía, entre otros aspectos. Y, en este sentido, el responsable de producto de D-Link Iberia, Xavier Campos, señala que, junto a que las cámaras inalámbricas sean capaces de transmitir 24 horas durante los 365 días del año sin interrupciones, “el usuario intenta sentirse seguro al tener un sistema de cámaras IP que puedan detectar movimiento, oír lo que ocurre o poder contar con una buena calidad de imagen en circunstancias de baja luminosidad”. Y estos retos se trasladarán en un futuro cercano al mundo de los dispositivos móviles ya que los usuarios querrán controlar lo que ocurre en su hogar u oficina desde cualquier lugar del mundo a través de un PC, una PDA o de móviles con soporte 3G.
Asimismo, la interoperabilidad es otro de los aspectos en los que los proveedores están trabajando para facilitar la compatibilidad entre las distintas cámaras IP inalámbricas que pueda tener de diferentes proveedores. Como explica el responsable de SMC, Joaquín Malo de Molina, “al ser una compañía especialista en soluciones para red, la interoperabilidad es una de nuestras prioridades, proporcionando desde la integración en la red hasta un completo software de gestión que permite la monitorización de todas las cámaras conectadas”.

Negocio para el canal
El enorme potencial de crecimiento que tiene el segmento de cámaras IP inalámbricas hace que la comercialización de este tipo de productos se convierta en un bocado muy apetecible para los distribuidores. Como advierten los propios fabricantes, el canal de distribución desempeña un papel fundamental en la comercialización de estas soluciones, ̶

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