| Artículos | 01 JUL 2000

Aplicaciones gráficas 2D: El mundo del retoque y la maquetación

Tags: Histórico
Pablo Feliú.
[Ver segunda parte]

El diseño artístico por ordenador está en una de sus mejores épocas gracias al auge que tiene la edición de páginas web en Internet, a que el cine ha conseguido que la animación por ordenador esté en boca de todos, y al diseño de carteles publicitarios que buscan impactar cada día más en los ciudadanos de a pie.

De los cinco sentidos con los que estamos dotados, es la vista el que más empleamos, debido a que es el que nos permite recibir más información y filtrarla para seleccionar aquello que nos interesa o llama la atención. Así pues, si una imagen vale más que mil palabras, una imagen sorprendente puede valer más que un millón. Es por ello que los diseñadores gráficos necesitan las herramientas adecuadas para ser capaces de mostrar al mundo sus ideas, y de reflejar en su trabajo todo aquello que llevan dentro.
Cuando hablamos de aplicaciones gráficas 2D lo primero que nos viene a la mente es el retoque fotográfico, con el que se modifican aquellos elementos de una imagen que no nos convencen como pueden ser el fondo, la ropa, los ojos cerrados, la sonrisa de un príncipe famoso, la distancia entre dos pirámides milenarias, o la simple reconstrucción de una fotografía corrompida por el paso de los años. Aunque este campo no está limitado a los profesionales de la imagen, puesto que es en el mundo real donde, día a día, los usuarios están cambiando sus viejas máquinas fotográficas por cámaras digitales, y pese a que la mayoría se dediquen a cambiar sus fotografías de modo casero con las soluciones más taxativas, pronto piensan en cambiar a una aplicación más profesional que les permita maravillar a sus compañeros y familiares. Además, todo este proceso viene reforzado por el hecho de que con los escáneres y las impresoras, se están convirtiendo en periféricos indispensables en el hogar, ya que existen innumerables paquetes que los venden conjuntamente, o dispositivos que en una sola máquina integran impresora, escáner y fotocopiadora, si no integran algo más.
Pero las utilidades de las aplicaciones 2D no sólo se limitan a la creación de imágenes o al retoque fotográfico, sino que también engloban campos como la maquetación y el diseño web. El campo de la maquetación se está extendiendo mucho por las empresas, que cada vez invierten más en publicidad y marketing al ver los beneficios que ello representa, y seguro que necesitan consejo para decidirse por un conjunto de aplicaciones que sirvan para elevar sus ventas, su nombre y su fama al máximo. Por otro lado, está el diseño web que interesa a todos, empresa y usuario, puesto que toda empresa que se precie "debe" estar en Internet, y existen multitud de usuarios que se dedican a hacer sus pinitos diseñando las páginas web del trabajo, de la familia, del grupo de amigos, etc., si bien es cierto que mientras las páginas de las empresas han dejado de ser mera información, involucrando un diseño efectivo, ameno y original que refleje el dinamismo y solidez de la empresa representada, otros diseños menos importantes pueden permitirse el lujo de componerse por unos elementos más comunes y sencillos.
Por su parte, el entorno de la animación está en horas altas, y los retoques en las imágenes pueden crear escenarios increíbles, ocultar defectos, maquillar actores, aplicar efectos medioambientales, corregir detalles... en fin, pasar de una película casera a un trabajo profesional, digno de los mejores realizadores de Hollywood, sin tener que depender de una aplicación en tres dimensiones que implique la necesidad de un ordenador de grandes prestaciones.
Finalmente, el diseño multimedia demanda aplicaciones tanto de maquetación como de retoque de imágenes, convirtiéndoles en potenciales consumidores de más de un tipo de software 2D.
El papel del distribuidor es el de aconsejar a su cliente sobre la aplicación o aplicaciones que realmente necesita para expresar sus pensamientos. Todavía es cierto que existen muchos artistas que no saben con seguridad cuál es el producto que se acomoda mejor a sus necesidades, bien porque no utilizan el ordenador con asiduidad, bien porque son reacios a manejar "esas endiabladas maquinitas que no hay quien entienda", o simplemente porque han decidido cambiar de programa al ver las limitaciones ante las que se han encontrado; pero el dealer debe ser capaz de hacer ver a su cliente qué producto se acerca más a sus necesidades presentes y futuras, y de hacerle elegir la solución adecuada a sus labores reales.
Dentro de las aplicaciones de diseño en dos dimensiones se encuentran numerosas soluciones gráficas para cualquier pequeña y mediana empresa, algunas de las cuales pueden estar al alcance también del entorno doméstico, siempre y cuando el bolsillo dé para ello. En esta comparativa veremos algunas de las más famosas, significativas y actualizadas, como Adobe Photoshop 5.5, Corel 9 o Macromedia FreeHand 9.

Imagen Bitmap versus imagen vectorial
Lo primero que debemos concretar con respecto al uso de las aplicaciones que un usuario va a necesitar es el tipo de imagen con el que va a trabajar. Existen dos tipos fundamentales de imágenes: imágenes de mapas de bits e imágenes vectoriales.
Las imágenes de mapas de bits, bitmaps o imágenes de trama, son las imágenes formadas por píxeles. En un bitmap, cada píxel tiene una posición determinada y un color determinado. Según la resolución de la imagen tendremos el número de píxeles de largo y ancho de la imagen, y según el número de bits de color tendremos imágenes de más o menos colores o incluso de grises y B/N. Al utilizar este tipo de imágenes se trabaja sobre píxeles en vez de formas u objetos, lo cual le confiere la propiedad de representar mejor los colores y las sombras. Por tanto, una imagen bitmap está compuesta de un conjunto de píxeles de colores, colocados sobre una cuadrícula determinada por el tamaño de la imagen. El mapa de bits es el tipo más indicado para la fotografía en general.
Las imágenes vectoriales están compuestas por gráficas de curvas determinadas por medio de funciones matemáticas dependientes de objetos matemáticos denominados vectores. La principal cualidad de los gráficos vectoriales es su independencia ante la resolución, puesto que, tras aplicar las fórmulas matemáticas a las que obedecen, conservan su forma sin perder detalle, apareciendo ante el usuario de forma nítida y precisa, sea cual sea el tamaño de la imagen. Los mapas de bits, por su parte, sufrirían la pérdida de calidad pudiendo llegar a diferenciarse claramente los píxeles que forman la imagen si se aumenta mucho el tamaño, o a dentarse la imagen pese a la utilización de técnicas de anti-aliasing. Las imágenes vectoriales o gráficos vectoriales son el tipo más adecuado para texto, sobre todo cuando cambiamos el estilo y el tamaño; y para el diseño de logotipos que necesiten escalarse dependiendo del soporte sobre el que se coloquen, ya sea la cabecera de un folio, todo un folio o la puerta de entrada a sus oficinas.
Hay que tener presente que, debido a que los monitores representan píxeles, en realidad no es fácil diferenciar entre estos dos tipos de imágenes a no se

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